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miércoles, 25 de julio de 2012
La Vitamina E – un resúmen
jueves, 28 de junio de 2012
El comer pescado podría reducir los síntomas de la depresión
jueves, 24 de mayo de 2012
Menos carne roja = más años de vida
martes, 6 de diciembre de 2011
12 consejos para que no subas de peso durante la temporada de las fiestas
- Contrarresta las reuniones familiares y las salidas a restaurantes con más comidas preparadas en casa. ¿Te espera una gran celebración de Navidad, la fiesta de la oficina, o una salida con las amigas a un restaurante de moda? No tienes porque perderte la experiencia. Por cada una de estas ocasiones, planea comidas caseras y balanceadas el resto de la semana, en las que tú tengas pleno control de las calorías. Aunque son días de mucho ajetreo, ahorra tiempo en cualquier cosa, menos en ordenar comida ya preparada. Ten en reserva en la nevera (refrigerador) una sopa ligera de vegetales, frutas frescas picaditas, yogur bajo en calorías y azúcar. Así podrás satisfacer el apetito en estos días, sin recurrir a la clásica pizza, o a la hamburguesa y las papitas del restaurante de comida rápida.
- No te saltes comidas. En el maratón de compras, decoraciones y compromisos sociales, es fácil olvidarse de comer. Ahí es cuando la desorganización te gana la batalla de las calorías, porque al sentirte muerta de hambre, comerás cualquier cosa y en cualquier cantidad. Organiza las comidas y si vas a estar fuera de casa, lleva contigo barritas que te proporcionen fibra y energía por unas 100 calorías.
- Especialmente ahora no te olvides del ejercicio. No solamente te ayuda a quemar gran parte del exceso de calorías de la temporada, también te ayudará a controlar el estrés relacionado con esta época, y a dormir y a descansar mejor. Considera incluso incrementar tu rutina. Si acostumbras a ejercitarte 30 minutos al día, aumenta la sesión a 45 minutos. Y si haces ejercicios 3 veces a la semana, auméntalos a 5. Eso sí, no uses el ejercicio como excusa para comer más de la cuenta.
- En estos días, muchas personas queridas, tu mamá, tu abuela o una tía, van a pasar mucho tiempo en la cocina preparando platos deliciosos, quizás los típicos y tradicionales de tu país de origen, que solamente saboreas una vez al año. No tienes por qué privarte de ellos, pero sírvete con moderación. En lugar de un plato tipo montaña, sírvete un plato “de muestra”: un poquito de todo para darte gusto sin sentirte culpable.
- Si tú eres la anfitriona o la cocinera, cuidado con ir probando o comiendo mientras cocinas “para no desaprovechar ni un trocito”. Si sobra comida, distribúyela entre tus invitados, especialmente los postres. Les haces un favor y te ahorras las calorías.
- Evita las tentaciones, especialmente durante estas semanas a fin de año. No guardes ni galletitas ni caramelos en la gaveta del escritorio. Sustitúyelos por paquetes de pasas, frutos secos o barritas de energía. Tampoco traigas paquetes de papitas o picaditos a casa. Sustituye esos productos, llenos de calorías y sodio, por palomitas de maíz sin sal. Calman el apetito y son muy bajas en calorías.
- ¿Fiesta en la oficina? Ofrécete a llevar un platillo y trata de que sea lo más saludable posible: una ensalada fresca, un fruta picada, o cortes de pavo magro. Así tienes la seguridad de que habrá algo que puedes comer que es compatible con tu dieta. En lugar de soda (refresco) o alcohol, trae tu botella de agua, o té frío con poca o sin azúcar.
- No llegues a la reunión o a la fiesta con el estómago vacío. Antes de salir de casa, come unas rebanadas (lascas) de pavo, una ensalada verde o un yogur. De esa forma, evitas comer demasiado de lo que menos te conviene. Otra buena opción es una bolsita de frutos secos y un trocito de queso bajo en grasa. Como tienen proteína te mantendrás llena por más tiempo y podrás evitar las tentaciones mucho mejor.
