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jueves, 4 de octubre de 2012

La importancia de mantener el asma bajo control en tus hijos

Los niños que sufren de asma, hoy en día, pueden jugar como cualquier niño sano. Esa idea de que son más débiles y que deben quedarse quietos ha quedado en el pasado. Sin embargo, es importante mantener esta enfermedad bajo control para evitar ataques inesperados. Por eso, aquí te contamos algunas claves para lograrlo.

Una de las condiciones que puede interferir con la respiración de los niños y que les quita el aire a los padres también es el asma, cuyos ataques pueden aumentar en determinadas épocas del año, como la primavera, pero que se pueden presentar sin previo aviso en cualquier momento del año, y si no se controlan de manera adecuada, pueden ser muy peligrosos para los niños.

El asma se presenta cuando hay dificultad para respirar debido a una inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, específicamente de los bronquios. A veces, los niños son sensibles a algunos estímulos del medio ambiente, como el polen, el polvo y el pelo de las mascotas, y su cuerpo reacciona de forma exagerada haciendo que sus bronquios se inflamen y se contraigan, por eso les cuesta respirar.

Entre los síntomas principales del asma se encuentran:
  • una sensación de opresión en el pecho 
  • falta de aire 
  • silbidos al respirar (especialmente al exhalar) 
  • tos 
Con los avances científicos y los nuevos tratamientos que hay disponibles, la idea típica de que los niños asmáticos son débiles y no pueden jugar normalmente ha desaparecido. Hoy, quienes sufren de asma pueden llevar una vida normal, siempre y cuando tengan algunos cuidados para evitar los ataques repentinos o, en todo caso, si desarrollan un ataque asmático puedan reaccionar inmediatamente para que éste no se convierta en un peligro.

Recuerda que el asma es una condición crónica, es decir, que no tiene cura. Sin embargo, existen diversas maneras de prevenirla y de tratarla que hacen posible que los niños con esta condición puedan correr por el parque, jugar con sus amigos y hasta practicar deportes.

Una de las formas de mantener el asma bajo control es adaptar los lugares en donde vive el niño para que haya la menor cantidad de factores que puedan desencadenarle una crisis asmática (ten en cuenta que esto puede ocurrir con partículas diminutas que a las personas sanas no les provocan nada en absoluto).

Por ejemplo, un hogar a prueba de asmáticos no debe tener ni fumadores, ni humo de tabaco. Además:
  • Mantén tu casa limpia, evitando el polvo y las cucarachas, que también pueden provocar asma
  • Es preferible vivir en espacios sin alfombras y que elijas cortinas y persianas que sean lavables. 
  • Cambia periódicamente las fundas de las almohadas, las sábanas, los protectores de los colchones y todos aquellos elementos con los cuales tus hijos mantienen un contacto directo y permanente. 
  • Evita las corrientes de aire frío en tu casa y mantén bajos niveles de humedad. 
  • También es preferible evitar las mascotas, aunque no es imposible si tu niño padece de asma que conviva con ellas pero, como en otros casos, debes tener cuidados especiales como evitar que ingresen a la habitación del niño y que estén en contacto con sus cosas personales. 
Para tratar el asma y mantenerla bajo control hay distintos métodos (se considera, por ejemplo, de acuerdo a un estudio pequeño que la terapia de masajes puede mejorar los síntomas del asma en algunas personas). Es importante que visites al médico con regularidad para que pueda asesorarte y que sigas el tratamiento tal como lo indique.

En general, se usan dos tipos de medicamentos, unos denominados de rescate y otros denominados de mantenimiento. Las medicinas de mantenimiento deben tomarse regularmente, de acuerdo a como el médico lo indique, y su función es mantener despejados los pulmones y evitar que se presenten las crisis o ataques de asma.

Pero eso no significa que no pueda haberlas. Por eso, los medicamentos de rescate, como su nombre lo indica, se usan ante un ataque asmático, para evitar que empeore y para que el niño tenga la capacidad de respirar normalmente otra vez.

