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miércoles, 30 de mayo de 2012

Una dieta llena de color te da una piel más bella

¿No te gusta comer frutas y vegetales? ¿Y si te digo que incluir más de ellas en tu dieta es la clave para tener la piel radiante? Una nueva investigación demuestra que en poco tiempo y aumentando el consumo de frutas y verduras diariamente, el tono, el color, y en general, la luminosidad de tu piel se ven beneficiados significativamente. Así que llena tu plato de frutas y vegetales ricos en carotenoides (color) y te verás más atractivo(a).

Los colores no sólo alegran la vida, dan armonía al ambiente de tu casa, o son claves a la hora de vestirte y realzar tu belleza. También son indispensables para tener una piel radiante. ¡Así es! Ponerle color a tu plato es clave para la belleza de tu piel.

Si bien no es una novedad que comer frutas y vegetales brinda más luminosidad a tu piel y contribuye enormemente a tener una buena salud, un estudio reciente realizado por unos investigadores escoceses, comprueba que comer frutas y vegetales que contienen carotenoides mejora el aspecto de tu piel volviéndola más atractiva.

Los carotenoides son unos pigmentos orgánicos que se encuentran naturalmente en las plantas. Estos pigmentos le dan su color a los tomates, los pimentones (pimientos, morrones), las calabazas (ahuyamas), las zanahorias y la espinaca, entre otros.

Los carotenoides comprenden toda una gama de colores que van desde el amarillo hasta el rojo fuerte y tienen propiedades antioxidantes, es decir, que evitan que las células se dañen. Además, nuestro cuerpo tiene la habilidad de convertir los carotenoides (alfa y beta) en vitamina A, la cual es esencial para la salud de la piel, los huesos, la visión y el sistema inmunológico (de defensa).

Pero esta nueva investigación señala que los cambios en el tono del color (rojizo o amarillento) en la piel de las personas blancas, está estrechamente ligado a la cantidad de frutas y vegetales que consumen diariamente. Para este estudio, se analizó la piel de 35 estudiantes universitarios cuya edad promedio era 21 años.

Los estudiantes llevaron un diario de cuántas porciones de frutas y verduras comieron en el transcurso de seis semanas y los investigadores analizaron los cambios del color en la piel en las diferentes partes de su cuerpo.

En promedio, los jóvenes consumieron 3.5 porciones de frutas y verduras y gracias a ello, su piel mejoró notablemente su aspecto.

Esto demuestra que en relativamente poco tiempo y haciendo pequeños cambios en tu dieta, puedes mejorar la luminosidad y el color de tu piel.

Vale la pena aclarar que este estudio se hizo en personas de piel blanca y jóvenes, así que habría que investigar si el consumo de más frutas y verduras tiene le mismo efecto en las personas de piel más oscura y de mayor edad.

De cualquier manera, comer frutas y verduras es importante para tu salud y una dieta sana es uno de los factores importantes para tu belleza. Así que aunque no tengas la piel blanca, incluye varias porciones de frutas y verduras en tu dieta diaria y de seguro te verás y te sentirás radiante: saldrá la belleza de adentro hacia afuera.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 4 de mayo de 2012

Una medicina experimental se muestra prometedora en el tratamiento de la diabetes tipo 2

Una nueva medicina podría ayudar a mantener bajo control los niveles de azúcar en la sangre, pero sin riesgo de hipoglucemia. Se llama TAK-875 y, por el momento, se encuentra en una etapa de estudio experimental. Habrá que seguir de cerca la aparición de nuevos resultados para saber si se convierte en una alternativa efectiva para combatir la diabetes tipo 2.

TAK-875. No es un número de vuelo: es el nombre de una nueva y prometedora medicina que podría ayudar a disminuir el nivel del azúcar en la sangre de las personas con diabetes tipo 2, sin provocar hipoglucemia, que es cuando el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre disminuye por debajo de lo normal y que puede ser peligroso.

La diabetes tipo 2 es una de las principales preocupaciones en temas de salud pública actual. Se trata de una enfermedad crónica que se caracteriza por tener un nivel de azúcar o glucosa en la sangre elevado y, aunque se tiene que tener la predisposición para desarrollarla, está vinculado al estilo de vida y a otras condiciones de salud como la obesidad. De hecho, una de las principales formas de prevenirla o retrasarla es llevando una dieta saludable en la que abunden los vegetales y las proteínas, acompañada de una rutina de ejercicios.

Cuando estos hábitos no son suficientes, las personas con diabetes cuentan conuna variedad de medicamentos para controlarla , entre los cuales se encuentran las tradicionales inyecciones de insulina (que sí pueden provocar hipoglucemia), las sulfonilureas (Micronase ©, Diabeta©, Glynase©; Glucotrol© o Glucotrol XL© y Amaryl©), los inhibidores de la alfa-glucosidasa, las glitazonas (Avandia© y Actos©), las meglitinidas (Prandin© y Starlix©) y la metformina (Glucophage©), que últimamente se ha convertido en una de las preferidas (y que tampoco provoca hipoglucemia).

De comprobarse la eficacia de TAK-875, esta medicina que por el momento es experimental podría sumarse a la lista de medicamentos para combatir la diabetes. La denominada TAK-875 es una pastilla que ha sido diseñada para mejorar la secreción de insulina en respuesta a los cambios en el nivel de azúcar en sangre. Cuando los niveles de glucemia son normales, la droga no tiene ningún efecto sobre la secreción de insulina. De este modo, disminuye las posibilidades de que se produzca lo que se conoce como hipoglucemia.

