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lunes, 11 de junio de 2012

Celebrando el día internacional del celiaco o la intolerancia al gluten

El 5 de mayo anterior se celebró el día internacional del celíaco y en vidaysalud.com queremos compartir contigo algunos secretos para preparar masas sin gluten, para que tus comidas sean más fáciles de cocinar, exquisitas, y aptas para celíacos.

Si tú o alguien en tu familia tienen la enfermedad celíaca, ya sabes que se trata de una enfermedad del aparato digestivo o intestinal en que se tiene intolerancia al gluten (un tipo de proteína), en donde el cuerpo puede responder con uno o más síntomas. Se conoce también como celiaquía, Sprue no tropical, enteropatía por intolerancia al gluten o simplemente intolerancia al gluten. El gluten se encuentra en muchos alimentos como el trigo, la avena, la cebada y el centeno.

Cuando se tiene intolerancia al gluten, la comida puede volverse toda una complicación y cocinar platos aptos para celíacos puede parecer una misión imposible. Sin embargo, esta tarea puede ser más sencilla de lo que parece. Y para ayudarte en este desafío, en vidaysalud.com te contamos algunos secretos para que cocinar tus comidas libres de gluten no se convierta en una fuente de estrés.

Como lo haces con cualquier receta, antes de comenzar a cocinar, es mejor leer todas las indicaciones que deberás seguir, y disponer de cada uno de los ingredientes necesarios en las cantidades indicadas.

Es posible que debas acostumbrarte a cocinar sin gluten para ti o para alguien de la familia, pero no todos sus miembros necesitan una dieta especial que esté libre de esta proteína. Por eso, recuerda mantener los alimentos libres de gluten separados del resto, ya que si entran en contacto con otros que lo contienen, se pueden contaminar.

Para evitar la contaminación, también es importante que limpies bien el área de trabajo (una mesa o la meseta de la cocina) y los utensilios antes de comenzar la tarea. Y por supuesto, no uses aceite para freír que hayas usado para cocinar alimentos enharinados o empanados (empanizados), ni el agua que hayas usado para hacer pastas con gluten.

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sábado, 5 de mayo de 2012

Sin tratamiento, la enfermedad celíaca puede derivar en graves complicaciones

¿Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad celíaca, y cuál es su causa?

RESPUESTA del Dr. Joseph Murray, Gastroenterología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos:

La enfermedad celíaca es un trastorno digestivo desencadenado por el gluten, que es una proteína presente en los alimentos que contienen trigo, cebada o centeno. Cuando una persona que padece la enfermedad celíaca come gluten, presenta una reacción en el intestino delgado que deriva en síntomas tales como diarrea, dolor abdominal, distensión y pérdida de peso. Es importante diagnosticar pronto la enfermedad celíaca porque cuando no se la trata, el trastorno puede llevar a complicaciones graves.

La enfermedad celíaca es un trastorno inmune. El sistema inmune ataca equivocadamente a los “amigos”, como son los alimentos e incluso los órganos y tejidos sanos. La persona que padece la enfermedad celíaca tiene un sistema inmune que reacciona excesivamente ante el gluten, causando daños en el intestino delgado y mermando su capacidad de absorber los nutrientes.

La causa subyacente de la enfermedad celíaca parece basarse, en parte, en la composición genética de una persona. Las investigaciones han descubierto que la enfermedad celíaca suele presentarse en las familias, y ciertos tipos de genes aumentan el riesgo de una persona de desarrollar la afección. No obstante, la genética no es lo único que participa en esta enfermedad. La mayoría de las personas que tiene el tipo de genes que los colocaría en un riesgo mayor para la enfermedad celíaca nunca desarrolla el trastorno, mientras que algunos empiezan a presentar síntomas pronto en la vida, y otros no se ven afectados sino hasta los 60 años o más.

