DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de mayo de 2012

Manos frescas para que te ejercites por más tiempo

Tener las manos frescas durante el ejercicio permite practicarlo más cómodamente y por más tiempo. Así lo demuestra un reciente estudio que considera la experiencia de un grupo de mujeres que utilizó un dispositivo especial para refrescar sus manos. ¿Sientes que la transpiración te hace abandonar tu rutina? Si la respuesta es afirmativa y te interesa este tema, aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo puedes refrescar tus manos con un método casero y súper accesible.

Si tus manos comienzan a transpirar mientras haces ejercicios y te provocan una sensación desagradable, pueden sabotear tu sesión. De ese modo, tu esfuerzo por perder esos kilos (libras) de más y mantenerte en forma puede hacerse, literalmente, agua.

Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Stanford en California, en Estados Unidos, según el cual las mujeres con sobrepeso que usaron un dispositivo para refrescar sus manos tuvieron mas resistencia que las que habían utilizado un mecanismo para mantenerlas tibias.

Para llegar a estos resultados, que fueron presentados en la reunión anual de Epidemiologia y Prevención/Nutrición, Actividad Física y Metabolismo 2012, de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que este año se realizó en San Diego. Los especialistas analizaron a 24 mujeres obesas de entre 30 y 45 años, durante 12 semanas (4 meses).

Para este estudio, que no trataba de analizar la pérdida de peso sino la comodidad al hacer gimnasia, las participantes fueron divididas en dos grupos, las de uno debían sostener un aparato que refrescaba sus manos y las del otro, por el contrario, debieron sostener un dispositivo que las mantenía templadas.

Así, los investigadores detectaron que las mujeres que usaron el aparato refrescante tendían a ejercitarse por más tiempo que sus compañeras que tenían el equipo tibio. Incluso, hubo más casos de abandono dentro del grupo que mantenía sus manos templadas. Además, las mujeres que sostuvieron el dispositivo refrescante perdieron 3 pulgadas (más de 7 centímetros) de la cintura y redujeron en 5 minutos el tiempo que necesitaban para caminar 1,5 millas (casi 2,5 kilómetros).

El estudio fue desarrollado con costosos dispositivos para enfriar las manos denominados AVAcore CoreControl (cuyo precio de mercado ronda los 3 mil dólares). Pero si no tienes dinero para acceder a uno de ellos o simplemente no deseas gastar tanto en un aparato así, no te desanimes y olvídate de poner a este motivo como excusa para abandonar tu rutina de ejercicios: una botella de agua congelada puede resolver este problema de manera sencilla y económica. Incluso, puedes ir tomando el agua a medida que se va derritiendo, y de ese modo, también evitarás la deshidratación.

Ahora que conoces la importancia de mantener las manos frescas mientras practicas tu rutina de ejercicios, puedes hacer que tu esfuerzo sea más ameno y duradero. ¿Alguna vez te habías puesto a pensar en esto? ¿Te molestan las manos transpiradas mientras haces ejercicios?

Si el calor es un problema a la hora de poner el cuerpo en movimiento, pon manos a la obra y busca el modo de enfriarlas, pues funcionan como reguladoras de la temperatura corporal. Como demuestra este estudio, mantener las manos frescas puede darte energía por más tiempo para prolongar y mejorar tu rendimiento físico actual.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 25 de marzo de 2012

El agua: parte fundamental de tu dieta

El agua es vital para la salud, por eso es muy importante que mantengas tu cuerpo siempre bien hidratado. Si tratas de llevar una dieta saludable, es posible que ya hayas cambiado a las sodas sin azúcar, pero ¿has tenido en cuenta al agua? Aquí te contamos las ventajas de beberla, y por qué debes esforzarte en mantener una hidratación adecuada.

Los jugos (zumos) y las sodas suelen ser las bebidas preferidas de muchas personas, tal vez de la mayoría. A la hora de comenzar una dieta para perder peso, o si les diagnostican diabetes y deben dejar de consumir bebidas azucaradas, muchos recurren a las opciones sin azúcar o con endulzantes artificiales.

Sólo hay que detenerse frente a los estantes de los supermercados para ver el variado mundo de colores y sabores de las bebidas que existen que además vienen con o sin gas, con y sin azúcar, con más o menos nutrientes como calcio, vitaminas y minerales… Sin embargo, se dice poco de la bebida más natural y saludable que podemos elegir: el agua.