Para descubrir cómo funciona este nuevo medicamento los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, analizaron a 426 pacientes que tenían diabetes tipo 2 y no obtenían un control adecuado de la diabetes a través de la dieta, el ejercicio o el tratamiento con metformina.

Los participantes fueron divididos en distintos grupos y, durante doce semanas, recibieron TAK-875, un placebo u otro fármaco para la diabetes llamado glimepirida (Amaryl©), según el grupo en el que se encontraban.

De acuerdo a los resultados, que fueron publicados en la edición en línea del 26 de marzo de la revista The Lancet, todos los pacientes que tomaron distintas dosis del TAK-875 redujeron sus niveles de glucemia (azúcar en la sangre).

Si bien esto fue similar entre los que tomaron glimepirida, cuando se consideraron los episodios de hipoglucemia, la cantidad fue similar entre los que tomaron TAK-875 y placebo y mucho menor que entre los que tomaron glimepirida.

Aunque los investigadores se mostraron optimistas con los resultados, todavía hace falta hacer más investigaciones para definir cómo funciona esta droga en la diabetes y descartar que no provoque otros efectos no deseados, como por ejemplo problemas en el corazón. Además, hay que tener en cuenta que el estudio fue financiado por el laboratorio que está desarrollando el TAK-857, que es Takeda Pharmaceutical.

Mientras tanto, si quieres evitar el desarrollo de la diabetes o mantenerla bajo control, recuerda que lo más importante que puedes hacer está en tus manos: sólo debes modificar algunas conductas alimenticias (lo que no significa que tienes que olvidarte para siempre de los postres) y que debes combatir al sedentarismo con un poco de ejercicio diariamente. ¡Anímate, no es tan complicado mejorar tu calidad de vida!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Ayuda el aceite de pescado a aliviar la depresión posparto?

Algunos estudios indican que el omega 3 que contiene el aceite de pescado puede ayudar a disminuir los síntomas de la depresión posparto. Por el contrario, otras investigaciones señalan que estos suplementos no hacen ninguna diferencia. Aquí te contamos más detalles sobre este debate para que estés mejor informada.

Tener un bebé es uno de los momentos más importantes en la vida de la mujer, pero no por eso todo es felicidad. Por el contrario, algunas desarrollan lo que se conoce como depresión posparto. Algunas mamás, tienen periodos fuertes de depresión luego del nacimiento del bebé con sensaciones negativas, como tristeza, culpa, nerviosismo y desinterés incluso hasta por el mismo niño.

La depresión posparto es diferente a la denominada “baby blues”, que es una depresión leve que afecta a alrededor del 30 por ciento de las mujeres embarazadas, que las hace sentir más sensibles que de costumbre pero que, en general, no interfiere en sus actividades y desparece luego de unas semanas.

Ante estos cambios en el estado de ánimo, algunos especialistas recomiendan consumir aceite de pescado, debido a que posee unos ácidos grasos denominados omega 3, que podrían ayudar a reducir los síntomas de la depresión posparto. Sin embargo, la evidencia científica existente hasta el momento sigue siendo contradictoria.

Mientras que algunas investigaciones afirman que las mujeres que han consumido el omega 3 presente en el aceite de pescado han tenido menos síntomas de depresión posparto, otros estudios no muestran mejoría entre las que lo han tomado y las que no. Asimismo, hay meta análisis, es decir, investigaciones que analizan y comparan distintos estudios sobre un mismo tema, que detectaron resultados variables.

Ante estos datos, la única certeza es que todavía siguen siendo necesarios nuevos estudios para probar si realmente el aceite de pescado logra reducir la depresión posparto. Mientras tanto, la mayoría de los especialistas coincide en que, consumido en cantidades apropiadas, y de preferencia a través de los alimentos naturales, el omega 3 es saludable tanto para la mamá como para el bebé.

Se le llama omega 3 a un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que participan en algunas funciones importantes del cuerpo, como la relajación y la contracción de los músculos, la coagulación de la sangre, la digestión, la fertilidad, la división celular, el crecimiento y el movimiento del calcio y otras sustancias dentro de las células.

Entre los ácidos grasos principales en este grupo están el alfalinoléico (ALA), el eicosapentanóico (EPA) y el docosahexaenóico (DHA). El primero se encuentra en las semillas y los aceites vegetales (como los de canola, soja (soya) y lino), en verduras de hojas verdes, nueces y frijoles. Usualmente, éste se convierte en pequeñas cantidades de EPA y DHA luego de ingerirlo. Naturalmente, los ácidos EPA y DHA abundan en los pescados como el salmón, la trucha, las sardinas y el arenque. Asimismo, los omega 3 también pueden conseguirse como suplementos dietéticos que no deben consumirse sin supervisión médica.

