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martes, 30 de octubre de 2012

Un componente de los pescados y mariscos puede ayudar al corazón femenino

La taurina, un aminoácido que se encuentra en los pescados, la carne del pavo y de los mariscos puede ayudar a prevenir enfermedades del corazón en las mujeres que tienen el colesterol alto. Así lo ha detectado un estudio reciente. Descubre más detalles aquí.

No es una mujer de Tauro ni tiene nada que ver con los signos del zodíaco. La taurina – cuyo nombre proviene de la palabra latina taurus (que significa toro), porque fue aislada por primera vez de la bilis de toro en 1827 – es un ácido orgánico que interviene en la formación de la bilis, una sustancia que produce el hígado y se almacena en la vesícula, que ayuda a descomponer las grasas en los ácidos grasos, durante la digestión.

La taurina se encuentra naturalmente en pequeñas cantidades en los tejidos de muchos seres vivos (incluyendo a los humanos) y por lo tanto en varios alimentos de origen animal, especialmente en carnes rojas, pescados y mariscos, así como en la leche humana.

En general, la taurina se obtiene a partir de una dieta saludable, aunque también está disponible como suplemento dietético y es agregada de manera artificial en algunas bebidas energéticas (que por cierto, han provocado intensas polémicas por los posibles efectos nocivos para la salud, en especial de los jóvenes que las consumen junto con el alcohol).

¿Pero qué efectos tiene sobre el organismo? Pues varios, ya que la taurina es importante para muchos procesos metabólicos como la estabilización celular en los tejidos como los del cerebro y el corazón. Por ejemplo, se ha detectado que la falta de taurina puede asociarse con enfermedades como la diabetes, la ateroesclerosis y algunas alteraciones cardíacas.

Además, la taurina tiene un rol antioxidante y antiinflamatorio, y es un nutriente esencial para los humanos, en especial en las mujeres con colesterol alto. Al menos así lo demuestra un estudio reciente desarrollado por unos investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de New York, en Estados Unidos, según el cual la taurina puede proteger a las mujeres que tienen el colesterol alto contra la enfermedad arterial coronaria o enfermedad del corazón, que se produce cuando las arterias se van estrechando o se bloquean por depósitos de grasa y otros componentes, que se conocen como placa.

Para llegar a estos resultados, publicados en la edición en línea del medio especializado European Journal of Nutrition, los investigadores analizaron las muestras de sangre y la información sobre la dieta de 223 mujeres que desarrollaron enfermedad del corazón o murieron por ella durante el estudio, entre 1986 y 2006, y las compararon con muestras de sangre de otras 223 mujeres que no desarrollaron la enfermedad durante ese mismo período.

Todas las muestras correspondieron a mujeres de 34 a 65 años de edad, que participaron en el Estudio de la Salud de la Mujer de la Universidad de New York, entre 1985 y 1991.

Luego, los investigadores dividieron a las mujeres en tres grupos según la cantidad de taurina en la sangre que tenían. Así detectaron que, si bien no había diferencias importantes en el riesgo de enfermedad del corazón entre quienes tenían mas o menos taurina, sí se detectaron beneficios para el corazón cuando se consideró a las mujeres con niveles elevados de colesterol malo en la sangre (LDL por sus siglas en inglés) que además tenían un nivel alto de taurina: en particular, tuvieron 60 por ciento menor posibilidad de desarrollar enfermedad cardíaca.

Estos resultados demuestran una relación entre ambos criterios pero se desconoce cómo se produce tal relación y no significan que la taurina sea la responsable de disminuir el riesgo de la enfermedad cardíaca, simplemente muestran que parece existir una relación entre ellas.

Recuerda que en general obtienes taurina de tu dieta y no es necesario incluirla a través otras fuentes. De todas formas, antes de tomar cualquier suplemento vitamínico, es preferible que lo consultes con tu médico. Del mismo modo, consulta con él o con ella cuál es la alimentación más apropiada para ti y qué otros cuidados puedes seguir para mantener tu colesterol malo bajo control, si es tu caso. Obviamente, como recomienda la Asociación Americana del Corazón, llevar una dieta saludable sin excesos de grasas saturadas es lo más saludable para todos.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 18 de octubre de 2012

Redescubriendo dos granos milenarios y muy nutritivos: la quinoa y la chia

Las culturas originarias de América Latina acostumbraban consumir, muchísimos años atrás, sabrosos y nutritivos alimentos que se han ido redescubriendo poco a poco y que actualmente puedes agregar a una dieta saludable. Tal es el caso de la quinoa y la chia. ¿Has oído hablar de ellas? Para que no te queden dudas, he aquí lo más importante que debes conocer sobre estas valiosas semillas.

La chia y la quinoa son dos alimentos que consumían las poblaciones originarias y que habitaban América Latina hace alrededor de 5 mil años, mucho antes de que los españoles llegaran a la región.

La chia era uno de los cuatro alimentos básicos de las poblaciones de México y América Central (junto con el maíz, el amaranto y los porotos, frijoles o habichuelas). La quinoa, en cambio, era uno de los alimentos básicos de la cultura inca: la cultivaban los pueblos de la región Andina de América del Sur.

Luego de la conquista de los españoles, estos alimentos fueron saliendo de la dieta de esos pobladores, casi hasta desaparecer. Pero afortunadamente, durante las últimas décadas se han redescubierto sus propiedades y la chia y la quinoa están regresando a la mesa de los comensales no sólo en sus países de origen sino en el mundo entero.

¿Qué es lo que las hace tan particulares? Sus propiedades nutricionales.

Las semillas de chia (Salvia hispanicaL) son ricas en proteínas, tienen un bajo contenido de carbohidratos y suministran ácidos grasos de omega-3 (como los de los pescados y los frutos secos, que cuando se consumen en cantidades elevadas, se asocia a una disminución en el riesgo de enfermedades del corazón). También aportan fibra dietética, vitamina B y minerales como calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc y cobre. Además, tienen propiedades antioxidantes y no contienen gluten, por lo que los celíacos las pueden comer también.

En detalle, las semillas de chia tienen:
  • el doble de proteínas que otros granos o semillas.
  • cinco veces más calcio que la leche y además proporcionan boro, que es un mineral que quizá ayuda a las personas con osteoporosis.
  • el doble de potasio que las bananas.
  • el triple de antioxidantes que los que brindan los frutos rojos.
  • el triple de hierro que el que proporciona la espinaca.
  • ocho veces más cantidad de ácidos grasos omega 3 que el salmón, considerando cantidades similares
Por su parte, la quinoa es rica en carbohidratos, proteínas, grasas, minerales y vitaminas. En comparación con otros granos similares, esta semilla contiene gran cantidad de proteínas, tantas que la Organización Mundial de la Salud ha señalado que su calidad proteica es equivalente a la de la leche.