El agua potable, que es la fuente de la vida para las plantas y para los animales, es la bebida más importante para la salud, aunque muchas personas parecen ignorarlo. Es posible que si la comparas con el sabor de otro tipo de bebidas, el agua te parezca “aburrida”, pero si aprendes a desarrollar tus sentidos notarás que no es lo mismo el agua del grifo en una ciudad que en otra, al igual que tampoco saben igual las aguas mineralizadas o de manantial. El agua, aunque carezca de sabor, es deliciosa cuando nos calma la sed y refresca al organismo. Beberla fresca en un día de verano puede ser tan gratificante como tomar una soda helada.

Si a pesar de todo quieres darle un toque de sabor, puedes agregarle un poco de limón a tu vaso o lavar bien un limón y cortarlo en pedazos pequeñitos, con la cáscara incluida, y agregarlo en una jarra de agua: verás cómo cambia el sabor luego de un rato. Y si la dejas en el refrigerador (hielera) tendrás una opción sana, natural y a muy bajo costo (evita agregarle azúcar para que sea más saludable).

¿Sabes por qué el agua es tan importante para la salud? Porque es el componente químico principal de nuestro cuerpo y representa cerca del 60% del peso corporal. Cada célula y cada sistema de tu organismo depende del agua: ya sea para transportar nutrientes, eliminar toxinas o para mantener hidratados los órganos y los tejidos.

Si no tomas agua, te da sed, que es una señal de que tu cuerpo se está deshidratando, es decir, que está perdiendo el agua que necesita para poder cumplir con todas las funciones vitales. Cada día, pierdes agua a través del sudor, de la orina, de la respiración y de las heces fecales. Por eso debes reemplazar constantemente el agua que eliminas.

La cantidad de agua que tu cuerpo necesita depende del estilo de vida que tengas: de tu actividad física, de tu dieta y de otros factores ambientales como el clima y la altitud del lugar en el que vives. En general, se recomienda tomar entre 2 y 3 litros de agua por día (de 8 a 10 vasos), especialmente en el verano, cuando hace más calor y tienes más riesgo de deshidratarte.

Para saber si estás lo suficientemente hidratado(a), puedes tomar como referencia tu orina. Si es demasiado amarilla y te da mucha sed, entonces necesitas evaluar la cantidad de agua que tomas y aumentarla.

Además del agua, hay otras opciones para mantener hidratado a tu cuerpo. Las principales son las frutas como el melón, las naranjas y los cítricos en general. Les siguen las verduras como la lechuga romana, el apio, el pepino y los tomates. Las sopas y otros alimentos como los yogures también son buenas fuentes de hidratación.

Por el contrario, las bebidas azucaradas no son recomendables, y también se aconseja eliminar el alcohol de la dieta si lo que buscas es mantener hidratado a tu cuerpo.

Ahora ya lo sabes: sin agua no hay vida. Así que de aquí en adelante, es importante que pienses en nuevas maneras de incluir más agua y más líquidos en tu dieta, para que tu cuerpo no sufra las consecuencias de una hidratación deficiente.

Tomado de Vida y Salud

martes, 19 de abril de 2011

Consejos para proteger la sonrisa de tu bebé


El deterioro de la dentadura comienza apenas aparecen los dientes de leche y, si no se trata, puede resultar en la endodoncia. Según una reciente encuesta de la American Academy of Pediatric Dentistry, la mayoría de los padres no saben lo importante que es cuidar la salud bucal de su bebé: no llevan a sus hijos al dentista hasta cumplir los 2 años, y para ese entonces puede ser muy tarde.
Un nuevo estudio de Pediatric Dentistry descubrió que los niños que no van al dentista hasta los 2 ó 3 años, tienen mayor riesgo de necesitar tratamientos reconstituyentes o visitas de urgencia que pueden poner en peligro su salud y costar más dinero a los padres a largo plazo. Pero el deterioro dental se puede evitar:
  • Quita a tu bebé del biberón entre los 12 y 14 meses de edad.
  • Una vez que le aparezca el primer diente y empiece a comer alimentos sólidos, amamántalo con menos frecuencia.
  • Evita usar los sippy cups porque extienden el tiempo en que los dientes están en contacto con el azúcar de la bebida.
  • Dale agua en pequeños sorbos entre los 6 meses y 1 año, para que ésta sea su bebida de preferencia más adelante.
  • Después de cada comida, límpiale las encías con una toalla húmeda, y cuando aparezcan los dientes, con un cepillo para bebés y pasta dentífrica infantil.
  • A la hora de acostarlo, pon agua en vez de jugo, leche o fórmula en el biberón.
  • Lleva a tu bebé a un dentista pediátrico antes de que cumpla un año. Luego, cada seis meses.
  • Si su agua no contiene suficiente flúor, dale suplementos a los bebés mayores de 6 meses.

Tomado de Vida y Salud