DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta diabetes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta diabetes. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de octubre de 2012

Un componente de los pescados y mariscos puede ayudar al corazón femenino

La taurina, un aminoácido que se encuentra en los pescados, la carne del pavo y de los mariscos puede ayudar a prevenir enfermedades del corazón en las mujeres que tienen el colesterol alto. Así lo ha detectado un estudio reciente. Descubre más detalles aquí.

No es una mujer de Tauro ni tiene nada que ver con los signos del zodíaco. La taurina – cuyo nombre proviene de la palabra latina taurus (que significa toro), porque fue aislada por primera vez de la bilis de toro en 1827 – es un ácido orgánico que interviene en la formación de la bilis, una sustancia que produce el hígado y se almacena en la vesícula, que ayuda a descomponer las grasas en los ácidos grasos, durante la digestión.

La taurina se encuentra naturalmente en pequeñas cantidades en los tejidos de muchos seres vivos (incluyendo a los humanos) y por lo tanto en varios alimentos de origen animal, especialmente en carnes rojas, pescados y mariscos, así como en la leche humana.

En general, la taurina se obtiene a partir de una dieta saludable, aunque también está disponible como suplemento dietético y es agregada de manera artificial en algunas bebidas energéticas (que por cierto, han provocado intensas polémicas por los posibles efectos nocivos para la salud, en especial de los jóvenes que las consumen junto con el alcohol).

¿Pero qué efectos tiene sobre el organismo? Pues varios, ya que la taurina es importante para muchos procesos metabólicos como la estabilización celular en los tejidos como los del cerebro y el corazón. Por ejemplo, se ha detectado que la falta de taurina puede asociarse con enfermedades como la diabetes, la ateroesclerosis y algunas alteraciones cardíacas.

Además, la taurina tiene un rol antioxidante y antiinflamatorio, y es un nutriente esencial para los humanos, en especial en las mujeres con colesterol alto. Al menos así lo demuestra un estudio reciente desarrollado por unos investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de New York, en Estados Unidos, según el cual la taurina puede proteger a las mujeres que tienen el colesterol alto contra la enfermedad arterial coronaria o enfermedad del corazón, que se produce cuando las arterias se van estrechando o se bloquean por depósitos de grasa y otros componentes, que se conocen como placa.

Para llegar a estos resultados, publicados en la edición en línea del medio especializado European Journal of Nutrition, los investigadores analizaron las muestras de sangre y la información sobre la dieta de 223 mujeres que desarrollaron enfermedad del corazón o murieron por ella durante el estudio, entre 1986 y 2006, y las compararon con muestras de sangre de otras 223 mujeres que no desarrollaron la enfermedad durante ese mismo período.

Todas las muestras correspondieron a mujeres de 34 a 65 años de edad, que participaron en el Estudio de la Salud de la Mujer de la Universidad de New York, entre 1985 y 1991.

Luego, los investigadores dividieron a las mujeres en tres grupos según la cantidad de taurina en la sangre que tenían. Así detectaron que, si bien no había diferencias importantes en el riesgo de enfermedad del corazón entre quienes tenían mas o menos taurina, sí se detectaron beneficios para el corazón cuando se consideró a las mujeres con niveles elevados de colesterol malo en la sangre (LDL por sus siglas en inglés) que además tenían un nivel alto de taurina: en particular, tuvieron 60 por ciento menor posibilidad de desarrollar enfermedad cardíaca.

Estos resultados demuestran una relación entre ambos criterios pero se desconoce cómo se produce tal relación y no significan que la taurina sea la responsable de disminuir el riesgo de la enfermedad cardíaca, simplemente muestran que parece existir una relación entre ellas.

Recuerda que en general obtienes taurina de tu dieta y no es necesario incluirla a través otras fuentes. De todas formas, antes de tomar cualquier suplemento vitamínico, es preferible que lo consultes con tu médico. Del mismo modo, consulta con él o con ella cuál es la alimentación más apropiada para ti y qué otros cuidados puedes seguir para mantener tu colesterol malo bajo control, si es tu caso. Obviamente, como recomienda la Asociación Americana del Corazón, llevar una dieta saludable sin excesos de grasas saturadas es lo más saludable para todos.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 26 de octubre de 2012

Aprende a mantener tus triglicéridos bajo control

Muchos han oído hablar del colesterol malo y saben que es necesario mantenerlo bajo control. Al igual que este, los triglicéridos también deben estar en un nivel adecuado para evitar problemas de salud. Sigue leyendo y descubre qué son los triglicéridos, cómo afectan a tu cuerpo y qué puedes hacer para reducirlos si los tienes elevados.

Tu médico te ha recomendado bajar el nivel de tus triglicéridos pero no entiendes bien por qué ni cómo hacerlo. Empecemos por aclararte qué son: los triglicéridos son un tipo de grasa que circula por el cuerpo y se acumula en el tejido adiposo. Aunque el propio cuerpo los produce, otros provienen de los alimentos que consumimos, específicamente de todas las calorías extra que se ingieren y que no se usan inmediatamente (tu cuerpo las guarda como una reserva de energía).

