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lunes, 15 de octubre de 2012

Los beneficios de la caminata nórdica

El ejercicio físico es clave para mantener la buena salud y no tiene porqué ser demasiado intenso para que comiences a notar los beneficios. Caminar, por ejemplo, puede ser suficiente. Y si de caminar se trata, la caminata nórdica parece ser una actividad que potencia esos beneficios. Sigue leyendo y descubre los beneficios de la caminata nórdica, en especial para quienes sufren insuficiencia cardíaca.

Hay formas y formas de caminar: apurado hacia una reunión de trabajo, tranquilo mirando vitrinas, con amigos o con los niños disfrutando del paisaje en un día libre, con zapatos de tacón, con botas de lluvia o con unas cómodas zapatillas o tenis.

Caminar puede resultar uno de los ejercicios aeróbicos más cómodos y sencillos de practicar, ya que con un buen par de zapatillas y ropa cómoda es suficiente. Sólo hay que elegir el lugar de preferencia, y listo. Este ejercicio se adapta a cualquier persona: niños, adultos y hasta quienes sufren o han tenido problemas del corazón.

Como decíamos antes, hay formas y formas de caminar. Entre ellas, un estilo que se está difundiendo cada vez más son las denominadas caminatas nórdicas que, para decirlo en pocas palabras, además de la ropa cómoda y las zapatillas apropiadas para el ejercicio, utilizan un par de bastones especiales para las manos (distintos a los de trecking), que ayudan a ejercitar los brazos junto con las piernas.

Quienes se han incorporado a la práctica de este tipo de caminata, caminan con bastones especiales moviendo los brazos hacia adelante alternadamente, imitando los movimientos del esquí de fondo y, de ese modo, logran mover hasta el 90 por ciento de los músculos del cuerpo.

Motivados por la popularidad que está adquiriendo la caminata nórdica en Europa y en otros países de América, un grupo de investigadores de Polonia se dedicó a estudiar los efectos de este ejercicio aeróbico sobre la salud del corazón, en comparación con las caminatas tradicionales que no requieren bastones.

Para ello, analizaron a doce personas que sufrían insuficiencia cardiaca y encontraron que la caminata nórdica les permitió aumentar la intensidad del ejercicio y obtener beneficios adicionales para el corazón y para los pulmones, con respecto a las caminatas normales.

Estos hallazgos, que fueron presentados en el Congreso de Insuficiencia Cardíaca de la Asociación de Insuficiencia Cardíaca de la Sociedad Europea de Cardiología (que este año se hizo en mayo en Belgrado, en Serbia), presentan a la caminata nórdica como una actividad segura para incluir en los programas de rehabilitación cardíaca para pacientes con insuficiencia cardíaca.

La insuficiencia cardíaca crónica se produce porque el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo, lo que puede provocar acumulación de sangre y líquidos en los pulmones, retención de líquido en los pies, en los tobillos y en las piernas (llamado edema), cansancio y falta de aire, entre otras molestias.

Para esos casos, existen estudios que avalan cómo el ejercicio físico ayuda a recuperarse y a mantener la salud del corazón, aunque antes de comenzar cualquier actividad es necesario que le consultes a tu médico qué cuidados particulares debes tener de acuerdo a tu condición específica.

Y si no estás en rehabilitación pero quieres mantener una buena salud del corazón, algunas investigaciones recomiendan tres horas semanales de ejercicio. Todo tipo de actividad física siempre es saludable, pero las caminatas en particular no sólo han demostrado ser buenas para el corazón sino también para la memoria y para prevenir derrames cerebrales.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 5 de julio de 2012

De vacaciones con una enfermedad crónica

Ir de viaje puede ser maravilloso, pero organizarlo es más que hacer las maletas, sobre todo cuando se padece una enfermedad crónica. Aquí te damos algunas sugerencias para que puedas planear tu itinerario y disfrutar tus vacaciones tranquilo(a), protegiendo bien tu salud aunque estés fuera de casa.