Recuerda que mantener el asma bajo control no es una misión imposible. Por el contrario, le permitirá a tu niño desarrollarse de una manera más saludable y sentirse mejor, no sólo ahora sino también cuando sea adulto, ya que si el asma no está controlada puede provocar enfermedades crónicas en los pulmones.

Si el asma de tu niño no está bien controlada y en este momento no está visitando a un especialista, sugiérele a su pediatra que lo refiera con un alergólogo (un especialista en alergias) o con un neumólogo (un especialista en los pulmones), para que tu niño siga jugando y creciendo con una buena calidad de vida.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 29 de junio de 2012

La calidad del aire que respiramos en casa

¿Sabías que con sólo entrar en tu propia casa puedes multiplicar las bacterias dentro de ella y aumentar los riesgos para tu salud y la de tu familia? Pues así es, y es conveniente que sepas como minimizar esos riesgos con unas cuantas medidas sencillas.

A Julia le encanta tener su casa siempre inmaculada y se desvive por eliminar el polvo y la suciedad del suelo, especialmente ahora que su pequeñín ha comenzado a gatear y a explorar así toda la casa. Julia hace bien en proporcionarle a su pequeño un hogar aseado y ordenado, pero quizás se desmayaría del susto si supiera en realidad cuantos microorganismos, tan diminutos que nuestros ojos no pueden percibir, pululan en el suelo a pesar de sus esfuerzos.

Según un estudio llevado a cabo por unos investigadores de la Universidad de Yale (publicado online antes de su publicación en la revista Indoor Air), reporta que el simple hecho de entrar en una habitación puede lanzar hasta 37 millones de bacterias al aire cada hora. ¿De dónde vienen esas bacterias “voladoras”? En su mayor parte de otras personas que entraron anteriormente y las depositaron en el piso. Desde allí se mueven cuando entra otra persona, y se vuelven a suspender en el aire esas bacterias. El polvo que se acumula en el piso es la fuente principal de las bacterias que respiras.

Para hacer el estudio, los investigadores analizaron las partículas biológicas de un aula universitaria de la primera planta del edificio durante ocho días seguidos, cuatro cuando el aula se ocupaba de forma regular y cuatro cuando estaba vacía todo el tiempo. Las puertas y ventanas permanecieron cerradas mientras duró el estudio.

Durante los cuatro días en que el aula estuvo ocupada, se produjo un aumento significativo en las concentraciones aéreas de bacterias y de hongos de distintos tamaños. Cerca del 18% de las bacterias nuevas y las depositadas antes provenían de las personas, no de las plantas ni de otras fuentes.

El resultado de este estudio es una llamada de alerta para que todos protejamos la calidad del aire que respiramos, sobre todo en los recintos cerrados y así también protegeremos nuestra salud. Si tú, como la mayoría de las personas, pasas gran parte de tu tiempo en tu casa, estás en peligro de contraer distintas enfermedades infecciosas, si no tomas algunas medidas para mantener un buen sistema de limpieza.

La calidad del aire bajo techo.

La contaminación del aire en los recintos cerrados puede contribuir al desarrollo de infecciones, en especial de las vías respiratorias, así como de dolores de cabeza, ojos secos, congestión nasal, náusea y fatiga. Afortunadamente, eso puede cambiar. Hay maneras de mantener la calidad del aire interior, controlando en tu casa en lo posible los principales contaminantes. Veamos a continuación a los principales “culpables”:

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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Las alergias también afectan los ojos. Aprende a evitarlas y a tratarlas

En cuestión de alergias, la nariz no está sola. Si pensabas que los únicos síntomas de alergia son la congestión, el goteo nasal y los estornudos, te equivocas. Si un día amaneces con los ojos enrojecidos que te pican, te arden y te lagrimean, y/o con los párpados inflamados, tienes todas las señales de una alergia ocular o conjuntivitis alérgica. De momento, una compresa de agua fría puede aliviar los síntomas, pero a largo plazo necesitas identificar qué te la produce y aprender a combatir los síntomas.

