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domingo, 26 de agosto de 2012

Evita infecciones que pueden provocar cáncer

¿Sabías que algunos tipos de cáncer pueden originarse por infecciones? Tal es así que se estima que 1 de cada 6 tumores es causado por alguna infección que podría haber sido tratada y hasta evitada mediante vacunas o la simple prevención. Descubre lo que puedes hacer para reducir el riesgo de contraer cáncer por ese motivo.

Una de las principales preocupaciones de salud a nivel mundial es el cáncer, que una vez que se hace presente puede ser difícil de combatir. Si bien se sabe que hay distintos factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de desarrollarlo, como fumar o estar expuesto a sustancias tóxicas, en general se desconoce la causa concreta que origina la enfermedad.

Sin embargo, en algunos casos, el cáncer puede ser provocado por infecciones por virus, bacterias o parásitos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la Hepatitis B y C, el VPH (virus del papiloma humano) y la bacteria Helicobacter pylori, que si no se controlan, a largo plazo pueden derivar en cáncer.

Se calcula que en todo el mundo uno de cada seis cánceres es causado por alguna de estas infecciones, que podría haber sido tratada y hasta evitada, en algunos casos, si la persona hubiera recibido la vacuna adecuada a tiempo.

Así lo estima un estudio desarrollado por unos científicos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en Lyon, en Francia, según el cual las infecciones provocan alrededor de dos millones de casos de cáncer al año. En 2008, por ejemplo, de los 7,5 millones de muertes por cáncer que hubo en todo el mundo, alrededor de 1,5 millones tuvo ese origen.

El virus del papiloma humano (VPH), la bacteria Helicobacter pylori y los virus de la hepatitis B y C fueron las cuatro infecciones principales que, en 2008, provocaron 1,9 millones de cánceres, sobre todo del estómago, del hígado y el cáncer cervical o del cuello de la matriz.

Entre ellos, en particular, el cáncer cervical alcanzó alrededor de la mitad de los cánceres relacionados con infecciones en las mujeres; mientras que, para los hombres, los cánceres de hígado y gástricos (cáncer del estómago) dieron cuenta de más del 80 por ciento de los relacionados con infecciones.

Otro dato que se desprende de esta investigación, publicada en la edición en línea del 8 de mayo de la revista The Lancet Oncology, es que el 80 por ciento de los cánceres originados por infecciones que pueden ser prevenidas o tratadas ocurre en las áreas menos desarrolladas del planeta.

Para llegar a este cálculo, los científicos examinaron datos sobre 27 cánceres en 184 países y calcularon que, en 2008, alrededor del 16 por ciento de todos los cánceres se relacionaron con infecciones. En los países en desarrollo, la tasa de cánceres relacionados con infecciones fue de 23 por ciento, mientras que en los países desarrollados esa relación fue de apenas un 7 por ciento.

Estos hallazgos ponen en evidencia la urgente necesidad de mejorar y potenciar los planes de salud pública para evitar y tratar estas infecciones, algunas de las cuales cuentan con vacunas para prevenirlas, como es el caso del VPH (que se contagia principalmente por el contacto sexual sin protección) y el de la hepatitis C, que se contagia por contacto con la sangre de una persona infectada, por ejemplo al compartir agujas para el uso de drogas ilegales.

De todos modos, la prevención y el cuidado pueden comenzar en casa. Está en tus manos informarte y cambiar hábitos y prácticas que pueden poner tu salud en riesgo, sin necesidad. “Cuidarse es quererse”, dice la voz popular, ¡y cuánta razón tiene!

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El riesgo de cáncer cervical es menor en mujeres que usan dispositivos intrauterinos

Un estudio reciente ayuda a desmentir la creencia de que los dispositivos intrauterinos, utilizados como método anticonceptivo, aumentan el riesgo de contraer cáncer cervical. De hecho, la evidencia demuestra lo contrario. Aquí te contamos más detalles sobre este descubrimiento y qué otros hábitos puedes adoptar para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer cervical.