Además, son granos únicos, ya que contienen 9 aminoácidos esenciales y en una proporción ideal para la dieta humana, tiene más propiedades antioxidantes que otros cereales y cada porción agrega 3 gramos de fibra a la dieta y el 10% del valor diario de hierro que necesita el cuerpo.

Similar a la chia, las grasas que contiene la quínoa son del tipo omega 3 y no contiene gluten, por eso también puede ser consumida por los celíacos.

Tanto la chia como la quinoa pueden conseguirse en los negocios de alimentos naturales. Dependiendo del lugar donde vivas pueden ser más o menos caras, pero como contrapartida, ten en cuenta que rinden mucho.

La particularidad de la quinoa es que puede cocinarse como el arroz u otros cereales y agregarse en ensaladas, sopas y guisos. Al cocinarla, mídela como el arroz y te rendirá lo mismo. También puedes combinarla con otros alimentos como carnes y guisos.

La chia, en cambio, se puede comer cruda, por ejemplo, agregando una cucharadita en ensaladas, yogures, leche o sopas. También se puede moler como harina al momento de su consumo y elaborar aceites.

Otra forma nutritiva de consumir la chia es en lo que en Centroamérica se conoce como “agua fresca de chia”. Para prepararla, necesitas una taza de semillas de chía, 100 mililitros (4 a 5 cucharadas) de zumo (jugo) de limón, una taza de azúcar y 2.5 litros de agua (unas 10 tazas). Se dejan remojar las semillas de chia en medio litro de agua durante dos o tres horas. En el resto del agua se añade el zumo (jugo) de limón y el azúcar. Luego se agrega la chia remojada, se enfría y ya está lista (antes de servir, revuelve las semillas con una cuchara de madera, para que se repartan por toda el agua).

Ahora que conoces estas milenarias y poderosas delicias, ¿por qué no incluir la quinoa y la chia en tu dieta? Al principio puede que necesites ayuda con las recetas, que abundan en Internet e incluso encuentras algunas ideas en vidaysalud.com, pero luego, si dejas volar tu creatividad, tú misma(o)o sabrás con qué otros sabores combinarlas según tus gustos.

Tomado de Vida y Salud

Come más verduras para proteger el páncreas

Además de los muchos beneficios que aportan las verduras a la salud general, al parecer ayudan también a protegerte de la pancreatitis aguda, una enfermedad potencialmente letal, que ocurre cuando las enzimas que produce el páncreas empiezan a devorar literalmente a este órgano, lo que puede llevarlo a su autodestrucción. ¡Otra razón para incluir más verduras en tu menú diario!

En Vida y Salud te animamos constantemente a consumir más verduras como parte de una dieta balanceada y por muchas razones, entre ellas su alto contenido alimenticio y su reducido nivel de calorías, lo que te ayuda a que te alimentes bien sin que ganes demasiado peso. Cada día se conoce más sobre las ventajas de una dieta rica en verduras y ahora te traemos otra poderosa razón: según sugiere un estudio del Instituto Karolinska, de Estocolmo, publicado en la edición en línea del 28 de junio de la revista Gut, una dieta rica en verduras puede reducir el riesgo de sufrir pancreatitis aguda.

Los investigadores examinaron a 80,000 adultos suecos durante once años, después de que respondieran preguntas sobre sus dietas en 1997. El objetivo del estudio era comprender mejor una posible conexión entre los niveles de antioxidantes, que se ven afectados por la dieta, y una mayor probabilidad de contraer pancreatitis aguda. Durante el tiempo que duró el estudio, 320 de los participantes desarrollaron pancreatitis aguda no relacionada con cálculos biliares (una causa frecuente de la enfermedad). Como promedio, los participantes consumían casi dos porciones de frutas al día y unas 2.5 porciones de verduras.

El riesgo de desarrollar pancreatitis aguda no pareció tener relación con la cantidad de frutas que consumían los participantes. El consumo de verduras, sin embargo, sí pareció ser un factor de importancia. Los participantes que consumían más de cuatro porciones de verduras al día tenían un 44% menos de probabilidades de desarrollar pancreatitis aguda que los que consumían menos de una porción al día. El mayor beneficio lo obtuvieron las personas con sobrepeso y las que consumían más de una bebida alcohólica al día.

Los investigadores piensan que los antioxidantes que contienen las verduras ayudan a prevenir la enfermedad, mientras que la fructosa de las frutas tal vez debilita el efecto protector.

No obstante, aunque las verduras aparentemente sí tienen un efecto protector, la pancreatitis aguda no provocada por cálculos biliares, no fue frecuente entre los participantes, aun entre los que consumían pocas verduras. El estudio descubrió una conexión entre el consumo de verduras y una reducción en el riesgo de desarrollar pancreatitis, pero no probó una relación de causa.

Para que estés alerta: ¿en qué consiste la pancreatitis aguda?

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jueves, 27 de septiembre de 2012

Semillas de Chía

Imagen tomada de internet

Semillas de Chía

Las investigaciones recientes confirman las propiedades saludables de las semillas de Chía. Destacan por su alto contenido en aceites saludables, pero es también una fuente de otros nutrientes de gran importancia para la salud como antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra. Podemos decir que las semillas de esta planta son un superalimento, es decir, un alimento completo. Por eso, hoy en día, estas semillas son consumidas como complemento alimenticio en todo el mundo. 

• 700% más Omega-3 que el salmón del atlántico
• 100% más fibra que cualquier cereal en hojas
• 800% más fósforo que la leche completa
• 500% más calcio asimilable que la leche
• 1400% más magnesio que el brócoli
• 100% más potasio que los plátanos
• 200% más hierro que la espinaca
• 300% más selenio que el lino
• Tiene un efecto saciante
• Posee más antioxidantes que los arándanos
• Aporta todos los aminoácidos esenciales
• Es el vegetal con más alto contenido en Omega-3 

Fuente de Ácidos Grasos Esenciales

Las semillas de Chía representan la fuente vegetal con más alta concentración de Omega 3. Poseen un 33% de aceite, del cual el ácido alfa-linolénico (omega 3) representa el 62% y el linoleico (omega 6) el 20%. La Chía es el cultivo con mayor porcentaje de ácidos grasos esenciales (AGE) al tener el 82% de sus lípidos con dicha característica.

Se denominan ácidos grasos esenciales (AGE) a un grupo de ácidos grasos que el organismo no puede fabricar y que tienen que ser ingeridos a través de los alimentos o de los complementos. Se diferencian de los no esenciales (ácidos grasos saturados y monoinsaturados) en que estos últimos se pueden obtener a partir de otros nutrientes.

Los ácidos grasos esenciales (AGE) tienen funciones muy importantes en el organismo: ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, a normalizar la tensión arterial elevada, a mantener la flexibilidad de las membranas celulares, reducen el nivel de colesterol, protegen el corazón, mejoran la salud del sistema nervioso e inmunológico, etc.