Las afecciones que colocan al sistema inmune de una persona en alto estado de alerta podrían activar la enfermedad. Algunas investigaciones plantean, por ejemplo, que ciertas infecciones, sobre todo la gastroenteritis, pueden activar ese tipo de respuesta en el sistema inmune. La enfermedad es más común entre los niños que nacen mediante cesárea. El embarazo también podría desempeñar una función en esto, pues algunas mujeres desarrollan la enfermedad varios meses después del parto.

Al inicio de la enfermedad celíaca, los síntomas más comunes son de diarrea y dolor o distensión abdominal, especialmente después comer. Las personas que padecen la enfermedad celíaca podrían perder peso porque sus cuerpos no logran absorben suficientes nutrientes de los alimentos.

El resultado de la reacción del cuerpo al gluten con el transcurso del tiempo podría ser el desarrollo de una variedad de problemas, desde sarpullidos en la piel e intolerancia a la lactosa hasta infertilidad, fragilidad ósea y daño nervioso. Estos problemas podrían presentarse incluso ante la ausencia de síntomas digestivos.

Si usted presenta los síntomas de la enfermedad celíaca, acuda al médico para evaluarlos, antes de modificar su alimentación. El diagnóstico de la enfermedad normalmente se establece realizando un examen de sangre y una biopsia de tejido del intestino delgado para revisar daños. En pocos casos, también se podrían realizar pruebas genéticas.

La enfermedad celíaca no tiene cura, pero se puede controlar evitando todas las fuentes de gluten. Una vez que se elimina el gluten de la alimentación, el intestino delgado empieza a sanar. La recuperación del intestino toma menos tiempo, mientras antes se descubra la enfermedad. Los niños diagnosticados con la enfermedad celíaca, por ejemplo, se recuperan completamente en cuestión de seis meses desde el momento en que se retira el gluten de su alimentación.

La recuperación total puede demorar en los adultos, a veces hasta uno o dos años. Las personas que presentan síntomas durante tiempo prolongado podrían requerir un plazo mayor para recuperarse, y algunos nunca se recuperan completamente. Por otro lado, podría ser imposible revertir ciertas complicaciones avanzadas de la enfermedad, tales como infertilidad y osteopenia grave. No obstante, la mayoría de personas que padece la enfermedad celíaca encuentra mucho alivio para sus síntomas una vez que empieza a evitar el gluten.

Eliminar completamente el gluten de la alimentación puede ser difícil porque se encuentra presente en muchos alimentos comunes, entre ellos el pan, el fideo, las galletas dulces y la masa de pizza, para sólo mencionar algunos. No obstante, quienes padecen la enfermedad celíaca necesitan eliminar completamente el gluten de su alimentación porque hasta una pequeña cantidad puede continuar ocasionando daños en el intestino delgado. Afortunadamente, ha aumentado la concienciación sobre la enfermedad celíaca y existen más productos sin gluten en los supermercados. Si a usted le diagnosticaron la enfermedad celíaca, consulte con un especialista en dietética para que le ayude a planificar comidas sin gluten.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 18 de noviembre de 2011

El porcentaje de proteínas en tu dieta puede ayudarte a controlar el peso

Si vigilas tu dieta y llevas un control de las calorías que consumes, magnífico. Seguro que has venido utilizando la tradicional fórmula de contar calorías para evitar consumir más de las que gastas. Al parecer, tan importante como el total de las calorías es la procedencia de las mismas. Según un estudio reciente, la cantidad de las proteínas que ingieres puede jugar un papel muy importante a la hora de mantener el peso. ¿Cómo andan tus cuentas?

Llevar una dieta balanceada, acompañada de una rutina de ejercicios es el modo más recomendable para mantener un peso saludable y un buen estado físico en general. Hasta ahora, una de las formas principales de controlar el peso consiste en mantener a raya el número de las tan nombradas y desprestigiadas calorías. Pero éste no es el único factor que debes tener en cuenta. Un nuevo estudio publicado en PloS One, desarrollado por investigadores de la Universidad de Sidney, en Australia ha detectado un vínculo importante entre las proteínas y el éxito de una dieta para mantener el peso y que a la vez te deje satisfecha(o).