El cáncer de cervical o del cuello del útero es uno de los que más afecta a las mujeres en todo el mundo, luego del cáncer de mama. Por eso es una de las principales preocupaciones en cuestiones de salud de la mujer.

Un estudio reciente publicado en Lancet Oncology, encontró que, a diferencia de lo que se creía, el uso de los tradicionales DIU o dispositivos intrauterinos que se colocan para evitar el embarazo, también puede disminuir las posibilidades de desarrollar el cáncer cervical.

Asimismo, el estudio analizó la relación entre el uso del DIU y el VPH (Virus del Papiloma Humano), que es el principal causante del cáncer de cuello del útero. Del mismo modo, si bien en estos casos no resultó ser efectivo para evitar el contagio del VPH, el DIU sí actuó como barrera para disminuir el desarrollo del cáncer.

Para llegar a estos resultados, el equipo de investigación, del Institut Català d’Oncologia en Cataluña, España, analizó 26 estudios previos que incluían datos de más de 20 mil mujeres de una docena de países, a quienes siguieron por más de 10 años. Así encontraron que las que usaron un DIU durante al menos un año disminuyeron su riesgo de desarrollar cáncer cervical a la mitad. Los investigadores piensan que esta disminución puede deberse a que el poner y quitar el DIU podría destruir algunas de las células precancerosas o que quizá podría estimular al sistema de defensa a producir una respuesta inmune que ayudara a evitar que el VPH progresara a cáncer.

Como su nombre lo indica, el cáncer cervical (también conocido como del cuello del útero o del cuello de la matriz), es el que se desarrolla en esta parte del cuerpo de la mujer, denominada cérvix, que se ubica en la parte superior de la vagina.

Prácticamente todos los cánceres cervicales son causados por una infección con ciertos tipos del virus del papiloma humano (VPH), que daña lentamente las células que cubren el cuello del cérvix. El VPH es una infección muy común entre las mujeres sexualmente activas, aunque sólo pocas mujeres que se infectan con este virus desarrollan el cáncer cervical.

Las fumadoras y las mujeres que están infectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen más posibilidades de desarrollar anormalidades cervicales o en el cuello de la matriz si están infectadas con el VPH. Para evitar la transmisión y el desarrollo del cáncer cervical, desde hace unos años existe una vacuna contra el VPH que en algunos países se recomienda para todas las adolescentes.

En general, el cáncer del cuello del útero no produce síntomas hasta que está avanzado. Por eso es tan importante hacerse controles ginecológicos con regularidad. El/la especialista te indicará que te realices un estudio que se denomina Pap o Papanicolau, que entre otras cosas permite detectar de manera temprana el cáncer del cuello del útero o cáncer cervical (o cérvico-uterino).

Cuando se presentan síntomas, la mujer puede sentir:

  • Secreción o flujo vaginal sin color o teñido de sangre.
  • Manchado (por sangrado) después de tener relaciones sexuales o sangrados anormales.
  • En las etapas más avanzadas, puede causar dolor pélvico, pérdida del apetito y/o anemia.
Afortunadamente, hoy existen varias formas de evitar su desarrollo o disminuir las posibilidades de padecerlo. La principal es la vacuna contra el VPH, aunque esto sólo es útil en el caso de las adolescentes. Si ese no es tu caso, otras medidas pueden ayudarte a prevenir el cáncer cervical. Por ejemplo:

  • Limitar el número de parejas sexuales para reducir la posible exposición al VPH, VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
  • Utilizar preservativos (condones) cuando tengas relaciones sexuales, para disminuir el riesgo de infección por VPH (a menos que tengas una sola pareja sexual que no está infectada).
Además de las mencionadas, otras acciones comunes para disminuir el riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer incluyen: dejar de fumar si fumas (mejor aún, nunca empezar) y llevar una dieta sana acompañada de una rutina de ejercicios. Todos estos hábitos te permitirán vivir más y mejor.

Tomado de Vida y Salud