Fuente de Antioxidantes

Además de ácidos grasos esenciales, las semillas de Chía poseen una importante cantidad de antioxidantes, especialmente, flavonoides. Su riqueza en antioxidantes permite que el aceite y la harina de Chía se conserven durante largos períodos de tiempo sin enranciarse, por lo que los Mayas almacenaban estos productos sin ningún tipo de conservante. Los antioxidantes más importantes que podemos encontrar en estas semillas son: el ácido clorogénico, el ácido cafeíco, la miricetina, el kaempferol, la quercitina, el betacaroteno (vitamina E) y el tocoferol (vitamina E).

Los antioxidantes aportan múltiples beneficios al organismo; su función principal es eliminar los radicales libres que se producen como resultado de la oxidación celular. Un número limitado y controlado de estos elementos resulta beneficioso para el organismo, por el papel que desempeñan en el organismo dentro del sistema inmunológico, dado que son capaces de eliminar microorganismos patógenos. Cuando el número de radicales libres aumenta y se inestabiliza produce resultados negativos. Así, por ejemplo, se ha visto la relación que existe entre estas moléculas y ciertas enfermedades de carácter degenerativo, como alteraciones del aparato circulatorio, del sistema nervioso y otras enfermedades graves o el envejecimiento precoz. Estos resultados negativos se producen porque los radicales libres alteran el ADN de las células, impidiendo la renovación celular o alterando su normal funcionamiento.

Fuente de Proteínas y Aminoácidos

Los aminoácidos son pequeñas moléculas cuya unión forma a las proteínas, por lo tanto, podemos decir que las proteínas están compuestas por cadenas de aminoácidos. En el ser humano algunos aminoácidos son sintetizados por el propio organismo mientras que otros deben ser ingeridos a través de los alimentos. A los aminoácidos que pueden ser sintetizados por el propio organismo se les llama aminoácidos no esenciales, mientras que aquellos que deben obtenerse de fuentes externas se los denomina aminoácidos esenciales. La Chía no contiene gluten.

Por su alto contenido en proteínas, la semilla de Chía ayuda a construir y regenerar músculos y tejidos. Ideal para deportistas y etapas de crecimiento.

Fuente de Vitaminas del grupo B y Minerales

La semilla de Chía es una buena fuente de vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6 y B8), vitamina E y vitamina A. Además contiene calcio, fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc, selenio, boro y cobre. Otra ventaja es el muy bajo contenido en sodio que tiene esta semilla.

Fuente de Fibra

La semilla de Chía es una fantástica fuente de fibra dietética soluble e insoluble. Contiene aproximadamente 30 gramos de fibra por cada 100 gramos.

La fibra soluble es soluble en agua; cuando se mezcla con agua forma una sustancia parecida a un gel. La fibra soluble tiene muchos beneficios, entre ellos, regula el nivel de azúcar en sangre y ayuda a reducir el colesterol.

La fibra insoluble no absorbe agua ni se disuelve en agua. Pasa a través del sistema digestivo y ofrece muchos beneficios a la salud intestinal, favoreciendo la regulación del tránsito intestinal y el desarrollo de bacterias beneficiosas.

Las dietas ricas en fibra pueden ayudar a controlar la obesidad, ya que aportan menos calorías en el mismo volumen del alimento; además, este tipo de dietas facilitan la ingestión de menor cantidad de alimentos debido a que prolongan el tiempo de masticación y por su volumen, ayudan a producir más rápidamente la sensación de saciedad; también, las dietas ricas en fibra atrapan parte de los azúcares y las grasas ingeridas, ralentizando su absorción, lo que disminuye el aporte final de energía.



Ventajas de las Semillas de Chía 

• La Chía es la mayor fuente vegetal de ácidos grasos Omega-3.
• Contienen antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra.
• Aportan proteínas muy importantes para personas vegetarianas.
• La semilla de Chía no contiene gluten.
• Se pueden consumir solas o incorporadas a otros alimentos.
• Es un producto de origen vegetal.
• No tienen sabor ni olor.
• Aporta energía a quien las consume.
• Ayudan a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial.
• Facilitan la digestión, mejoran el transito intestinal y tienen efecto saciante.
• Ayudan a controlar el apetito.
• Colaboran en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular.
• Ayudan a mejorar la salud del sistema nervioso e inmunológico.
• Favorecen el desarrollo muscular y la regeneración de tejidos.
• Mejoran la actividad cerebral y ayudan en problemas emocionales.
• Ayudan a controlar los niveles de azúcar. Aporta beneficios para diabéticos.
• Tienen un bajo contenido en sodio.
• Pueden consumirlas personas de todas las edades. 

Cómo consumirlas

Para consumir las semillas de Chía, se colocan entre dos y cuatro cucharadas de semillas en un vaso con agua, zumo u otra bebida. Se remueven con una cucharilla para que entren en contacto con el líquido y se dejan entre 15 y 30 minutos. Debido a la fibra soluble que contiene la semilla y debido también a su capacidad de absorción de líquido, se formará un gel que se tomará junto con las semillas transcurrido el tiempo de espera. Al mezclarlas con agua, y dejarlas entre 15 o 30 minutos, el vaso parecerá que no contiene semillas con agua, sino una gelatina casi sólida. Esta reacción que genera el gel se debe a la fibra soluble presente en la Chía.

La semilla de Chía también se puede consumir con leche, leches vegetales, yogurt, ensaladas, frutas, salsas, sopas, cremas, verduras, etc. También se puede incorporar, tanto entera como molida, a panes, galletas, barritas energéticas o repostería. No tienen sabor ni olor. Para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirla molida. Se puede tomar a cualquier hora del día, mejor antes de las comidas. Se recomienda un consumo entre 10 y 25 gramos de semillas de Chía al día.

Como hemos dicho antes, una de las bebidas que formaban parte de la cultura Azteca y que todavía perdura hoy y se prepara en Centroamérica es el “Agua Fresca de Chía”. Para prepararla, necesitamos una taza de semillas de Chía, 100 ml. de zumo de limón, una taza de azúcar y 2.5 litros de agua.

Procedimiento: se dejan remojar las semillas de Chía en medio litro de agua durante dos o tres horas. En el resto del agua se añade el zumo de limón y el azúcar. Luego se agrega la Chía remojada, se enfría y está lista para tomar. Una variante, consiste en tostar durante dos minutos en la sartén las semillas y molerlas antes de añadirlas al agua.

Antes de servir, se deben mover las semillas con una cuchara de madera para que se repartan por toda el agua. Resulta una bebida refrescante y digestiva.

martes, 21 de agosto de 2012

El zinc podría acortar los resfríos pero puede causar efectos secundarios

Un nuevo estudio respalda hallazgos previos que sugieren que el zinc (o cinc) podría reducir la duración del resfriado común en los adultos, sin embargo, podría causar efectos secundarios.