Juan Carlos ha planeado las vacaciones de la familia con todo detalle a una isla del Caribe. Tiene listos los pasajes, las reservaciones del hotel y ha planificado las actividades que disfrutarán durante su estadía. Uno de sus hijos padece de asma, y necesita su tratamiento de control diario. A Juan Carlos y a su esposa les preocupa que sufra una crisis durante el viaje. “¿Qué podemos hacer?” Se preguntan: “¿Llevamos la máquina nebulizadora por si la necesitamos?” Todas esas inquietudes pueden solucionarse con un mínimo de preparación e información.

Siempre es bueno incluir a la salud dentro del plan de viaje, pero especialmente si uno de los miembros de la familia sufre una condición crónica. Esto implica tomarse unos minutos para planificar y decidir:

¿El lugar al que viajas es el adecuado para su condición de salud?
¿Puede la persona divertirse y disfrutar del viaje sin perjudicarse?
¿Cuáles son las limitaciones para esa persona y para la familia en general?
  Por ejemplo, las personas que tienen presión alta, especialmente si tienen problemas del corazón pueden tener problemas si van a lugares cuya altura sobre el nivel del mar es muy elevada. Si ese es tu caso, es importante que hables con tu médico para que te indique cómo reconocer si tú o tu familiar empiezan a desarrollar síntomas de alerta o si se encuentran en una situación de emergencia y para que te indique cómo actuar, sobre todo en un lugar lejas de casa.

Una visita al médico o al especialista, con suficiente tiempo antes del viaje, es una excelente idea. Tu médico puede ayudarte en lo siguiente:

A determinar tu estado de salud, o el del miembro de tu familia y decidir si es lo suficiente bueno como para emprender el viaje. 
 
A estabilizar al paciente o completar un tratamiento antes de la partida.
A actualizar las vacunas que puedas necesitar según el sitio que vayas a visitar.
A darte por escrito el diagnóstico, el tratamiento y las medidas que requieres.
Brindarte recetas para que puedas llevar la cantidad de medicamento que vas a necesitar.
Darte un certificado médico para que puedas llevar contigo agujas, jeringuillas y el equipo que necesites (si eres diabético por ejemplo), si viajas en avión. Llama con tiempo a la aerolínea para conocer las restricciones e instrucciones para viajeros que necesitan llevar este tipo de medicamento. Como tus medicinas también van de viaje te recomiendo lo siguiente:

Llévalas en los envases originales y con las dosis e instrucciones necesarias.
Si viajas por avión, mételas en una bolsa plástica para que se vean fácilmente y no te causen problemas en los puntos de revisión del equipaje de mano.
Si llevas algún medicamento en la maleta, empácalo con cuidado, de nuevo, en envases originales y protegido en bolsas plásticas por si el contenido se vierte.
Si llevas contigo insulina, llévala en un recipiente en la que se mantenga fresca. Si viajas en coche, no la coloques en el maletero (la cajuela, el baúl), donde puede estar expuesta al calor más fácilmente, sino en la parte más ventilada del vehículo.
Verifica que todos los equipos que puedas necesitar estén en buen estado: silla de ruedas, oxígeno, máscaras, bastones o andadores. De nuevo, si piensas viajar en avión, confirma con la aerolínea si admite el transporte de estos equipos y si hay algún cargo adicional por llevarlos a bordo.
  Todas estas precauciones son necesarias a la hora de planificar tus vacaciones o cualquier viaje de placer y garantizan la seguridad y el bienestar de la persona enferma. Aún tomando todas las precauciones, puede presentarse una emergencia. ¿Estás preparado para esta eventualidad?

Un dato que puedes consultar con anterioridad es adónde están ubicados los hospitales o cuáles son los centros de salud más cercanos al lugar donde vas a alojarte. Una llamada al hotel en donde te hospedaras, o a tu agente de viajes, puede tranquilizar tus dudas. También puedes preguntar si pueden preparar una dieta especial, en caso de que la persona sufra de alergias (como al gluten), o tenga limitaciones alimenticias por su condición médica.