Con respecto a los pescados, muchas embarazadas evitan comerlos por temor a la contaminación por mercurio, que puede ser dañina. Esto es cierto pero sólo para ciertos pescados grandes. Por eso deben evitar consumir, por ejemplo, pez espada, tiburón, blanquillo y caballa. Varias asociaciones y agencias están de acuerdo que comer hasta 12 onzas (que resulta un promedio de 2 comidas) a la semana de una variedad de pescado o marisco bajo en mercurio, es adecuado. Puede chequear con su agencia local. Algunos de los pescados bajos en mercurio de consumo frecuente incluyen el salmón, el atún en lata bajo en grasa, el bagre y los camarones.

La depresión posparto a veces necesita tratamientos con medicinas y apoyo terapéutico. Si notas que estás demasiado decaída, sientes que no estás en control o te sientes francamente deprimida después del nacimiento de tu bebé, no dejes de consultar con tu médico o con un especialista. Recuerda que tu bebé te necesita, así que debes cuidarte más que nunca. Si tienes dudas si necesitas ayuda, consulta con tu médico. La depresión posparto no se debe a una debilidad tuya, es una enfermedad que tiene tratamiento. Si te sientes mejor y con un estado de ánimo positivo, también podrás disfrutar más de esos fascinantes primeros meses de vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 21 de junio de 2011

Picante y puré de vegetales: ¿la clave para comer más y perder peso?



Ya sabes el consejo: para perder peso, debes comer menos. Pero ¡espera! No siempre es así. Tal vez la clave sea comer más de ciertos alimentos: por ejemplo, el puré de vegetales y la pimienta de cayena. Así como lo oyes: un poco más de picante y verduras en tu dieta pueden significar unas cuantas libras/kilos menos.
Para que las dietas sean efectivas y duraderas es importante cambiar los hábitos alimenticios, algo  que puede resultar difícil. Sin embargo, a veces es cuestión de agregar nuevos sabores y abrirse a nuevas ideas que puedan llenar tu mesa de colores y ser igualmente agradables al paladar.
Unas investigaciones recientes sugieren una alternativa sabrosa, picante y nutritiva, que te permite comer más e ingerir menos calorías. ¿Cómo? Agregando a tu dieta puré de vegetales o algunas especias como la denominada pimienta roja o de Cayena, cayena o chile piquín en polvo o ají en polvo o molido (según la zona en la que te encuentres).
Ambas opciones generan una mayor sensación de saciedad. Es decir, hacen que se te quite el hambre y que consumas menos calorías. Así lo cuentan investigadores de la Universidad de Purdue, en los Estados Unidos, en un nuevo estudio publicado en Physiology & Behavior.
Los investigadores descubrieron que agregar puré de vegetales a un plato de pasta, por ejemplo, permite consumir menos calorías por porción ya que al unir la pasta con el puré crece la cantidad total de la comida pero disminuye la cantidad de carbohidratos y de calorías de las pastas al servirse, ya que habrá otros nutrientes provenientes de los vegetales.
Por su parte, utilizar un poco de ají molido en las comidas genera la sensación de estar satisfecho más pronto. Además, utilizar este y otros condimentos ayuda a disminuir la cantidad de sal que le agregas a las comidas, así como la necesidad de consumir alimentos más grasos, salados e incluso dulces o con carbohidratos.
Sin embargo, hay que tener cuidado con los excesos y el acostumbramiento: otro hallazgo de esta investigación es que si se utiliza el exceso de ají durante un tiempo el paladar tiende a acostumbrarse al sabor y entonces deja de ofrecer el mismo efecto en cuanto a quitar el hambre, aunque si ayuda a consumir menos sal que puede ser igualmente beneficioso para la salud.
El consumir sal en exceso puede hacer que suba tu presión arterial y, de ese modo, aumentan las posibilidades de que tengas problemas del corazón. En este caso, no sólo se trata de la sal de mesa que le agregas a tus comidas sino también a la que ya incluyen ciertos alimentos preparados o elaborados, como sopas y caldos, bocadillos y embutidos.
Además del ají pimienta de Cayena, el mundo de los condimentos es sumamente amplio, variado y sabroso. Si quieres sustituir la sal por hierbas, especias y otros condimentos, a continuación encontrarás algunas combinaciones deliciosas. Te sorprenderás lo sabrosas que quedarán tus comidas:
  • Pimentón: para carnes, pollo, pescados, guisados, sopas, salsas y vegetales.
  • Estragón: para huevos, pollo, pescado, papas, aderezos, sopas y salsas de crema.
  • Tomillo: para carnes, pescado, pollo, sopas y guisados, ensaladas de vegetales y aderezos.
  • Nuez moscada: para pollo, guisados, sopas de crema, frutas y vegetales (excepto coles o repollos).
  • Albahaca y orégano: para pollo, pescado, carnes, vegetales, pasta, sopas y ensaladas.
  • Romero: para carnes, pollo, pescado, sopas, guisados y coles (repollos).
Estas son alternativas deliciosas, que sumadas al puré de vegetales y al picante que tanto te gustan, pueden contribuir a que consumas menos calorías sin tener que privarte de deliciosos aromas y sabores. ¿Te animas?

Tomado de Vida y Salud

sábado, 18 de junio de 2011

¿Qué es el E. coli, la bacteria letal que ataca a Europa?