El zinc es necesario para el funcionamiento de más de 300 enzimas diferentes y juega un papel vital en un gran número de procesos biológicos. El zinc es un cofactor para la enzima antioxidante superóxido dismutasa (SOD) y toma parte en una serie de reacciones enzimáticas implicadas en el metabolismo de carbohidratos y proteínas.

En investigaciones anteriores, se han producido resultados contradictorios sobre el efecto de las formulaciones de zinc para reducir la duración y la severidad de los síntomas del resfriado común. Aunque el zinc puede ser beneficioso en el tratamiento de los síntomas del resfriado si se toma al inicio de los síntomas, se necesitan más estudios para aclarar cuales formulaciones de zinc podrían ser más eficaces, cuales de los rinovirus son afectados por el zinc y si los aerosoles nasales ofrecen una vía alternativa de aplicación útil para el tratamiento con zinc.Es posible que los resultados negativos hayan sido causados ​​por el uso de dosis demasiado bajas de zinc, o que fueron afectados por la presencia de compuestos como el ácido cítrico o tartárico, que pueden reducir la eficacia debido a la quelación del ion de zinc.

En un nuevo estudio, los investigadores realizaron una búsqueda exhaustiva de la literatura para identificar ensayos clínicos bien diseñados que comparan el zinc tomado por vía oral con un placebo o con ningún tratamiento. En última instancia, se identificaron para su inclusión diecisiete ensayos que evaluaron un total de 2121 participantes.

Los investigadores encontraron que los participantes que recibieron zinc experimentaron los síntomas de un resfriado por menos tiempo que aquellos que recibieron el placebo. Sin embargo, los autores observaron que estos efectos fueron significativas sólo en los adultos, no en los niños. Además, los efectos secundarios, como las náuseas y el mal gusto (sabor en la boca), fueron más frecuentes en los participantes que tomaron zinc.

Los autores concluyeron que a pesar de que el zinc podría reducir la duración de un resfriado, se necesita más investigación para formar una conclusión firme y evaluar los posibles efectos secundarios.

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miércoles, 25 de julio de 2012

La Vitamina E – un resúmen


La vitamina E es una vitamina liposoluble (soluble en grasas) con propiedades antioxidantes. El término “vitamina E” representa en realidad un grupo de ocho tocoferoles diferentes. Estos son lípidos compuestos solubles que son sintetizados por las plantas y que se requieren por la mayoría de los animales, incluyendo los seres humanos. De ellos, la forma natural con la mayor actividad vitamínica es el d-alfa-tocoferol.

Las ocho formas diferentes (isómeros) de vitamina E son alfa-, beta-, gamma- y delta-tocoferol y alfa-, beta-, gamma- y delta-tocotrienol. El alfa-tocoferol es la forma más activa en los seres humanos. A menudo, la dosificación y las recomendaciones dietéticas de la vitamina E se expresan en equivalentes del alfa-tocoferol (ATEs) para tomar en cuenta las diferentes actividades biológicas de las diversas formas de la vitamina E, o en unidades internacionales (UI), que comúnmente son utilizadas en las etiquetas de alimentos y suplementos. El factor de conversión es de 1 miligramo de un ATE = 1,5 UI.

Algunos expertos creen que la suplementación con la vitamina E en su forma alfa-tocoferol, en lugar de gamma-tocoferol, podría ser la culpable de los efectos negativos aparentes o de la falta de efectos que se han descrito en la literatura médica. Se cree que la gamma-tocoferol tiene más efectos antioxidantes que el alfa-tocoferol. Como el consumo de alfa-tocoferol reduce el nivel de gamma-tocoferol en el cuerpo, podría reducir la eficacia de esta forma de vitamina E. Se justifica investigación adicional en esta área.

Los alimentos que contienen vitamina E incluyen los huevos, los cereales fortificados, las frutas, los vegetales de hoja verde (como la espinaca), la carne, los frutos secos, el aceite de frutos secos, la carne de ave, los aceites vegetales (maíz, algodón, cártamo, soja o soya, girasol), el aceite de argán, el aceite de oliva, el aceite de germen de trigo y los granos enteros (integrales). La cocción y el almacenamiento podrían destruir parte de la vitamina E en los alimentos.

En base de sus propiedades antioxidantes, la vitamina E se ha propuesto a menudo para la prevención o el tratamiento de numerosas condiciones de salud. Sin embargo, fuera del tratamiento de la deficiencia de vitamina E (que es rara), hay pocos usos medicinales claramente comprobados que apoyen la suplementación con vitamina E más allá de la cantidad diaria recomendada. Sin embargo, hay investigaciones en curso sobre su uso en numerosas enfermedades, sobre todo en el cáncer y en las enfermedades del corazón.

Para obtener más información acerca de la vitamina E, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 2 de julio de 2012

Los antioxidantes estimulan tu sistema de defensas. ¡Inclúyelos en tu dieta!

Un buen almuerzo o una rica cena sacian el apetito, dan energías y dejan esa incomparable sensación de sentirse a gusto y satisfecho. Pero si esos alimentos tan deliciosos contribuyen además a fortalecer el sistema de defensas ¡ya sería lo máximo! Para eso hay que saber escoger los que contengan la mayor cantidad de antioxidantes. Aquí te contamos qué son estas sustancias y dónde puedes encontrarlas para que las incorpores más fácilmente a tu dieta.

Hay quien come en piloto automático: porque ya es hora o siente hambre. O por darse gusto, por no dejar de probar algo delicioso, aunque esté repleto y no necesite una caloría más. Lo ideal es aprender a comer más inteligentemente, buscando alimentos que además de aportar carbohidratos, proteínas y grasas, nos brinden un servicio adicional, como la protección de nuestro organismo a un nivel muy básico: el de las diminutas células, que forman todos nuestros tejidos. Y todo gracias a los antioxidantes.

¿Sabes qué son los antioxidantes? ¿O por qué las personas necesitan eso que parece más una sustancia para limpiar metales que un componente nutritivo? Como te imaginas, no tienen nada que ver con el óxido de los metales, pero estos nutrientes, entre ellos vitaminas y minerales, tiene la propiedad de evitar que el cuerpo se oxide (a nivel celular).

Con el paso del tiempo y la exposición a las sustancias tóxicas del ambiente, como el humo del tabaco y la radiación, el cuerpo se va degradando y produce lo que se conoce como radicales libres. Los radicales libres son moléculas que pueden dañar a las células y, según lo consideran muchos especialistas, juegan un papel importante en el desarrollo de algunas enfermedades como el cáncer, los problemas del corazón y la artritis.

El daño a las células también puede debilitar el sistema de defensas (el sistema inmunológico). Como los antioxidantes ayudan a combatir el efecto de los radicales libres y ayudan a reparar el daño celular, son las sustancias ideales para ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, contribuyendo de esta forma a que el cuerpo se mantenga fuerte y a salvo de infecciones, entre ellas los resfríos y las gripes.