Llama también a tu compañía de seguro médico (si lo tienes), para confirmar si tienes cobertura fuera del país. De ser así, lleva copia de tu póliza, así como los teléfonos de emergencia que puedas necesitar.

Si no tienes cobertura médica que te proteja lejos de casa, siempre puedes contratar algún seguro de salud para viajeros. Puedes conseguir información en una agencia turística o en el Internet (pero ten precaución de leer con cuidado lo que te ofrecen).

Ahora sí, ya tienes todo preparado para emprender tu viaje. ¿Cuál es el destino que has elegido?

Tomado de Vida y Salud

jueves, 24 de mayo de 2012

Menos carne roja = más años de vida

Varios estudios han demostrado que un consumo elevado de carne roja puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer y enfermedades del corazón, mientras que reemplazarla por otras fuentes de proteínas con menos grasa, como el pescado y los frutos secos, puede disminuir las posibilidades de tener esos problemas de salud y extender los años de vida.

Hay personas a las que les cuesta imaginarse un plato de comida sin carne. Si no tienen una tierna hamburguesa o un jugoso bife (bistec) con guarnición no hay ni almuerzo ni cena. La carne, por cierto, es una excelente fuente de proteínas y hierro, dos nutrientes esenciales para el desarrollo de los músculos y todos los tejidos del cuerpo.

Si esto es así, ¿por qué entonces se recomienda disminuir el consumo de carnes, especialmente las carnes rojas, y reemplazarlas por otras fuentes de proteína, como el pescado, los lácteos, los frijoles (habichuelas) y las nueces?

La mala noticia para los amantes de las carnes rojas es que éstas también contienen muchas grasas, que se acumulan en el cuerpo y están asociadas al desarrollo de varias enfermedades. Además, la forma de cocción a veces también produce sustancias que pueden afectar la salud.

Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de Harvard – publicado en la revista Archives of Internal Medicine - ha detectado que las personas que comen más carne roja, ya sea fresca o procesada, tiene más posibilidades de morir de cáncer o de enfermedades del corazón.

En detalle, luego de analizar las conductas alimenticias de más de 120 mil personas que participaron en dos estudios diferentes (uno en 38 mil médicos de mediana edad, durante 22 años, y otro en 84 mil enfermeras, durante 28 años), los investigadores encontraron que comer una porción diaria de tan sólo 3 onzas u 85 gramos de carne roja, aumenta el riesgo de morir de una enfermedad del corazón en un 18 por ciento y de cáncer en un 19 por ciento.

El riesgo es aún mayor para quienes dijeron comer carne procesada, como jamón, salchichas y chorizos. En este caso, dos porciones de jamón o una salchicha o chorizo a diario aumentan el riesgo de morir de una enfermedad cardíaca en un 21 por ciento y de cáncer en un 16 por ciento.

Del mismo modo, según este estudio, reemplazar la carne roja con otras fuentes de proteína con menos grasas, como pescado, pollo, frijoles (habichuelas) , frutos secos, lácteos descremados y granos integrales, puede reducir el riesgo de muerte temprana de 7 a 19 por ciento.

Por otro lado, un estudio diferente – en este caso desarrollado por unos investigadores españoles – ha asociado el consumo de las carnes procesadas, como salchichas y embutidos, con las crisis de enfermedad pulmonar. En este caso, los problemas respiratorios estarían relacionados con los nitritos, que son los conservantes que generalmente contienen este tipo de alimentos.

Además, las carnes procesadas también contienen mucho sodio o sal, que puede provocar presión arterial alta o hipertensión, una condición que también se relaciona con los problemas del corazón.

Estos son sólo algunos ejemplos de investigaciones que tratan de analizar cómo afectan las carnes rojas a la salud humana. Pero lo importante es no ser extremistas y no abandonar por completo el consumo de esta excelente fuente de proteínas, sino más bien limitarlo y combinarlo con otras opciones saludables.

Recuerda que la comida es sólo una parte en la búsqueda de una buena calidad de vida. Para mantener la salud, también es importante que no adquieras hábitos nocivos (o te aferres a ellos) como el tabaco y el consumo excesivo del alcohol. Y, por supuesto, que no te olvides de practicar tu rutina de ejercicios.