E. coli O104:H4. No es un código secreto ni del número de un expediente. Es el nombre de la bacteria que está alarmando a toda Europa e incluso a otros países. Aquí te contamos de qué se trata este brote que cobrado más de 29 víctimas en esa región, para que conozcas más sobre este tema.
Hace unos días se ha despertado una alerta de salud importante en Europa, más específicamente desde el norte de Alemania, donde se inició un extraño brote de E.coli que ya ha contagiado a más de 2 mil personas en 12 países y ha provocado la muerte de más de 20 de ellas (29), en su mayoría mujeres.
El E. coli es una bacteria que usualmente vive en el intestino sin causar daño. Su nombre completo es Escherichia coli y, en realidad, puede ser de distintos tipos o cepas, algunas de las cuales son capaces de provocar gastroenteritis que incluyen síntomas como diarrea, vómito y dolor abdominal.
En general, esta condición mejora espontáneamente después de 5 a 10 días, pero en algunos casos la E. coli es tan potente que puede causar diarrea con sangre, deshidratación, insuficiencia renal y hasta la muerte. Algo similar a lo que ha ocurrido en Europa en estos días.
Allí, específicamente, la bacteria responsable del brote ha sido una cepa rara llamada O104:H4, que ha provocado que muchos de los infectados desarrollen algo denominado síndrome urémico hemolítico (SUH): una complicación que puede ser mortal. Este síndrome se produce porque las sustancias tóxicas destruyen los glóbulos rojos y dañan los riñones.
Las infecciones por E. coli se pueden adquirir al consumir alimentos que contienen la bacteria, ya sean carnes crudas o mal cocidas o frutas y verduras mal lavadas, o al tragar agua en una piscina contaminada con desechos humanos.
En el caso de Europa, finalmente se identificó el origen de la infección que comenzó en Alemania, fue a través de germen de soya (soja) contaminado. No es la primera vez que este vegetal se ha asociado a infecciones, ha habido mínimo 30 brotes registrados por germen de soya contaminado ya sea por E.coli. o Salmonella en el pasado.
Desgraciadamente los agricultores de lechuga, tomates, pepinos y otros vegetales de la región se han visto afectados ya que debido a la alerta de salud el gasto tanto en frutas y verduras ha disminuido abruptamente luego de este incidente.
Paralelamente, se han registrado unos cuántos casos, apenas 11 hasta el momento en que armamos esta nota, de personas que habían viajado a Alemania  y regresaron al país infectados con esta bacteria (en un caso una persona que tuvo contacto con una persona del norte de Alemania que se infectó con la bacteria). Afortunadamente, todos estaban fuera de peligro.
Según reportes recientes, las autoridades alemanas afirmaron que el número de casos nuevos está disminuyendo.
Mientras tanto, para evitar cualquier tipo de infecciones provocadas por la E. coli, aún las más leves, se sugiere:
  • Lavar bien las frutas y las verduras,
  • Comer las carnes bien cocidas,
  • No utilizar la misma tabla para cortar la carne y la verdura sino una para cada tipo de alimento, y lavarlas bien luego de usarlas.
Por último, recuerda que los síntomas que provoca una infección de E. coli pueden incluir dolor abdominal, diarrea y vómitos. Si tienes síntomas especialmente si son severos o persisten, no tardes en consultar al médico.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 16 de junio de 2011