Las vitaminas C y E, por ejemplo, son dos antioxidantes muy conocidos que se encuentran en distintos alimentos como las fresas (frutillas), el brócoli y las coles (repollo), los repollitos de Bruselas, los melones cantalupo, los pomelos (toronjas) y las naranjas, los kiwis, los mangos, las batatas (camotes, bonitatos dulces), los tomates, las zanahorias, la acelga y la espinaca, las semillas de girasol, la calabaza (ahuyama), la papaya (frutabomba) y la mostaza.

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domingo, 17 de junio de 2012

Disfruta una buena pasta ¡sin sentirte culpable!

Muchas personas creen firmemente que las pastas engordan y por lo general, parecen prohibitivas para todo aquel que quiera mantenerse en forma o decida iniciar una dieta para bajar de peso. Pero no te dejes llevar por ese mito. Estas delicias de la cocina italiana aportan muchos hidratos de carbono y también brindan otros nutrientes importantes. Descubre aquí cómo incorporarlas a tu dieta, sin inclinar la balanza ni descuidar tu salud.

“Las pastas no engordan, el que engorda es uno”, solía bromear un compañero de la universidad que finalmente se dedicó a estudiar las causas de la obesidad. Anécdota al margen, ¿crees que las pastas hacen engordar o eres de los que las come de cuando en cuando y con sentimiento de culpa? Pues es el momento de que comiences a cambiar de idea: esa es una creencia equivocada que por algún motivo se ha esparcido en el mundo occidental, aunque no se conocen muy bien los fundamentos, ya que este exquisito alimento es además una fuente de varios nutrientes.

Quizás lo que le ha creado mala fama a los sabrosos espaguetis o fideos y a toda su familia (¡que según algunos supera las 200 variedades!) son las temidas calorías, aunque en realidad los fideos por sí solos no tienen más calorías que el pan de salvado, el queso azul, el atún, una hamburguesa y hasta un huevo. ¿Sabías que incluso hasta el arroz contiene más calorías que las pastas? Claro que luego habrá que ver con qué salsas acompañas a cada plato. En este sentido, las menos recomendables son las salsas de origen animal, como las que se hacen a base de manteca y crema. Esas sí que añaden cientos de calorías y el exceso de éstas, recuerda, es lo que se traduce en aumento de peso.

Otro factor que contribuye a la imagen negativa que tienen las pastas es su alto contenido de carbohidratos, aún cuando se recomienda que por lo menos el 50% de la energía, en una dieta equilibrada, provenga de los hidratos de carbono. Es importante que consideres que los fideos contienen además otros nutrientes importantes como proteínas, sales minerales, vitaminas del grupo B, E, ácido fólico y fibra.

A pesar de la mala fama, las pastas son el alimento cocido que más se consume en el mundo, ¡incluso más que el pan! Por ese motivo, hasta los investigadores se han preocupado por agregarles micronutrientes para volverlas más saludables, sin que pierdan sus deliciosas características.

Por ejemplo, un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral, en Argentina, aprovechó la popularidad de las pastas para convertirlas en alimentos que contribuyan a una dieta más sana, agregándoles proteínas de alta calidad y minerales.

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miércoles, 30 de mayo de 2012

Una dieta llena de color te da una piel más bella

¿No te gusta comer frutas y vegetales? ¿Y si te digo que incluir más de ellas en tu dieta es la clave para tener la piel radiante? Una nueva investigación demuestra que en poco tiempo y aumentando el consumo de frutas y verduras diariamente, el tono, el color, y en general, la luminosidad de tu piel se ven beneficiados significativamente. Así que llena tu plato de frutas y vegetales ricos en carotenoides (color) y te verás más atractivo(a).

Los colores no sólo alegran la vida, dan armonía al ambiente de tu casa, o son claves a la hora de vestirte y realzar tu belleza. También son indispensables para tener una piel radiante. ¡Así es! Ponerle color a tu plato es clave para la belleza de tu piel.

Si bien no es una novedad que comer frutas y vegetales brinda más luminosidad a tu piel y contribuye enormemente a tener una buena salud, un estudio reciente realizado por unos investigadores escoceses, comprueba que comer frutas y vegetales que contienen carotenoides mejora el aspecto de tu piel volviéndola más atractiva.

Los carotenoides son unos pigmentos orgánicos que se encuentran naturalmente en las plantas. Estos pigmentos le dan su color a los tomates, los pimentones (pimientos, morrones), las calabazas (ahuyamas), las zanahorias y la espinaca, entre otros.

Los carotenoides comprenden toda una gama de colores que van desde el amarillo hasta el rojo fuerte y tienen propiedades antioxidantes, es decir, que evitan que las células se dañen. Además, nuestro cuerpo tiene la habilidad de convertir los carotenoides (alfa y beta) en vitamina A, la cual es esencial para la salud de la piel, los huesos, la visión y el sistema inmunológico (de defensa).

Pero esta nueva investigación señala que los cambios en el tono del color (rojizo o amarillento) en la piel de las personas blancas, está estrechamente ligado a la cantidad de frutas y vegetales que consumen diariamente. Para este estudio, se analizó la piel de 35 estudiantes universitarios cuya edad promedio era 21 años.

Los estudiantes llevaron un diario de cuántas porciones de frutas y verduras comieron en el transcurso de seis semanas y los investigadores analizaron los cambios del color en la piel en las diferentes partes de su cuerpo.

En promedio, los jóvenes consumieron 3.5 porciones de frutas y verduras y gracias a ello, su piel mejoró notablemente su aspecto.

Esto demuestra que en relativamente poco tiempo y haciendo pequeños cambios en tu dieta, puedes mejorar la luminosidad y el color de tu piel.

Vale la pena aclarar que este estudio se hizo en personas de piel blanca y jóvenes, así que habría que investigar si el consumo de más frutas y verduras tiene le mismo efecto en las personas de piel más oscura y de mayor edad.

De cualquier manera, comer frutas y verduras es importante para tu salud y una dieta sana es uno de los factores importantes para tu belleza. Así que aunque no tengas la piel blanca, incluye varias porciones de frutas y verduras en tu dieta diaria y de seguro te verás y te sentirás radiante: saldrá la belleza de adentro hacia afuera.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 28 de mayo de 2012

Para cuidar tu memoria, cierta familia de frutas es tu mejor aliado

Un estudio reciente ha detectado que comer arándanos, moras, cerezas, frutillas (fresas) y otros tipos de bayas como parte de una dieta regular, puede ayudar a mantener las funciones cerebrales y a prevenir la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Además de ser exquisitas e ideales para acompañar los postres y los helados, las frutas de la familia de las bayas (en la que se incluyen los arándanos, las moras, las cerezas y las frutillas o fresas), se caracterizan por su aporte de vitamina C, que entre otras cosas ayuda a disminuir el estrés; los polifenoles que ayudan a deducir las grasas y los antioxidantes, que protegen y reparan a las células del daño normal que se va produciendo a medida que envejecemos.