¿Te parece difícil llenar el plato sin carne? Piensa positivo y abre tu mente a nuevas opciones, más coloridas y no menos sabrosas. ¡Anímate! Hasta puedes divertirte mezclando ingredientes nuevos, más saludables, con tus comidas.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 10 de noviembre de 2011

Unos ejercicios pueden ayudar a quienes sufren de insuficiencia cardíaca crónica

Un estudio reciente ha demostrado que un entrenamiento muscular adecuado puede ayudar a las personas que tienen problemas del corazón. Estos hallazgos son un nuevo aporte que permitiría diseñar tratamientos más precisos para disminuir los síntomas de esta condición. No te esperes para después, ¡ponte en movimiento ahora mismo!

¿Temes hacer ejercicios porque tienes problemas del corazón? Quizás no debas resignarte ni puedas seguir usando esta idea como excusa para quedarte descansando. Por el contrario, el ejercicio físico es una de las recomendaciones para mantener al sistema circulatorio sano, sólo que las personas que tienen problemas cardiovasculares deben hacerlos siguiendo las indicaciones de su médico.

Buscando movimientos más apropiados que ayuden al corazón, un nuevo estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology, confirmó que un entrenamiento adecuado puede ayudar a quienes sufren insuficiencia cardíaca crónica.

En detalle, un grupo de investigadores de Italia y de Estados Unidos descubrieron que el ejercitar los músculos pequeños mejora el flujo de oxígeno y la capacidad de hacer ejercicio, dos factores que benefician al sistema circulatorio en sí.

La insuficiencia cardíaca crónica se produce porque el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo, lo que puede provocar acumulación de sangre y líquidos en los pulmones, retención de líquido en los pies, los tobillos y las piernas (llamado edema), cansancio y falta de aire, entre otras condiciones.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores hicieron un seguimiento de doce hombres, seis de los cuales sufrían insuficiencia cardíaca crónica, que participaron en un programa de ocho semanas de ejercicios aislados de los músculos pequeños (extensiones de la rodilla) y de todo el cuerpo (ciclismo).

Los investigadores examinaron la estructura muscular, el transporte del oxígeno y el funcionamiento metabólico de los hombres (que es el modo en que el organismo procesa la energía que obtiene de los alimentos), antes y después de completar el programa.

Luego, compararon los hallazgos que encontraron en quienes sufrían de insuficiencia cardíaca crónica con los que no padecían la condición y les solicitaron a quienes tenían problemas del corazón que completaran otro régimen de ejercicio de los músculos pequeños, de ocho semanas, para poder comparar los resultados.

Así detectaron que el rendimiento cardiaco durante el ejercicio de los músculos pequeños fue similar en todos los participantes, antes y después de las ocho semanas de entrenamiento, pero no ocurrió lo mismo con el transporte del oxígeno.

Antes del entrenamiento, la cantidad máxima de oxígeno que llegaba a los músculos de las piernas era significativamente más baja en los hombres con insuficiencia cardiaca crónica. Felizmente, luego de las ocho semanas de ejercicio, la cantidad de oxígeno que llegaba a esos músculos aumentó aproximadamente un 54 por ciento, al mismo nivel que los hombres que no tenían problemas en el corazón.

Según los investigadores, estos hallazgos indican que, con el estímulo adecuado, los músculos esqueléticos pueden adaptarse y responder al ejercicio, aún en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica. De ser así, estos descubrimientos podrían ayudar a desarrollar mejores estrategias de tratamiento y rehabilitación para quienes sufren problemas similares.

La insuficiencia cardíaca, en general, está provocada por otros problemas de salud, como presión sanguínea alta, diabetes y la denominada enfermedad de las arterias coronarias (EAC), que se produce cuando las arterias que llevan la sangre hasta el corazón se endurecen y se estrechan.

Para cuidar la salud del corazón, la recomendación de los especialistas es seguir una dieta saludable acompañada de una rutina de ejercicios diarios, que no sólo te permitirán vivir más sino también mejor.