Olvídate de ciertos mitos si quieres bajar de peso



¿Ya has probado todas las dietas y ninguna funciona, te cansaste de promesas milagrosas que nunca se cumplen y ya no sabes qué hacer para perder esas libras o kilos de más, que no te permiten sentirte cómoda o verte a gusto frente al espejo? Entonces, este artículo es para ti. Aquí te damos algunas recomendaciones para perder peso, y te contamos los mitos que debes de olvidar si buscas resultados efectivos.
Mariela siguió todos los pasos que le indicaba la dieta que prometía librarla de hasta 15 libras (7 kilos) en las primeras dos semanas: se olvidó de los carbohidratos (azúcares) y empezó a comer más proteínas como carne, pescados, huevo y queso. Luego, empezó a incorporar poco a poco los carbohidratos. Pero no lo logró.
Por su parte, Carlos siguió una dieta que también prometía resultados increíbles: primero debía comer todas las proteínas que quisiera, sin límite; luego agregar vegetales, en un tercer momento, tenía que incorporar frutas, queso y pan, y por último podía comer lo que deseara. Todo esto, siempre y cuando mantuviera un día de su dieta exclusivo para comer proteínas y recordara tomar 3 cucharadas de té de salvado de trigo a diario. Así lo hizo, sin embargo, lo único que logró fue sacrificarse durante más de un mes y perder el agua que retenía su cuerpo (no la grasa), que inicialmente parecía ser una real pérdida de peso pero las libras o kilos volvieron rápidamente tan pronto dejó la dieta.
Casos como los de Mariela y Carlos hay miles, y dietas que prometen resultados milagrosos también. Lo importante es no caer en la trampa. Por eso, aquí te damos algunas recomendaciones que debes considerar si deseas bajar de peso.
Regla número 1:
No esperes resultados milagrosos. Lamentablemente, para bajar de peso y mantener ese peso a lo largo del tiempo es necesario adoptar hábitos saludables y sostenerlos. Además, ten en cuenta que una dieta duradera en general se logra eliminando libras o kilos poco a poco, y no de manera rápida.
Regla número 2:
Olvídate de que hacer dieta es aburrido e implica privarte de las cosas que más te gustan. Por el contrario, para que puedas incorporar nuevas costumbres alimenticias y que puedas mantenerlas es importante que te resulten agradables. Hay muchas opciones saludables que puedes sumar a tu dieta.
Además, seguramente haya cosas en tu rutina que no te dejan bajar de peso. Con ayuda profesional calificada puedes detectarlas y eliminarlas. Anímate, a veces sólo implica no comer entre comidas o evitar descontrolarte con dulces luego de la cena.
Regla número 3:
Otro error en el que se suele caer a la hora de intentar perder peso es suspender comidas. ¡Eso nunca! Recuerda: ¡brincarse comidas engorda! ¿Por qué? Porque ayuda a acumular hambre y aumenta la tentación de comer alimentos con más calorías, ya que cuando el estómago está vacío, sus paredes producen una hormona llamada grelina, que le avisa al cerebro que tenemos hambre, y el mensaje se traduce en una búsqueda desesperada de alimentos grasos.
Tomando esto en consideración, ¿qué puedes hacer para incorporar hábitos saludables y perder definitivamente esas libras o kilos que te quitan el sueño? Los siguientes trucos podrían ayudarte:
  • Utiliza platos pequeños. Aunque parezca una tontería, esto puede reducir el consumo de comida hasta en un 22%, ya que la mayoría de las personas tiende a comer todo lo que está en el plato.
  • No confundas hambre con sed. A veces la sensación es similar y puedes confundirlas. Para darte cuenta, cuando sientas ganas de comer toma un vaso de agua y espera 20 minutos, si sigues con hambre, entonces come; sino, pues no era más que sed.
  • Consume alimentos con proteínas, como carnes, pescados, huevos, lácteos y legumbres: te ayudan a sentirte satisfecho durante más tiempo.
  • Toma sopa. Los alimentos triturados pueden producir mayor sensación de saciedad. Además, al aumentar la proporción de agua, los alimentos permanecen en el estómago y hacen que te sientas satisfecho por más tiempo.
  • Elige alimentos bajos en grasas y calorías. Permiten que no te prives de ninguna comida y te hace que consumas menos calorías.
  • Lleva un registro diario de lo que comes. Te ayuda a detectar tus errores y las cosas que consumes que, de otra forma, no te darías cuenta.
Por último, recuerda que para perder peso y mantenerte debes llevar una rutina de ejercicio. Esto es esencial. Las tareas domésticas como limpiar la casa, la jardinería y lavar el carro o auto, por ejemplo, son una forma de actividad física. Los ejercicios, que implican dedicarles tiempo varias veces por semana (en general, de 30 a 60 minutos por vez es suficiente), son otra cosa. Ambas actividades son importantes y te ayudarán no sólo a mantener tu peso sino también tu salud.
Olvídate de los milagros y enfrenta la realidad: bajar de peso toma esfuerzo y constancia, pero lo más importante es que: ¡es posible!

Tomado de Vida y Salud

viernes, 4 de marzo de 2011

Comer sin carne más a menudo: las fuentes alternas de proteína favorecen a la salud

Sin lugar a dudas, toda dieta sana puede ocasionalmente incluir un bistec o una chuleta; aunque quienes principalmente se alimentan con productos vegetales tienen niveles sanguíneos menores de colesterol y menos riesgo de enfermedad cardíaca, obesidad y diabetes tipo 2.

La edición correspondiente al mes de mayo 2010 deMayo Clinic Women’s HealthSource ofrece las siguientes alternativas para ampliar el repertorio de comidas sin carne:

  • Leguminosas y legumbres: las arvejas (chícharos), frijoles, lentejas y maní (cacahuates) pueden formar parte de muchos tipos de platos, desde fideo con verduras y legumbres cortadas hasta sopas, estofados, burritos y tacos.
    • Tofu: hecho con leche de soja cuajada, el tofu puede reemplazar a la carne en los revoltijos al estilo chino y cazuelas. Se lo puede marinar con anticipación o también se lo puede congelar, descongelar y desmenuzar para que tenga una consistencia similar a la carne molida.
  • Tempeh: esta pasta de soja (soya) fermentada viene en forma de torta y es masticable. Se lo puede freír, hornear o cocer al vapor; también es posible cortarlo en tajadas para preparar sándwiches a la parilla y en pedazos grandes o chicos para preparar pinchos, cazuelas y guisos.
  • Proteína vegetal texturizada: es hecha de harina de soja procesada o seca y se mezcla con agua o caldo para uso en recetas de cocina.
  • Seitán: es un derivado del gluten de trigo que se procesa para que parezca carne y, a veces, se lo conoce como pato o pollo “falso”. El seitán puede prepararse en casa, ya sea haciéndolo desde el principio o con alguna mezcla, y hasta comprarse listo para comer. Se lo puede agregar a guisos o se lo puede preparar al estilo stroganoff y a la barbacoa.
  • Quinua: este grano es una fuente proteica de alta calidad, pues contiene todos los aminoácidos esenciales. La quinua puede utilizarse igual que el arroz, en ensaladas y cazuelas.
  • Frutos secos y semillas: a pesar de que contengan muchas calorías, los frutos secos y semillas añaden proteína a las ensaladas, salsas y otros platos. Las mantequillas de frutos secos pueden reemplazar la carne en la preparación de sándwiches.