Los ojos son órganos muy sensibles y delicados. Cualquier cosa que los irrite resulta extremadamente molesta: imagina la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo, una especie de arenilla que se añade a la picazón que te hace restregarlos continuamente, y ni hablar del enrojecimiento y la inflamación. ¿Cómo salir a la calle con semejante aspecto? Pues bien, una de cada cinco personas (en los Estados Unidos) padece de alergias que les afectan los ojos y que se conocen como alergia ocular o conjuntivitis alérgica. 

Aunque pueden provocar visión borrosa, la buena noticia es que los síntomas de esta condición, aunque son muy molestos, no afectan permanentemente la vista, a diferencia de otras infecciones en los ojos que sí pueden dañarla y a veces dan los mismos síntomas. Por eso, si no encuentras alivio y mejoría con los medicamentos de venta libre para las alergias y las estrategias para evitarla, conviene que consultes cuanto antes con el oftalmólogo (el médico especializado en los ojos) o con tu médico de cabecera.

¿Por qué suceden?

La función del sistema inmunitario o inmunológico (el de defensa) es proteger al organismo de sustancias dañinas como los virus y las bacterias. Este sistema también reacciona y actúa ante sustancias extrañas, llamadas alérgenos (a los que la persona es alérgica) que por lo general son inofensivas y no causan ningún problema en la mayoría de las personas. Pero en una persona alérgica, el sistema inmunitario es hipersensible y reacciona de forma extrema. En el caso de la alergia ocular (de los ojos), el problema comienza cuando la conjuntiva (la membrana que recubre la parte interna del párpado y la parte blanca del ojo) entra en contacto con un alérgeno. 

En su intento de combatir lo que percibe como un ataque, el sistema inmunológico crea anticuerpos que causan que el ojo libere histaminas y otras sustancias para combatir el alérgeno. Eso es lo que provoca el enrojecimiento, la picazón y el lagrimeo, molestias que pueden ocurrir independientemente o en combinación con los síntomas de la alergia nasal.

Los dos tipos de alergia ocular

Hay dos tipos de alergia ocular: la estacional y la más común, la perenne. La alergia estacional ocurre solamente en algunas estaciones del año que coinciden con las épocas en que hay más esporas y polen en el aire (primavera u otoño), mientras que la perenne ocurre durante todo el año. Sus causas más comunes son la exposición a los ácaros del polvo, plumas, caspa, células muertas de la piel de los animales, humo, contaminación ambiental y también a perfumes, cosméticos y ciertas medicinas. Por lo general, la persona alérgica puede identificar qué le provoca el brote de alergia: un paseo por el jardín, cargar a una mascota, aspirar polvo o estar expuesta a algunos productos de limpieza. Pero si las causas no resultan obvias, a veces, una prueba de sangre puede determinarlas con mayor facilidad. Es muy importante saber qué produce la reacción alérgica para poder aislar y evitar lo que la desencadena.

Ambos tipos de alergia producen los mismos síntomas, sólo que se experimentan en distintas épocas y son causados por distintos alérgenos. La picazón es casi siempre un síntoma que indica que se trata de una alergia ocular o conjuntivitis alérgica, que también puede ir acompañada de:

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viernes, 2 de septiembre de 2011

Si los síntomas no molestan, normalmente no hace falta tratar el tabique desviado


¿Vale la pena arreglar un tabique desviado que apenas causa problemas? A veces, tengo problemas leves con los senos nasales, pero quisiera evitar la operación. ¿Debería considerar que, de todas maneras, acabaré por operarme?

RESPUESTA del Dr. John Pallanch, Otorrinolaringología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

En general, no es necesario tratar un tabique desviado que sólo ocasiona síntomas menores; sin embargo, la decisión de si vale o no la pena arreglarlo debe tomarla usted.