Ahora, un nuevo estudio ha relacionado el consumo de estas frutas con una mejoría en el funcionamiento del cerebro y en cierta ayuda en la prevención de la pérdida de la memoria relacionada con la edad, una de las principales causas de otra enfermedad conocida como Alzheimer.

Y si bien para combatir los efectos del paso del tiempo sobre la memoria existen ejercicios y otras acciones que puedes tener en cuenta, ahora también se sabe que comer todo tipo de bayas puede contribuir.

Para llegar a esos resultados, un equipo de investigadores norteamericanos (del Centro de Investigaciones de Nutrición Humana y el Envejecimiento USDA-ARS y de la Publicación sobre Química de la Agricultura y los Alimentos) analizó otros estudios que se habían hecho previamente, tanto en animales como en humanos, sobre los efectos de las bayas en el funcionamiento cerebral y el comportamiento.

Así, pudieron concluir que los estudios – tanto en animales como en humanos – sugieren que comer bayas produce buenos efectos sobre las señales del cerebro relacionadas con la inflamación y la muerte celular, lo que se traduciría en un posible retraso de los desordenes mentales producidos por la edad, como el Alzheimer y la demencia.

¿Cómo logran esto las sabrosas frutas? Según los investigadores, esto ocurre por dos motivos principales, uno de ellos es la gran cantidad de antioxidantes que contienen. El otro es que estas frutas modifican el modo en que las neuronas se comunican entre sí, lo que podría evitar la inflamación que puede dañar las células del cerebro.

¿Te gustan las fresas (frutillas), las moras y otras frutas de la misma familia? Pues no te prives. Estas exquisitas y saludables opciones no sólo son buenas para tu memoria, también te aportan vitaminas. Hasta existen pruebas de que las fresas (frutillas) específicamente, podrían proteger al estómago del alcohol y ayudar a mejorar los tratamientos contra las úlceras. Al menos así lo comprobó un grupo de investigadores europeos, en un experimento con ratas cuyos resultados fueron publicados a fines del 2011 en la revista PLoS ONE.

Todos estos estudios se han realizado con el objeto de conocer cada vez más la forma en que los alimentos pueden ayudarnos a vivir más y mejor. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer en esta búsqueda, no hay motivos para no disfrutar de una rica porción de bayas, y por supuesto combinarla con una dieta variada y saludable, sin olvidar esa rutina de ejercicios que tan bien te hacen y tanto te divierten.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 29 de abril de 2012

Pon tu plato en forma: ¿Qué es una dieta balanceada?

 
Marzo es el mes de la nutrición. Por eso, en vidaysalud.com queremos darte algunas recomendaciones para que tu dieta sea balanceada, sabrosa y saludable, en la que abunden esos alimentos que tanto te gustan sin que falten todos los nutrientes que necesitas para sentirte bien y vivir más y mejor.

Comer es un placer y una necesidad. Tu cuerpo necesita nutrientes para poder desarrollarse y funcionar correctamente, pero hay alimentos que cuando los comes en exceso pueden causar malestar y enfermedades, sino en el momento, a largo plazo.

Por eso, lo ideal sería que esas comidas que tanto te agradan sean las mismas que tu cuerpo necesita, aunque frecuentemente, ocurre lo contrario. Sin embargo, no es tan difícil cambiar este hecho y, la buena noticia, es que sólo depende de ti: “pon en forma tu plato”, como dice el lema de la Academia Americana de Nutrición y Dietética (antes conocida como Asociación Americana de Dietética) para el mes de la nutrición de este año, que se celebra en marzo desde 1973 (aunque hasta 1980 era sólo una semana).

Imagínate que tu comida favorita es la pizza o las hamburguesas. Si comieras pizza o hamburguesas todos los días, tu cuerpo estaría recibiendo siempre los mismos nutrientes y le faltarían otros. Además, la pizza tiene muchos carbohidratos y las hamburguesas mucha grasa, dos componentes que fomentan la obesidad, la diabetes y todas las complicaciones asociadas a estas condiciones.

¿Debes dejar de comer pizza, hamburguesas o esas comidas que tanto te gustan? Pues no. Uno de los errores más frecuentes a la hora de pensar en una dieta saludable es creer que todo lo que te gusta está prohibido. Por el contrario, la idea es que la comida siga siendo placentera, pero que también te permita sentirte bien, ahora y en el futuro, de modo que sea realmente la disfrutes.

Entonces, la regla número uno para lograr una dieta balanceada es que tengas en claro que cambiar no es limitar sino, por el contrario, abrirse a nuevascombinaciones de colores y sabores que pueden resultar igualmente exquisitas.

Regla número dos: no pretendas que el cambio se produzca de un día para otro, como por arte de magia. Hay cosas que son cuestión de paladar, si alguna vez has hecho alguna dieta estricta lo sabes perfectamente. ¿Cuánto tiempo te tomó recuperar el peso que habías perdido?

De hecho, no te será muy difícil poder mantener una alimentación balanceada. Por el contrario, una vez que estés convencido de que sumas y no que limitas, lo siguiente es ir incorporando nuevos ingredientes poco a poco, para que el paladar se vaya acostumbrando lentamente. ¡Veras cuánto cambias!, ¡más rápido de lo que te imaginas!

¿Pero qué cosas son las que debes ir agregando o las que no deberían faltar en tu dieta? Guarda ese libro de postres y la guía sobre como cocinar las mejores pastas. Ahora debes conocer un poco más acerca de los alimentos en general, qué nutrientes nos proporcionan y cómo seleccionarlos para mantener la salud y el buen gusto.

Los nutrientes principales que los distintos alimentos le aportan al cuerpo son: vitaminas, proteínas, carbohidratos o azúcares, grasas, fibras, minerales y ¡agua!No se te olvide agregar el agua a tu dieta. Haz la prueba: la próxima vez que sientas hambre, prueba tomar un vaso de agua. Si se te pasa el hambre, era sólo sed, que muchas veces se confunde con ganas de comer.

En cuanto a los alimentos, las frutas y las verduras son las que deberían ocupar el primer lugar en tu plato, ya que son bajas en calorías y están llenas de nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra (procura comer un mínimo de 5 porciones diarias).

Como fuente de fibra, también puedes elegir los alimentos integrales, como el arroz y otros granos enteros, o los panes hechos con salvado de trigo o harina integral, que son más saludables que los productos elaborados en base a las harinas refinadas.

Otro tema sumamente importante a la hora de pensar en la dieta son las grasas, que tienen mala fama pero son necesarias para la nutrición del cerebro, el corazón, el cabello, la piel y las uñas. Sólo que hay distintos tipos de grasas y algunas son más saludables que otras. Las recomendables son las que provienen de las plantas, como el aceite de canola, de oliva o del maní, y de las nueces, de las almendras y de las semillas. Los pescados también tienen ácidos grasos saludables, como el omega-3 y el omega-6.