El consumir menos carne no significa preocuparse por no ingerir suficiente proteína. No es para una mujer difícil cumplir con las recomendaciones sobre el consumo diario de proteína (alrededor de 45 gramos) a través de la ingesta de una variedad de verduras, legumbres, leguminosas, granos y frutos secos. Los huevos y productos lácteos también son buenas fuentes de proteína.


Tomado de Vida y Salud

martes, 1 de febrero de 2011

¿Cuánto calcio debes consumir?

Seguramente has escuchado de que el calcio es indispensable para la salud de los huesos y para prevenir enfermedades como la osteoporosis. Pero a pesar de que te tomes tu vaso de leche diariamente, puede ser que no estés alcanzando la cantidad de calcio que necesitan tus huesos para estar sanos. Aquí te contamos cuánto calcio debes consumir.

Cuando te hablo de calcio, es probable que de inmediato pienses en la salud de tus huesos. ¡Estás en lo cierto! El calcio es un mineral que necesita nuestro cuerpo para desempeñar muchas funciones, entre ellas, mantener sanos y fuertes a los huesos y a los dientes. Si bien el calcio también es indispensable para enviar los impulsos nerviosos al cerebro, juega un papel crucial en la coagulación de la sangre y en la regulación de los latidos del corazón. El 99% del calcio se almacena en los huesos y en los dientes. De ahí que cuando pensemos en la salud de los huesos y de los dientes, pensemos de inmediato en que es necesario consumir calcio.

¿Dónde se encuentra el calcio? Idealmente el calcio lo puedes obtener a través de los alimentos. La leche y sus derivados son considerados una importante fuente de calcio, por eso, entre otras, la pirámide alimenticia en Estados Unidos recomienda que se consuman tres porciones de leche o sus derivados al día. Obviamente, el calcio también se encuentra en otros alimentos como: el tofu, las sardinas, los vegetales verdes, los frijoles o habichuelas y las almendras entre otros. Pero, ¿cómo puedes saber si estás obteniendo una dosis adecuada de calcio?

La Academia Nacional de Ciencias en Estados Unidos estableció estas recomendaciones de acuerdo a la edad de la persona:

  • Para las personas que tienen entre 19 y 50 años, la dosis recomendada es de 1,000 miligramos al día.
  • Aquellos que tienen más de 50 años deben consumir 1,200 miligramos de calcio al día
  • Y en el caso de las mujeres embarazadas y lactantes, la recomendación también es de 1,000 miligramos al día.

Desde luego que si alguien tiene problemas de osteoporosis o su médico le hace recomendaciones diferentes, estos números no son para casos particulares y siempre se deben seguir las instrucciones de su médico.

Si quieres saber en detalle cuántos miligramos estás obteniendo al día, tu doctor o un dietista registrado te pueden dar una lista o darte recomendaciones. Si no estás cumpliendo con los requerimientos para tu edad y sexo, tal vez un suplemento de calcio sea recomendable para ti. Pero recuerda que los alimentos siempre te proporcionan otros nutrientes y que un estudio reciente sugiere que los suplementos pueden aumentar el riesgo de ataques al corazón en un 30%.

Algunos ejemplos de alimentos y el contenido de calcio que contienen incluyen:

  • Una taza de leche evaporada sin grasa, 742 mgs. de calcio
  • Una taza de yogur desgrasado con 13 gramos de proteína, 452 mgs. de calcio
  • Una taza de yogur desgrasado con 12 gramos de proteína, 415 mgs. de calcio
  • Una taza de yogur desgrasado con 10 gramos de proteína, 354 mgs. de calcio
  • Una taza de yogur entero, con 8 gramos de proteína, 275 mgs. de calcio
  • 3 onzas (85 gramos) de sardinas enlatadas con hueso, 325 mgs. de calcio
  • Una taza de espinacas (cocinadas o congeladas) sin sal, 291 mgs. de calcio
  • Una taza de espinaca enlatada, 272 mgs. de calcio
  • Una taza de col o repollo (cocinada) sin sal, 190 mgs. de calcio
  • Una taza de frijol de soya o soja (cocinado) sin sal, 261 mgs. de calcio
  • Una taza de nabo (cocinado o congelado) sin sal, 249 mgs. de calcio
  • Una onza (28 gramos) de queso suizo tipo gruyere, 224 mgs. de calcio
  • Una onza (28 gramos) de queso mozzarella, 207 mgs. de calcio
  • Una taza de queso cottage con 1% de grasa, 138 mgs. de calcio
  • Una tostada con guacamole, 211 mgs. de calcio

Desde luego que el calcio es uno de los pilares para mantener una buena salud ósea (de los huesos), pero hay otros factores que también contribuyen para tener huesos sanos:

  • Haber consumido suficiente calcio durante tu niñez para lograr la densidad ósea apropiada.
  • Hacer ejercicio diariamente, que incluya pesas o resistencia para mantener tus huesos fuertes.
  • Obtener suficiente vitamina D, la cual es indispensable para la absorción adecuada del calcio. Recuerda que la vitamina D se obtiene a través de la leche, de los suplementos y de una exposición diaria al sol.

No te olvides que tener huesos fuertes previene la osteoporosis, y el evitar fracturas (huesos rotos) en la vejez te mantiene independiente.

¡No dejes de consumir alimentos con calcio!