Si los síntomas no le molestan ni interfieren con su calidad de vida, entonces el riesgo del tratamiento podría superar al beneficio. Creo que para usted sería útil que alguien evalúe su afección a fin de buscar la causa de los síntomas de los senos nasales, pues podrían no deberse a la desviación del tabique.

El tabique es una pared fina de cartílago y hueso que separa las fosas nasales. La desviación del tabique ocurre cuando esa pared se desplaza hacia un lado, haciendo más pequeña una de las fosas nasales. La desviación del tabique es algo común y el médico puede notarla en alrededor de 70 u 80 por ciento de la gente. En muchas personas, la afección no causa síntomas o éstos son menores y no ameritan tratamiento.

Cuando la desviación del tabique es entre moderada y grave, puede producirse una obstrucción nasal y en ese caso, para ciertas personas podría ser difícil respirar por la nariz con el lado obstruido. Otros, en cambio, podrían decir que la obstrucción se encuentra en el lado opuesto a la desviación del tabique y eso se debe al proceso conocido como ciclo nasal. En el ciclo nasal, el aire inspirado atraviesa en mayor cantidad por una fosa nasal y menos por la otra; pero el flujo de aire cambia al cabo de un rato, alternando a la otra fosa nasal que en ese momento lo controla en mayor cantidad. Si no fuera por este ciclo nasal, la nariz se secaría demasiado.

Normalmente, el ciclo nasal no se nota, aunque podría ser más obvio cuando uno tiene gripe. Sin embargo, en la gente con desviación del tabique, cuando el ciclo nasal obstruye el lado opuesto al del bloqueo del tabique, podría ser difícil o incómodo respirar por la nariz.

Existen otras razones, diferentes a la desviación del tabique, que pueden ocasionar problemas leves de los senos nasales. Si decide evaluar el problema, el médico puede revisar otras afecciones subyacentes, por ejemplo, alergias, rinitis no alérgica o sinusitis. Tratamientos como irrigaciones con solución salina, rociadores nasales de cortisona, antihistamínicos, descongestionantes y evitar exponerse a alérgenos, generalmente, ayudan a disminuir los síntomas.

Los problemas vinculados directamente con la desviación del tabique se reparan con cirugía (septoplastia), procedimiento en el cual el cirujano trabaja a través de una incisión dentro de la nariz para reubicar el tabique en la línea media y crear dos fosas nasales abiertas. Igual que con cualquier otro tratamiento quirúrgico, existen riesgos y entre las complicaciones de la cirugía nasal están aquellas relacionadas con la anestesia, sangrado y la posible necesidad de reoperar.

Después de la investigación de sus síntomas, usted podrá decidir si desea proseguir con más tratamiento, según cuánto afecten esos síntomas sobre su calidad de vida.

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jueves, 3 de marzo de 2011

Convierte a tu hogar en una zona libre de estornudos

Cómo combatir la temporada de alergias

Los alérgenos que logran entrar a tu hogar y afligen a tus niños con síntomas de alergias a veces pueden parecer imposibles de eliminar. Combatir las alergias no es nada divertido, pero con unos cambios a tu régimen de limpieza se pueden reducir algunas de las causas más comunes de síntomas de alergias.

Aunque muchas personas asocian las alergias con el polen y la temporada de primavera, los alérgenos caseros comunes — desde ácaros de polvo y pelos de mascotas hasta moho y polvo común — también pueden crear un reto para aquellos que sufren de alergias el año entero. Si tu o tus hijos tienen síntomas de alergias o asma, te vas a alegrar al saber que existen unos pasos muy simples para reducir los alérgenos como los ácaros de polvo y el moho en tu hogar:

  • Lava la ropa de cama regularmente en agua caliente para reducir la cantidad de residuos que dejan los ácaros de polvo que pueden causar síntomas de alergias y/o asma
  • Limpia los cuartos regularmente con una aspiradora utilizando un filtro HEPA
  • Mientras tus hijos estén durmiendo, guarda sus peluches en una bolsa de plástico en el congelador por varias horas. El frio matará los ácaros de polvo, que son considerados causantes principales de alergias
  • Pásale un trapo húmedo al piso para evitar que los irritantes se esparzan por el aire
  • Limpia el polvo rápida y convenientemente con toallas desinfectantes

Otro causante común de ataques de alergias y asma es el moho, un término genérico para miles de especies de hongo que se alimentan de la materia orgánica. El moho puede crecer en casi cualquier parte, pero es comúnmente asociado con alta humedad en áreas como el baño.

  • Utiliza un limpiador de baños para limpiar y desinfectar las bañeras, duchas, cortinas de baño, lavamanos, losas de cerámica, fibras de vidrio y el mármol sintético. Esto ayudará a prevenir el crecimiento de cualquier tipo de moho
  • Considera utilizar un deshumidificador en áreas propensas al moho

Estos consejos simples deben ayudarte a convertir a tu hogar en una zona libre de alérgenos.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 22 de enero de 2011

Alergia alimenticia


¿Qué es?
Una alergia alimenticia es una reacción del sistema inmunológico del cuerpo a algún ingrediente en la comida, generalmente una proteína; erróneamente, el cuerpo actúa como si fuera un germen o algún otro invasor y hace lo posible por defenderse.

Cualquier comida puede causar una alergia, pero es mucho más probable que determinados alimentos lo hagan. En los niños, los alimentos que más comúnmente producen reacciones alérgicas son:

Cacahuates (maníes)
huevos
leche
soya
trigo
mariscos
nueces

La mayoría de las reacciones alérgicas ocurren dentro de los 30 minutos de haber ingerido el alimento que causa el problema. A menudo, la reacción aparece dentro de los 5 a 10 minutos, pero puede ocurrir hasta 4 a 6 horas luego de la ingesta.

La alergia alimenticia es diferente de la intolerancia alimenticia. En la intolerancia alimenticia, hay una reacción física a un alimento, pero esa reacción no es alérgica. La intolerancia a la lactosa es un ejemplo común; las personas que la sufren tienen problemas para digerir uno de los azúcares presentes en la leche y pueden tener dolor de estómago o diarrea cuando beben leche o comen lácteos. Aunque los síntomas de la intolerancia alimenticia pueden ser incómodos, esta condición no es peligrosa. También hay otras condiciones, como la enfermedad celiaca, que puede originar reacciones a los alimentos (las personas con enfermedad celiaca tienen problemas con cualquier comida que contenga trigo), que no son alérgicas.

Otra forma de alergia se llama síndrome de alergia oral. Las personas que lo tienen sienten comezón en los labios, la boca y la garganta (y, algunas veces, hinchazón de los labios) despues de comer determinadas frutas o vegetales. Esto es realmente peligroso. Las alergias alimenticias se están haciendo más frecuentes, especialmente entre los niños. Los expertos estiman que hasta un 8 por ciento de los niños sufren alergias alimenticias. En los adultos, el número es del 1 o el 2 por ciento. Si bien no se conoce la causa exacta de la alergia alimenticia, esta enfermedad tiende a manifestarse en los grupos familiares.

Síntomas

No siempre es fácil saber cuándo una persona tiene una alergia alimenticia, porque hay muchos síntomas diferentes. Estos incluyen:

ronchas (un salpullido elevado, rosa y pruriginoso)
comezón en la garganta
dolor de estómago
náuseas o vómitos
diarrea
hinchazón, especialmente alrededor de la boca y la cara
ojos irritados
congestión nasal/escurrimiento nasal
otros salpullido, incluido el eczema
silbido en el pecho o, simplemente, problemas para respirar
dificultad para tragar
frecuencia cardíaca rápida
mareos
en bebés y niños pequeños, crecimiento lento o sangre en las heces
En los casos graves, puede ocurrir algo llamado anafilaxia. Esta reacción alérgica de todo el cuerpo combina muchos de los síntomas anteriormente mencionados y puede causar la muerte si no se trata inmediatamente.