El problema ocurre cuando no consumes toda esa energía almacenada y entonces comienza a acumularse, causando enfermedades o problemas de salud. Un aumento en tu nivel de colesterol frecuentemente se asocia, aunque no siempre, con un aumento en tus triglicéridos. Hay condiciones como la insuficiencia renal, la diabetes, la obesidad y hasta el alcoholismo que también hacen que tu nivel de triglicéridos suba.

¿Qué hace a los triglicéridos potencialmente peligrosos? Son un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Además, como mencioné anteriormente, es común que alguien que tiene los triglicéridos altos también tenga el colesterol malo (conocido como LDL por sus siglas en inglés) elevado y el colesterol bueno (conocido como HDL por sus siglas en inglés) bajo. Tanto los triglicéridos altos independientemente o asociado a la elevación del colesterol, contribuyen a que las arterias se endurezcan, causando disminución en la circulación de la sangre en las arterias, lo cual disminuye la cantidad de oxígeno que reciben los tejidos. Esto puede ser muy peligroso especialmente cuando se trata del corazón o el cerebro .

Pero el corazón no es el único que puede salir afectado. Los triglicéridos altos también puede relacionarse con enfermedades crónicas del riñón, del hígado como la cirrosis (una condición del hígado generalmente asociada al consumo excesivo de alcohol), el hipotiroidismo (cuando la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea), la pancreatitis (una enfermedad del páncreas) y la diabetes.

¿Quiénes tienen más riesgo de tener los triglicéridos elevados? Las personas con exceso de peso, quienes consumen muchas calorías (especialmente productos hechos con harinas refinadas, azúcar y alcohol) y las personas que toman ciertos medicamentos, como algunos anticonceptivos, esteroides y diuréticos. Otros factores que pueden hacer que aumente tu nivel de triglicéridos son la edad y la herencia (la predisposición genética).

Para determinar el nivel de los triglicéridos, es necesario hacer una simple prueba o análisis de sangre, la misma con la que también se miden tus niveles de colesterol. Al examen que incluye a los triglicéridos, el colesterol total, el colesterol malo (LDL), el colesterol bueno (HDL), se le conoce como perfil de lípidos. Es importante que se haga en ayunas (idealmente que no hayas comido nada por 8 horas antes).

Lo ideal es que tus triglicéridos estén por debajo de 150 mg/dL (miligramos por decilitros de sangre). Cuando están entre 150 y 199 mg/dl, se considera que tienes riesgo de desarrollar problemas. Si suben por arriba de 200 mg/dl ya están altos, y cuando se acercan a los 500 mg/dl o más están peligrosamente altos.

La buena noticia es que para bajar y controlar los triglicéridos no necesitas hacer nada muy diferente a lo que haces para controlar tu colesterol (o el nivel de glucosa en la sangre, si eres diabético): una dieta baja en calorías y azúcares, baja en alcohol y en grasas.

La dieta para controlar el nivel de triglicéridos también te ayudará a bajar de peso, pero a la hora de pensar en qué alimentos elegir, ten en cuenta que lo más importante no es disminuir las grasas sino las calorías que consumes, que provienen básicamente de las harinas refinadas, los azúcares y el alcohol.

Esto se debe a que los triglicéridos son grasas que provienen de energía almacenada, justamente de las calorías en exceso que acumula el cuerpo. De todos modos, las grasas saturadas tienen otros riesgos para la salud y es aconsejable que limites su consumo. Recuerda que puedes reemplazarlas con otro tipo de grasas como los omega 3 que contienen los pescados de agua fría (como el salmón y el atún), la linaza y los frutos secos como las nueces y almendras.

Además de la dieta, hay estudios que demuestran la importancia de hacer ejercicio – hasta una simple caminata diaria – puede ayudar a bajar los niveles de triglicéridos. Y cuando todo esto no es suficiente, tu médico podría recetarte alguna medicina.

Sin embargo, recuerda que, en muchas ocasiones si no están muy elevados, los triglicéridos pueden volver a sus valores normales con un simple cambio de hábitos. Por eso, es importante que lleves una vida saludable para obtener los mejores resultados.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 21 de octubre de 2012

Los carbohidratos y las proteínas podrían prevenir la recuperación del peso perdido

Según un nuevo estudio, una dieta rica en proteínas y carbohidratos podría ayudar a evitar la recuperación del peso perdido al reducir los antojos, el ansia de comer y el hambre.

La obesidad se produce cuando un individuo tiene una cantidad de grasa corporal mayor a la normal. Por lo general se define como el tener un peso de 20 a 30 por ciento arriba del peso normal para alguien de la misma edad, sexo y altura. La obesidad mórbida se define generalmente como el tener un peso de 50 a 100 por ciento arriba del peso normal para alguien de la misma edad, sexo y altura.

En un nuevo estudio, un total de 193 hombres y mujeres obesos fueron asignados al azar a consumir o un desayuno bajo en hidratos de carbono o uno alto en carbohidratos y proteínas durante un periodo de 32 semanas. Los investigadores midieron su glucosa en ayunas, sus niveles de lípidos y sus “puntuaciones de antojo” al inicio del estudio, en la semana 16 y durante el seguimiento que se les dio al final del estudio.