Tomado de Vida y Salud

viernes, 10 de diciembre de 2010

Una Cena Colorida


Sabías que según los colores que tengan los vegetales y las frutas te proporcionan diferentes vitaminas y minerales?


Hemos escuchado a los nutricionistas decir que mientras más colorido es un plato de comida, es mucho mejor porque el color de las frutas y las verduras está relacionada con la composición química del alimento y, por tanto, también con sus propiedades nutritivas.



Llena de color tus comidas incluyendo siempre una ensalada que combine vegetales de diferentes colores y texturas que aporten beneficios nutricionales.



Los verdes



El color verde se debe a la presencia de la clorofila y en algunos casos a los glucosinolatos. Este último componente se ha relacionado con la reducción de la prevalencia de algunos tipos de cáncer.

Color característico de la mayoría de las verduras que conocemos, aportan vitaminas, minerales y fibra, favoreciendo el bienestar general de tu organismo.



Verduras y frutas como los aguacates, manzanas verdes, uvas verdes, kiwis, limones, peras verdes, brócoli y alcachofas entre otras, son representantes de las verduras de este color.



En general, estos alimentos aportan pocas calorías y son una buena fuente de vitaminas, minerales y fibra.



Los blancos



Aunque el color sea blanco, estas frutas y verduras, contienen muchas vitaminas. Dentro de este grupo podemos mencionar las cebollas, plátanos, ajo, peras, espárragos blancos, duraznos, coliflor, papas, ajo, jengibre y champiñones.



Las propiedades de estos componentes son muy beneficiosas para el sistema circulatorio. Previenen las enfermedades cardiovasculares, regulan la presión sanguínea, reducen el colesterol y además previenen la
diabetes.



Los morados



Las uvas, la berenjena y el rábano, tienen acción antioxidante, es decir, pueden ayudar a disminuir el riesgo de algún daño a las células de nuestro organismo.






Entre las frutas y verduras rojas encontramos las manzanas rojas, cerezas, uvas rojas, frambuesas, fresas, sandía, rábanos, cebollas moradas entre otras.



Estos alimentos de color rojo contienen licopeno, tanto los de color rojo suave como los de color rojo intenso y los rojos oscuros pasando a morado.



Los amarillos y naranjas



Las frutas y verduras con estos colores, ayudan a mantener una visión adecuada y a fortalecer el sistema inmune, gracias a su vitamina A y C.



Contienen también flavonoides, un componente con propiedades antivíricas, antiinflamatorias, antihistamínicas y antioxidantes.



Los alimentos en este grupo incluyen el melón, toronja, lima, mangos, duraznos, naranjas, papayas, duraznos, peras amarillas, piña, mandarinas, zanahorias, pimentones amarillos, papas (criollas) y la calabaza amarilla.


Tomado de Taeq

martes, 30 de noviembre de 2010

¿Qué puedes hacer para no aumentar de peso durante estas fiestas?


A partir de finales de noviembre y durante todo diciembre, el mundo entero se dispone a celebrar fiestas de todo tipo. En Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias marca el inicio de la temporada festiva. En otros países de Latinoamérica, más inclinados hacia tradiciones católicas, los primeros días de diciembre se celebra el día de la Virgen, por ejemplo. Tú sabrás bien cuáles son las fiestas que se celebran sin falta en tu país durante esta época. Y también sabrás que muchas de ellas son una buena excusa para reunirse con la familia y los amigos y también, para comer.

No hay duda de que la comida juega un papel protagónico en toda esta temporada y es entonces cuando empiezas a sentir que estás frente a un reto: ¿cómo no aumentar de peso durante las fiestas?

Hay varias cosas que puedes hacer:
¿Qué tal si cambias el enfoque de las reuniones? En lugar de que giren en torno a la comida, puedes usar tu creatividad y hacer actividades distintas: por ejemplo, tarde de manualidades con tus amigas, decorar la casa de un familiar por turnos, salir a caminar para ver las luces de la ciudad, hacer muñecos de nieve (si estás en un lugar donde cae nieve) o hacer posadas y novenas bailables (rezar la novena y luego hacer baile). O ¡lo que se te ocurra! Pon a prueba tu imaginación.

Sé realista. No pretendas adelgazar en esta época. Piensa que unos pocos días no deben sabotear todo el esfuerzo que has hecho durante el año por mantenerte en un peso sano. Trata de enfocar tus energías en por lo menos, mantener tu peso.

Si haces una cena, piensa en platillos sanos. Hay muchas opciones que involucran vegetales, granos integrales, frutas. Las festividades no deben ser sinónimo de grasas y dulces. Regálate un libro de recetas saludables y ponlas en práctica.

Si te invitan a fiestas, trata de no ir con mucha hambre. Come bien durante el día para que no llegues a casa de tus familiares o amigos con demasiado apetito y te excedas.

La clave está en las porciones. Puedes comer de todo, pero poquito.

No descuides las bebidas. El alcohol y otras bebidas típicas de navidad suman calorías que no necesitas. Toma con moderación.

Luego de una cena o almuerzo, sal a caminar. No descuides el ejercicio durante esta época, eso te ayudará a sentirte mejor y a mantener tu peso.