Tomado de Vida y Salud

martes, 21 de junio de 2011

Picante y puré de vegetales: ¿la clave para comer más y perder peso?



Ya sabes el consejo: para perder peso, debes comer menos. Pero ¡espera! No siempre es así. Tal vez la clave sea comer más de ciertos alimentos: por ejemplo, el puré de vegetales y la pimienta de cayena. Así como lo oyes: un poco más de picante y verduras en tu dieta pueden significar unas cuantas libras/kilos menos.
Para que las dietas sean efectivas y duraderas es importante cambiar los hábitos alimenticios, algo  que puede resultar difícil. Sin embargo, a veces es cuestión de agregar nuevos sabores y abrirse a nuevas ideas que puedan llenar tu mesa de colores y ser igualmente agradables al paladar.
Unas investigaciones recientes sugieren una alternativa sabrosa, picante y nutritiva, que te permite comer más e ingerir menos calorías. ¿Cómo? Agregando a tu dieta puré de vegetales o algunas especias como la denominada pimienta roja o de Cayena, cayena o chile piquín en polvo o ají en polvo o molido (según la zona en la que te encuentres).
Ambas opciones generan una mayor sensación de saciedad. Es decir, hacen que se te quite el hambre y que consumas menos calorías. Así lo cuentan investigadores de la Universidad de Purdue, en los Estados Unidos, en un nuevo estudio publicado en Physiology & Behavior.
Los investigadores descubrieron que agregar puré de vegetales a un plato de pasta, por ejemplo, permite consumir menos calorías por porción ya que al unir la pasta con el puré crece la cantidad total de la comida pero disminuye la cantidad de carbohidratos y de calorías de las pastas al servirse, ya que habrá otros nutrientes provenientes de los vegetales.
Por su parte, utilizar un poco de ají molido en las comidas genera la sensación de estar satisfecho más pronto. Además, utilizar este y otros condimentos ayuda a disminuir la cantidad de sal que le agregas a las comidas, así como la necesidad de consumir alimentos más grasos, salados e incluso dulces o con carbohidratos.
Sin embargo, hay que tener cuidado con los excesos y el acostumbramiento: otro hallazgo de esta investigación es que si se utiliza el exceso de ají durante un tiempo el paladar tiende a acostumbrarse al sabor y entonces deja de ofrecer el mismo efecto en cuanto a quitar el hambre, aunque si ayuda a consumir menos sal que puede ser igualmente beneficioso para la salud.
El consumir sal en exceso puede hacer que suba tu presión arterial y, de ese modo, aumentan las posibilidades de que tengas problemas del corazón. En este caso, no sólo se trata de la sal de mesa que le agregas a tus comidas sino también a la que ya incluyen ciertos alimentos preparados o elaborados, como sopas y caldos, bocadillos y embutidos.
Además del ají pimienta de Cayena, el mundo de los condimentos es sumamente amplio, variado y sabroso. Si quieres sustituir la sal por hierbas, especias y otros condimentos, a continuación encontrarás algunas combinaciones deliciosas. Te sorprenderás lo sabrosas que quedarán tus comidas:
  • Pimentón: para carnes, pollo, pescados, guisados, sopas, salsas y vegetales.
  • Estragón: para huevos, pollo, pescado, papas, aderezos, sopas y salsas de crema.
  • Tomillo: para carnes, pescado, pollo, sopas y guisados, ensaladas de vegetales y aderezos.
  • Nuez moscada: para pollo, guisados, sopas de crema, frutas y vegetales (excepto coles o repollos).
  • Albahaca y orégano: para pollo, pescado, carnes, vegetales, pasta, sopas y ensaladas.
  • Romero: para carnes, pollo, pescado, sopas, guisados y coles (repollos).
Estas son alternativas deliciosas, que sumadas al puré de vegetales y al picante que tanto te gustan, pueden contribuir a que consumas menos calorías sin tener que privarte de deliciosos aromas y sabores. ¿Te animas?

Tomado de Vida y Salud