Diagnóstico

Muchas veces, el diagnóstico de una alergia alimenticia puede hacerse por la historia clínica: si un niño tiene ronchas o la cara hinchada luego de comer algo con (maní), por ejemplo es probable que sea alérgico a los cacahguates(maníes). Pero dado que estos síntomas pueden ser tan variados, algunas veces el diagnóstico es más difícil de hacer. Aunque un diario detallado del consumo de alimentos y de los síntomas, y otra información acerca de las alergias alimenticias en la familia puede ser útil, algunas veces los médicos necesitan hacer pruebas para hacer el diagnóstico. Hay dos pruebas que se usan comúnmente:

Pruebas cutáneas La prueba por punción para detección de alergia es la prueba más común porque no es costosa, es fácil de hacer y, generalmente, es confiable. Se hace con una punción en la piel con una solución del alimento sospechoso. Una prueba positiva dará una reacción similar a una roncha pequeña. La desventaja de esta prueba es que es incómoda y para los niños con eczema u otras condiciones cutáneas los resultados pueden ser difíciles de interpretar. Y en niños con alergias graves, incluso una pequeña cantidad de alimento inyectada dentro de la piel puede producir reacciones importantes.

Otro problema con las pruebas cutáneas es que para que sean realmente confiables, el paciente no puede tomar ningún antihistamínico por aproximadamente dos semanas antes de la prueba.
Para los niños que padecen rinitis alérgica u otras alergias fuertes, puede ser imposible pasar dos semanas sin antihistamínicos.

Análisis de sangre RAST Los análisis de sangre de radioalergoadsorción (RAST) miden la cantidad de inmunoglobulina E específica de un alimento en la sangre. El cuerpo produce anticuerpos, la inmunoglobulina E, en respuesta a los alérgenos. Una vez que estos anticuerpos de la inmunoglobulina E han aparecido, circulan constantemente en la sangre. Por lo tanto, este análisis de sangre puede realizarse en cualquier momento. Cuanto mayor sea la cantidad de inmunoglobulina E, mayor es la probabilidad de que la persona tenga una alergia a ese alimento en particular.

Los análisis RAST tienen la ventaja de ser menos incómodos y pueden hacerse sin dejar de tomar los antihistamínicos. La desventaja de estas pruebas (más allá del costo) es que pueden tener tanto resultados falsos positivos como negativos .

Eliminación y provocación Otro modo de diagnosticar las alergias alimenticias es con una prueba llamada test de provocación doble ciego controlado con placebo (DBPC). En esta prueba, se dan a una persona cápsulas que contienen el alimento sospechoso y otras que contienen azúcar y se observa la reacción. Dado que hay riesgo de una reacción grave, potencialmente mortal, esta prueba se hace, por lo general, en una clínica o en un hospital.

Una manera más común de hacerla es que la persona lleve un registro de lo que come y sus reacciones, lo que generalmente ocurre posterior a las dos horas de la ingesta. Primero, los alimentos sospechosos se eliminan de la dieta durante una a dos semanas. Luego, se vuelven a incorporar a la dieta, lentamente, bajo supervisión médica. Es útil llevar un registro diario de los alimentos consumidos y de las cantidades. Este criterio solo se adoptaría si la reacción fuese leve y no causase ningún problema respiratorio.

Prevención

Las siguientes medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de que aparezcan alergias alimenticias en lactantes y niños pequeños, especialmente en aquellas familias con antecedentes de alergias:

No incluya alimentos sólidos hasta los 6 meses.

Amamante a los bebés hasta que tengan 1 año, como mínimo. Sin embargo, también tendrá que evitar los alimentos muy alergénicos dado que los alérgenos pueden transmitirse a través de la leche materna. Si la lactancia materna no es posible, hable con su médico acerca de la elección de un tipo de leche.