Si te das un gusto, no te sientas culpable. Lo importante es equilibrar. Espero que te prepares para tener unas fiestas nutritivas, saludables y divertidas en compañía de todos los que quieres. Recuerda, no se trata de la comida, se trata más bien, de estar rodeado de tus seres queridos.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 11 de noviembre de 2010

5 mitos errados sobre los carbohidratos

Papa, arroz, pan, pasta, frijoles, banano y bizcocho… el escuchar nombrar esos alimentos o verlos en tu plato cuando estás a dieta, es como si te nombraran a tu peor enemigo. ¿Realmente son tan malos los carbohidratos? Los nutricionistas y los dietistas expertos dicen que no. Entérate para que puedas incluirlos en tu dieta sin sentir que la estás traicionando.

Mito # 1. Los carbohidratos son las “harinas”.



Este es el primer mito que necesitas derrumbar, pues no es del todo cierto. Aunque es cierto que la mayoría de las harinas contienen carbohidratos, también se encuentra en los dulces, los granos (fríjoles, lentejas, maíz) y los cereales (como la avena). Pero además, también hay carbohidratos en ciertas verduras y ciertas frutas con alto contenido de almidones y fructosa (azúcar de las frutas) como la zanahoria, la manzana, el banano o guineo, entre otros. E incluso, la misma leche y los productos lácteos contienen carbohidratos.

¿Realmente pueden ser tan malos todos estos alimentos? Sigue leyendo para que te enteres.

Mito # 2. Los carbohidratos engordan.

¡No seas injusto! Cuando comes, tu cuerpo digiere los carbohidratos para obtener azúcar, su principal fuente de energía. Pero no creas que es lo mismo que el azúcar que endulza tu café. El azúcar del cuerpo se llama glucosa y es algo así como su combustible.

Evidentemente, los alimentos que proporcionan azúcar y calorías a tu cuerpo, deben comerse con precaución. Pero no es justo catalogar a todos los carbohidratos como alimentos que engordan o culparlos de nuestro sobrepeso. Los culpables somos nosotros mismos pues no sabemos cuáles comer, en qué cantidad y cómo.

En primer lugar, es importante diferenciar los carbohidratos “más saludables” de los “menos saludables”. En segundo lugar, si comes muchos carbohidratos pero mantienes una vida sedentaria, ¿qué crees que hará el cuerpo con la energía y las calorías extra? ¡Obviamente acumularlas! Y en tercer lugar, muchas veces no son los carbohidratos los que engordan, sino cómo los preparas y con qué los acompañas, como por ejemplo las papas fritas con catsup (ketchup) o el bizcocho con crema dulce encima.

Mito # 3. No hay carbohidratos saludables.



¡Falso! Lamentablemente los carbohidratos que más conocemos o que más acostumbramos comer, son los que menos beneficios traen, pues sólo brindan azúcar a tu cuerpo y carecen de fibra y otros nutrientes. Estos son los carbohidratos refinados, como la harina blanca o el arroz blanco, y el azúcar refinada con la que se preparan tantos postres.

Pero es posible elegir carbohidratos “saludables”. Estos son los carbohidratos que están compuestos principalmente de fibra, como los granos y los cereales integrales, los vegetales y las frutas. La fibra es excelente para la salud y además para tu dieta porque te da una sensación de saciedad que te evita comer en exceso. Además, los alimentos integrales así como las frutas y verduras están llenos de vitaminas y minerales muy beneficiosos para tu cuerpo.

Mito # 4. Si dejas de comer carbohidratos, adelgazas inmediatamente.



Esto puede ser verdad, pero no sucede exclusivamente con los carbohidratos. Cuando dejas de comer cualquier alimento rico en calorías con seguridad bajarás de peso. Lo mismo sucede con las dietas bajas en grasas o las dietas vegetarianas, por ejemplo.

Si sueles comer muchos carbohidratos habitualmente, al desaparecerlos por completo de tu dieta, tu cuerpo sentirá esa ausencia y empezará a buscar energía en otras fuentes de reserva que hay en tu cuerpo, como la grasa acumulada. Como resultado vas a perder peso. Pero… ¿a qué costo? El siguiente mito te ayudará a comprender los riesgos de dejar de comer carbohidratos.

Mito # 5. El dejar de comer carbohidratos es saludable.

Todo depende. En efecto, el comer carbohidratos en exceso, o comer únicamente carbohidratos refinados o procesados, no es saludable pues aumenta los niveles de azúcar en tu sangre más rápido que otros, y te brinda calorías de más que tu cuerpo no quema y que se acumulan haciéndote aumentar de peso.

Pero, el dejar de comer carbohidratos por completo tampoco lo es. Según el Instituto de Medicina, los carbohidratos deberían ser entre el 45% y el 60% de las calorías que comes a diario (entre 6 y 11 porciones), para cumplir con los requisitos nutricionales de tu cuerpo. Cuando dejas de recibir esa cantidad, a tu cuerpo le podrían faltar nutrientes y fibra que necesita para funcionar adecuadamente, especialmente por la limitación de frutas (que también son carbohidratos) y eso podría causarte problemas digestivos como estreñimiento.

Además, ¿sabías que los deportistas tienen una dieta basada en carbohidratos? ¡Sí! Muchos deportistas llevan una dieta alta en carbohidratos antes de una competencia de resistencia, pues éstos los llenan de la energía que necesitan para rendir al máximo. Si lo hacen los deportistas, debe ser porque no son tan malos como muchos piensan, ¿no crees?

Tomado de Vida y Salud