Para comprenderlo mejor, primero hay que entender qué son las calorías y qué las proteínas, cuáles son las diferencias entre ambas y qué función cumple cada una en el cuerpo humano, ya que ambas son necesarias (y sí, las calorías también).

La proteína es una sustancia que se encuentran en cada célula viva del cuerpo, donde cumple funciones importantes como construir y reparar la piel, los músculos y los órganos. Por eso es necesario consumir proteínas provenientes de los alimentos. Por ejemplo, obtenemos las proteínas en la carne, los productos lácteos, las nueces y de algunos granos o leguminosas.

La caloría, en cambio, es una unidad de medida que permite saber cuánta energía contienen, en este caso, los alimentos. Todos los alimentos aportan calorías, algunos más y otros menos, y todos necesitamos consumir calorías para tener energía. Sin embargo, comer demasiadas calorías y no consumirlas puede hacer que aumentes de peso. Por eso han sido tan despreciadas a la hora de pensar en bajar esos kilos o libras de más.

Ahora bien, los alimentos están compuestos de diferentes sustancias que aportan distintas cantidades de calorías. Así, por ejemplo, por cada gramo de proteínas que tenga un producto brindará 4 calorías, mientras que cada gramo de grasa aportará 9 calorías y cada gramo de carbohidratos también aportará cuatro calorías.

Teniendo en cuenta estos valores, los investigadores de Australia trataron de detectar si el consumo de proteína afectaba el total de calorías ingeridas, por lo que les pidieron a un grupo de mujeres y de hombres delgados con una edad promedio de 24 años que llevaran unas dietas con distintos niveles totales de proteínas: específicamente 10%, 15% y 25%. Los participantes comieron sus comidas durante 4 días en el centro de investigaciones, pero además de la comidas controladas, tuvieron acceso sin restricciones a otros tipos de alimentos adicionales (todo lo que comieron se registró debidamente). Los resultados fueron los siguientes: mientras más se reducía el porcentaje de proteínas (hasta el más bajo con un 10%), los hombres y las mujeres tendieron a comer más carbohidratos y alimentos ricos en grasa, aumentando así el riesgo de aumentar peso. Cuando el nivel de proteínas subió (15% a 25%) no hubo diferencia en el peso independientemente del total de calorías ingeridas.

Según el equipo de investigadores, una de las razones que justifican estos resultados es que las personas se sienten más satisfechas (saciadas) al consumir proteínas y por eso cuando las comen en menor cantidad, tienden a buscar otros productos que las reemplacen, principalmente a base de grasas o carbohidratos. La conclusión es obvia: comer más proteínas satisface más, por lo que tendemos a comer menos cantidades y por lo tanto, a engordar menos.

Por eso, tal como lo expresan estos hallazgos, lo ideal es que el 15% de las calorías de la dieta que comemos, provengan de las proteínas. Pero ¿cómo puedes hacer el cálculo? No es tan difícil. Por ejemplo, si estás siguiendo una dieta de dos mil calorías diarias para mantener tu peso, el 15 por ciento son 300 calorías que deberías obtener de proteínas. Recuerda que cada gramo de proteína tiene 4 calorías, con lo cual deberías consumir 74 gramos de proteínas (y para saber cuántas proteínas tiene cada alimento puedes orientarte leyendo las etiquetas de los productos).

Por último, recuerda acompañar las proteínas de origen animal con frutas y verduras. Llevar una dieta balanceada es importante no sólo para mantener el peso sino también la buena salud, mientras que tener una rutina de ejercicios también es de gran ayuda a la hora de pensar en alcanzar y sostener el peso que tanto te gustaría tener.

Si tienes alguna condición de salud en particular, como diabetes, problemas del corazón, colesterol alto o enfermedad celíaca, por nombrar algunos ejemplos, no dudes en consultar con tu médico antes de hacer cambios en tu dieta, para que pueda indicarte el modo más apropiado de modificar tu alimentación sin afectar tu salud.

Tomado de Vida y Salud