Incorpore alimentos nuevos en porciones pequeñas y de uno a uno . Controle las reacciones durante varios días antes de incorporar una comida nueva. No agregue alimentos que comúnmente produzcan alergias, como trigo, clara de huevo o pescado hasta el segundo año de vida.

Espere antes de dar leche de vaca a un niño hasta que tenga 1 año y cacahuates (maníes) hasta los 3 años.

Para los niños más grandes que han presentado alergias, el mejor modo de evitar una reacción alérgica es no incluir la comida o los alimentos que provocan una reacción. Aquí hay algunos pasos a seguir:

Lea las etiquetas de los alimentos (las nuevas leyes de etiquetado han facilitado esto) y pregunte cuando come en restaurantes. Si su hijo tiene una alergia a la leche, por ejemplo, evite los alimentos con ingredientes que incluyan caseína, caseinato, proteína de suero lácteo o sólidos lácteos. Y algunos alimentos, aunque no contienen cacahuate (maní), se producen en máquinas que también fabrican alimentos con cacahuate (maní), lo que los hace peligrosos para las personas alérgicas.

Enseñe a su hijo acerca de los alimentos que debe evitar y por qué evitarlos.

Informe a todos los adultos que tengan contacto con su hijo sobre la alergia y qué hacer en una emergencia.

Aprenda reanimación cardiopulmonar (RCP).

Si su hijo tiene antecedentes de reacciones graves a determinados alimentos, usted y él deben llevar epinefrina en todo momento y usarla ante el primer signo de una reacción alérgica. Generalmente, la epinefrina se da con un Epipen; pídale varios a su médico (de modo que pueda dejar uno en todos los lugares a los que su hijovaya con frecuencia, para no correr riesgos) y asegúrese de que todas las personas que cuidan a su hijo sepan cómo usarlo.

Avise en la escuela o la guardería de su hijo para que estén informados sobre la alergia. Por ejemplo, hasta pequeñas cantidades de mantequilla de cacahuate (maní) en un almuerzo pueden ser peligrosas. Muchas escuelas tienen clases y almuerzos con dietas que no contienen cacahuate (maní).

Duración
Mientras que la mayoría de los niños superan las alergias alimenticias con la edad, algunos las sufren hasta la edad adulta. Los adolescentes necesitan conocer las alergias alimenticias que tuvieron de niños y no pensar que las han superado. En particular, las alergias a los cacahuates (maní), a las nueces, al pescado y a los mariscos no se superan, por lo general.

Tratamiento

Para las reacciones alérgicas leves, pueden usarse antihistamínicos , o aerosoles nasales para aliviar los síntomas. Hable con su médico sobre la mejor medicación para su hijo.

Las reacciones graves requieren una pronta atención médica. La epinefrina (por lo general, a través de el Epipen ) puede salvarle la vida. Aun si se usa el Epipen, el niño necesita atención médica, ya que los síntomas pueden volver una vez que la medicación deja de actuar. Se debe dar instrucciones a todas las personas que cuidan al niño para que llamen al 911 o lleven al niño directamente a una sala de urgencias (nunca lleve al niño usted mismo si éste tiene algún problema para respirar o parece enfermo: llame siempre al 911).

Cuándo llamar a un profesional
Si usted o su hijo tienen síntomas de alergia luego de comer, llame inmediatamente a un médico. Si se presentan dificultades para respirar, llame al 911.

Pronóstico
Los síntomas de la alergia alimenticia pueden variar de leves a potencialmente severos. Si evita un alimento o un ingrediente, es posible que la alergia afecte muy poco la vida diaria. No obstante, algunos alimentos e ingredientes están muy difundidos y evitarlos supondrá un control cuidadoso. Algunas alergias alimenticias desaparecen cuando el niño crece.

Tomado de Vida y Salud