Por el contrario, debes tener cuidado con las grasas saturadas que provienen principalmente (aunque no exclusivamente) de los alimentos de origen animal, como la carne roja y la leche entera, y también debes evitar las grasas trans que se encuentran en los productos procesados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados, como las margarinas, las galletitas, las donas y las comidas fritas.

Con respecto a las proteínas, son importantes porque, junto con los carbohidratos, le dan energía a tu cuerpo y le permiten desarrollar las células, los tejidos y órganos con normalidad. Si no tienes suficientes proteínas, por ejemplo, se puede demorar el crecimiento, se reduce la masa muscular y se puede debilitar tu sistema de defensas, por ejemplo.

Ahora bien, una de las principales fuentes de proteínas son los alimentos de origen animal, y acabamos de decir que estos tienen ese tipo de grasas que hay que evitar. ¿En qué quedamos? Pues en encontrar el equilibrio justo, servirse porciones pequeñas y no excederse.

Además, puedes obtener proteínas de otras fuentes, como de los frijoles (habichuelas) o de las leguminosas como los garbanzos, y las lentejas, o de las nueces y las almendras y de los productos de soja o soya. Pero es mejor que evites estos productos si tienen azúcar agregada o si están fritos.

En el grupo de las proteínas también se encuentran la leche, el queso y los lácteos en general, que son más conocidos por su aporte de calcio que mantiene los huesos fuertes y sanos. Además, como decíamos antes, también tienen el tipo de grasas que hay que consumir con moderación (pero puedes seleccionar los bajos en grasa o desgrasados). Otras fuentes de calcio que puedes incluir en tu dieta son los vegetales de hojas verdes, las coles, el hinojo, los espárragos, los champiñones y los frijoles (habichuelas).

Por otro lado, recuerda que la forma en que cocinas los alimentos también es importante. Procura evitar las recetas que requieren que frías los alimentos. Selecciona las comidas horneadas, frescas o cocidas al vapor. Y recuerda no excederte ni con la sal ni con el azúcar, ya que ambos ingredientes, en general, están presentes en la mayoría de los productos y no es necesario agregarles más.

Ten en cuenta que el exceso de sal puede contribuir a la presión arterial alta mientras que consumir demasiada azúcar (especialmente si es refinada no es saludable) además de que contribuye a la obesidad y al desarrollo de la diabetes. Para reemplazar la sal, puedes agregar una variedad de condimentos, existe una variedad increíble y con una pequeña pizca puedes cambiar tus comidas. Para endulzarlas, en cambio, existen distintos endulzantes naturales y artificiales que puedes usar en lugar del azúcar tradicional.

En conclusión: Simplifica la dieta, no te compliques con recetas que no entiendas, sólo agrégale colores al plato y muchos vegetales. Come porciones de tamaño moderado y disfruta tus comidas. Además, si puedes, procura comer acompañado y préstale atención al hecho de que estas comiendo, piensa en los sabores, los aromas y la textura de los alimentos (una buena idea es apagar el televisor y la computadora, suelen hacer que comas en exceso sin darte cuenta).

Por último, no te olvides del ejercicio, que también debe ser parte de una rutina saludable. Considera incorporar las actividades que te agradan como si fueran un ingrediente más de tu dieta.

¡Anímate!, puede ser divertido y seguro será muy conveniente y más saludable, si poco a poco vas logrando que tu plato se ponga en forma

Tomado de Vida y Salud

domingo, 22 de enero de 2012

Receta: Chili con Carne Saludable

El Chili con Carne es una de mis formas preferidas de comer carne, es jugocito, sabroso, puede tener hasta más de 10 ingredientes, es súper sencillo y rápido de hacer… y sí, también puede ser saludable y quema grasa!

Veamos algunos de sus ingredientes más conocidos:

- Carne molida: Si es carne magra y sin grasa, es una fuente rica en proteína e indispensable para perder peso y crear músculo.

- Fríjoles: Fuente vegetariana de proteína.

- Tomate, cebolla, ajo: Carbohidratos ricos en nutrientes y antioxidantes indispensables en toda dieta.

Y así puedo seguir, todo está en no desviarse del rumbo y no empezar a agregarle ingredientes “malucos” como azúcar, ketchup y otros.

Para no salirse de los límites y asegurarse un Chili con Carne delicioso y que no atente contra su dieta, les comparto esta receta tomada de la página de Mike Geary, gurú de la pérdida de peso:

Receta Chili con Carne Saludable

Ingredientes (Para 4-6 porciones):
  • 600 gramos de carne molida limpia y sin grasa. Puede ser carne de res o de pavo.
  • 1 Chile Dulce (o pimiento) picado.
  • 5 chiles jalapeños (si les gusta lo picante).
  • 5 o 6 tomates picados o una lata de tomates picados.
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva extra virgen.
  • 1 lata de fríjoles rojos (o negros).
  • Un puño de espinaca congelada picada (o según la puedan conseguir, ustedes calculen).
  • 2 cucharaditas de melaza (si pueden conseguir, es una fuente rica en antioxidantes).
  • 1 o 2 cucharaditas de chile en polvo (picante) o pimienta cayenne.
  • 1 o 2 cucharaditas de comino.
  • 1 o 2 cucharaditas de ajo picado.
  • Una pizca de sal
  • Media Taza de salvado de avena (para un poco de fibra extra).
  • 1 cucharadita de culantro picado
Instrucciones:
  1. Luego de calentar la sartén u olla y poner el aceite a calentar, pongan la carne molida a cocinar.
  2. Poco a poco, debemos ir agregando todos los vegetales e irlos mezclando y cocinando con el resto de la mezcla.
  3. Una vez que TODOS los ingredientes estén cocinándose, debemos tapar la olla y dejarlo cocinar a fuego lento por unos 30 minutos, es necesario estarlo moviendo cada cierto tiempo.
  4. Luego de esto, solo queda servirlo! Es así de fácil.
Pueden también agregar un pedacito de aguacate a cada plato ya servido para agregar un poco de grasas saludables, algo así como la cereza al tope del helado.

Información nutricional (por porción)
  • 36g de proteina.
  • 44g. de carbohidratos.
  • 9 g. de fibra.
  • 14 g. de grasa saludable.
  • 430 calorías en total.
Apartes tomados de cuerpo al dente

viernes, 20 de enero de 2012

29 consejos para una vida saludable

El día de hoy he decidido hacer una lista con 29 consejos que te servirán para hacer un cambio en tu vida hacia una vida saludable (o al menos más saludable).

Todos estos consejos cubren más que todo las áreas de nutrición y actividad física, pero también cubro otros que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida en un 50% o más!