- Aléjate de la mesa del buffet y si hay baile, no pares en toda la noche. Concéntrate en socializar, en ponerte al día con las amistades que no ves hace tiempo, en lugar de comer. Si te sientas con una bandeja de comida delante, seguro que comerás sin parar.
- Si el menú de la fiesta te parece irresistible, disfrútalo pero mastica cada bocado muy despacio para que te sientas satisfecha con menos cantidad. Evita repetir, especialmente los postres o los platos con mucha salsa.
- Si la celebración es en un restaurante, ordena algo que te guste, pero de la sección de los entremeses que trae porciones más pequeñas. Si no, comparte el plato principal con una amiga y ordena una buena ensalada que te deje satisfecha.
- No te excedas con el alcohol. Recuerda que tiene 7 calorías más por gramo que los carbohidratos y 4 calorías más por cada gramo que las proteínas. Y si se trata de bebidas típicas de la estación como el “eggnog”, ponche de huevo o rompope, ten todavía más cuidado (tiene como 450 calorías por vaso). Elige una bebida que puedas tomar en las rocas, o diluida con club soda o agua mineral. O mezcla mitad vino y mitad club soda en una copa para que el trago represente solamente unas 100 calorías aproximadamente.
viernes, 4 de marzo de 2011
Comer sin carne más a menudo: las fuentes alternas de proteína favorecen a la salud

Sin lugar a dudas, toda dieta sana puede ocasionalmente incluir un bistec o una chuleta; aunque quienes principalmente se alimentan con productos vegetales tienen niveles sanguíneos menores de colesterol y menos riesgo de enfermedad cardíaca, obesidad y diabetes tipo 2.
La edición correspondiente al mes de mayo 2010 deMayo Clinic Women’s HealthSource ofrece las siguientes alternativas para ampliar el repertorio de comidas sin carne:
- Leguminosas y legumbres: las arvejas (chícharos), frijoles, lentejas y maní (cacahuates) pueden formar parte de muchos tipos de platos, desde fideo con verduras y legumbres cortadas hasta sopas, estofados, burritos y tacos.
- Tofu: hecho con leche de soja cuajada, el tofu puede reemplazar a la carne en los revoltijos al estilo chino y cazuelas. Se lo puede marinar con anticipación o también se lo puede congelar, descongelar y desmenuzar para que tenga una consistencia similar a la carne molida.
- Tempeh: esta pasta de soja (soya) fermentada viene en forma de torta y es masticable. Se lo puede freír, hornear o cocer al vapor; también es posible cortarlo en tajadas para preparar sándwiches a la parilla y en pedazos grandes o chicos para preparar pinchos, cazuelas y guisos.
- Proteína vegetal texturizada: es hecha de harina de soja procesada o seca y se mezcla con agua o caldo para uso en recetas de cocina.
- Seitán: es un derivado del gluten de trigo que se procesa para que parezca carne y, a veces, se lo conoce como pato o pollo “falso”. El seitán puede prepararse en casa, ya sea haciéndolo desde el principio o con alguna mezcla, y hasta comprarse listo para comer. Se lo puede agregar a guisos o se lo puede preparar al estilo stroganoff y a la barbacoa.
- Quinua: este grano es una fuente proteica de alta calidad, pues contiene todos los aminoácidos esenciales. La quinua puede utilizarse igual que el arroz, en ensaladas y cazuelas.
- Frutos secos y semillas: a pesar de que contengan muchas calorías, los frutos secos y semillas añaden proteína a las ensaladas, salsas y otros platos. Las mantequillas de frutos secos pueden reemplazar la carne en la preparación de sándwiches.
El consumir menos carne no significa preocuparse por no ingerir suficiente proteína. No es para una mujer difícil cumplir con las recomendaciones sobre el consumo diario de proteína (alrededor de 45 gramos) a través de la ingesta de una variedad de verduras, legumbres, leguminosas, granos y frutos secos. Los huevos y productos lácteos también son buenas fuentes de proteína.
Tomado de Vida y Salud