No tienes que implementarlos todos, pero entre más realices, mejor!
  1. Disminuye al mínimo tu consumo de azúcar o mejor aún elimínala de tu alimentación. En su lugar endulza con miel de abeja o con endulzantes naturales como Steviva.
  2. Elimina de tu dieta alimentos que posean en sus ingredientes Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, es igual o peor que el azúcar.
  3. Come de 5 a 6 veces por día. Esto mantendrá tu metabolismo activo por más tiempo a lo largo del día ayudándote a quemar grasa innecesaria y será más facil para tu cuerpo digerir cantidades más pequeñas de comida.
  4. Para tus comidas de media mañana, no te vayas por las galletas, papitas o pasteles. En vez de eso prepárate tu propia merienda o snack saludable.
  5. Cuando cocines, evita freir tus comidas, en vez de eso hazlas horneadas, a la parilla, hervidas o al vapor. Sus nutrientes se conservarán mucho mejor.
  6. Si decides freir tu comida, deja de usar aceites vegetales como el de maíz y usa algo más saludable como aceite de coco, de palma o aceite de oliva.
  7. Come más en casa y menos afuera. Al comer comida casera tienes mejor control de lo que comes. Y si comes afuera, realiza estos trucos para tener una mejor nutrición.
  8. Acostúmbrate a leer los ingredientes de lo que compres en el supermercado o tiendas de comida. Si no conoces la mayoría escoje otra opción. Lo mismo si tiene demasiados ingredientes.
  9. Come frutas todos los días, al menos 2 porciones. Las otras 3 o 2 porciones deben ser de vegetales. Las frutas y vegetales son los mejores tipos de carbohidratos que hay, proporcionándote energía de buena calidad, sin mencionar los antioxidantes y vitaminas que obtienes.
  10. Deja de comer arroz, harinas y pastas blancas y opta por su versión integral. La capa extra de fribra de los alimentos integrales o de grano entero te permitirán entre otras cosas a mantenerte satisfecho(a) por más tiempo.
  11. Come pescado al menos 2 veces por semana, si puedes comer salmón mucho mejor. La grasa saludable del pescado te ayudará a mantener tu cuerpo funcionando de igual forma que el aceite de un carro permite que el carro funcione correctamente. Otras fuentes de grasa saludable son las nueces, el aceite de oliva, maní, mantequilla de maní (sin azúcar) y el aguacate.
  12. Si comes huevos, cocinalos enteros y no solo la clara. La yema posee la mayor parte de nutrientes y vitaminas del huevo.
  13. Cuando cocines, incluye especias que te ayuden a quemar esa grasa que no quieres. Muchas de ellas como el jengibre o ajo te ayudan a acelerar tu metabolismo.
  14. Duerme de 8 a 9 horas por día. No menos. No solo tu mente necesita descansar, tu cuerpo también. Te ayudará a mantenerte óptimo(a) durante el día y además a reparar los musculos que “dañes” durante tu entrenamiento. Si tienes problemas para dormir, puedes realizar este truco.
  15. Si te gustan las ensaladas y aderezos, deja de comprar aderezos en el supermercado yelabora tu propio aderezo. Los aderezos del mercado están cargados usualmente con endulzantes o grasas dañinas para tu salud.
  16. Añade canela a tus comidas de forma diaria. La canela es una de las especias más potentes que hay, no solo te ayuda a quemar grasa si no a controlar los niveles de azúcar en tu sangre.
  17. Evita usar ascensores y escaleras eléctricas si debes subir o bajar pocos pisos. Activarás tu cuerpo al menos un poco más de lo usual.
  18. Si tienes un trabajo donde debes pasar frente a una computadora, pega un papel en tu monitor que diga “Siéntate bien!”. Te ayudará a disminuir tus problemas de espalda y cuello.
  19. Toma descansos de al menos 5 minutos cada 30 minutos de trabajo continuo. Si estás en una racha de buen rendimiento, toma el descanso luego de una hora pero no lo atrases más. Cuando tomes el descanso aléjate de tu escritorio para que camines y extiendas tus extremidades un poco. Aprovecha para tomarte un buen vaso de agua :)
  20. Empieza a realizar ejercicio de una vez por todas! Si no haces nada de ejercicio te recomiendo empezar con una rutina sin pesas, donde levantes solo tu peso corporal. Si puedes suscribirte a un gimnasio mucho mejor, tendrás más presión psicológica para ir :)
  21. Si lo tuyo no es hacer ejercicio de resistencia o aeróbico como correr o trotar, practica entonces algún deporte, el que más te guste o menos te disguste :) Al menos una vez por semana, organízate entre amigos o búscate algún grupo de personas en tu trabajo o barrio que suela jugar los fines de semana o entre semana alguna noche o tarde.
  22. Justo después de levantarte, dedica 5 minutos a realizar ejercicios de estiramiento. Estira bien tus piernas, brazos, cuello, espalda, dedos y cintura. Si pudieras realizar una serie de 5 a 10 sentadillas sería genial. Realizar estos cortos ejercicios harán maravillas en ti! Puedes también realizar estos ejercicios al finalizar el día.
  23. Basa tu dieta en una mezcla de alimentos de un solo ingrediente y evita toda la comida procesada que puedas. Alimentos de un ingrediente son carnes, huevos, nueces, maní, pescado, frutas, verduras, legumbres, bayas, leche, etc. Acuérdate que la mayoría de estos alimentos los encontrarás en la periferia del supermercado.
  24. Toma al menos 1 litro de agua al día, mejor si fuesen 2 litros. Mantener tu cuerpo hidratado ayudará a librarte de todas las malas toxinas que adquieres con tus comidas.
  25. Lee más blogs sobre nutrición, fitness y vida saludable. Los blogs te dan una versión personalizada de los problemas que vivimos tu y yo día a día y si el blog es bueno, puedes conocer la historia personal del escritor y como te puedes relacionar con ella.
  26. Disminuye al máximo tu consumo de gaseosas, bebidas energéticas y jugos de frutas. Todas estas están cargadas de azúcar o JMAF.
  27. Cuando cocines en casa, analiza las recetas que realizas y pregúntate cómo las podrías convertir en recetas saludables, te sorprenderás lo sencillo que esto puede ser cambiando un par de ingredientes o elíminándolos del todo. La forma de cocinarlas también influye. Cocinar es divertido!
  28. Toma mucho té (pero té caliente) es mucho mejor a cualquier otra bebida que uses para acompañar tus comidas. Tu mejor elección es el té verde, pero puedes tomar también te de menta, manzanilla, blanco o negro. ¡El te frio no cuenta! Si no te gusta mucho el té caliente, opta por acompañar tus comidas con un sencillo vaso de agua.
  29. Y por último, suscríbete al boletín de noticias de CuerpoAlDente! Recibirás actualizaciones del blog, tips extra y además un eBook con 10 recetas saludables para quemar grasa!
Tomado de Cuerpo al Dente