Ambos grupos tuvieron una pérdida de peso similar en la semana 16. Pero, entre la semana 16 y la final del estudio, los participantes en el grupo con desayunos de alto contenido de carbohidratos y proteína perdieron más peso. Mientras tanto, los del grupo con desayunos bajos en carbohidratos recuperaron peso en promedio. Los científicos descubrieron que un desayuno rico en hidratos de carbono y proteínas parece reducir el hambre y aumentar la sensación de llenura después de comer, y resulta en puntuaciones de antojo significativamente más bajas.

Los investigadores concluyeron que las dietas con altas cantidades de carbohidratos y proteínas podrían ayudar a reducir el hambre y evitar recuperar el peso en personas obesas. Sin embargo, se necesita más evidencia para comprender mejor estos efectos aparentes.

Se consideran muchos factores, incluyendo la edad, el género y la altura, para determinar si una persona tiene exceso de peso. Las personas aumentan de peso hasta que se hayan acabado de desarrollar. En promedio, las mujeres tienden a subir alrededor de 16 libras (7,25 kilos) entre los 25 y los 54 años. En contraste, los hombres tienden a subir alrededor de 10 libras (4,5 kilos) entre los 25 y los 45. Alrededor de los 55 años de edad, tanto los hombres como las mujeres comienzan a bajar de peso. Las mujeres naturalmente tienen más grasa corporal y menos masa muscular que los hombres. También es normal que las personas más altas a pesen más que los más cortos.

La obesidad generalmente se considera una condición a largo plazo que a menudo persiste durante muchos años. Los investigadores creen que muchos factores pueden contribuir a que una persona se vuelva obesa. Estos incluyen la mala alimentación, el comer en exceso, el embarazo, los medicamentos, las condiciones médicas, la genética, el sexo y la edad.

A largo plazo, la obesidad puede tener efectos graves sobre la salud. Las personas con sobrepeso tienen un mayor riesgo de desarrollar muchas enfermedades que ponen en riesgo la vida como las enfermedades cardíacas, la presión arterial alta, los derrames cerebrales, la obesidad, la diabetes, la osteoporosis y el cáncer.

Para obtener más información acerca de las dietas altas en proteínas o ricas en carbohidratos, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias:
  • Jakubowicz D, Froy O, Wainstein J, et al. Meal timing and composition influence ghrelin levels, appetite scores and weight loss maintenance in overweight and obese adults. Steroids. 2012 Mar 10;77(4):323-31. Epub 2011 Dec 9. 
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com 
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 10 de octubre de 2012

Como reconocer las complicaciones asociadas con la diabetes

La diabetes es una enfermedad silenciosa y traicionera, pues muchas veces, puede no dar ningún síntoma pero, si no la controlas, poco a poco puede ir dañando distintas partes de tu cuerpo y deteriorando tu salud. Descubre cómo reconocer y evitar las complicaciones asociadas a esta condición.

La diabetes es una condición que se caracteriza por elevación en el nivel del azúcar o la glucosa en la sangre que, si no se controla, a largo plazo puede derivar en otros problemas de salud.

Con el paso del tiempo, por ejemplo, la diabetes puede provocar problemas del corazón o cardiovasculares (como ataques cardíacos, ataques cerebrovasculares o enfermedad arterial periférica), problemas en los riñones (como falla renal),daño a los nervios, problemas en la piel e infecciones, lesiones en los ojos (retinopatía diabética), problemas digestivos (gastroparesia), disfunción eréctil y dificultades sexuales, tanto en los hombres como en las mujeres, y lesiones en los dientes y en las encías.

Para que estés prevenido y puedas actuar lo antes posible, he aquí las principales señales de cada uno de estos posibles problemas asociados a la diabetes.

1. Problemas del corazón y cardiovasculares. Incluye los ataques cardíacos. Según la Asociación Americana de la Diabetes, el 65% de los diabéticos muere por alguna enfermedad cardiovascular. Por eso es importante que en la visita con tu médico controles tus niveles de presión arterial, colesterol y triglicéridos. Asimismo, es vital que sepas reconocer los síntomas de un ataque cardíaco, que muchas veces no se toman en cuenta (esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres, quienes también deben prestar mucha atención a su corazón).

Otro riesgo cardiovascular es el de desarrollar un ataque cerebral vascular o una apoplegía (conocida como stroke en inglés). Los síntomas típicos incluyen:
  • debilidad repentina en una parte del cuerpo 
  • adormecimiento de un lado de la cara, el brazo o la pierna 
  • dificultad para ver de uno u ambos ojos y 
  • mareos 
Si tienes 2 o más de estos síntomas o alguien que se encuentra a tu lado los tiene, no pierdas tiempo y llama al servicio de emergencia cuanto antes, cada minuto cuenta.

Y en el grupo de enfermedades cardiovasculares, la enfermedad arterial periférica es otra posibilidad debido al bloqueo causado por la ateroesclerosis. Los síntomas de alerta incluyen:
  • Dolor en una o ambas piernas especialmente al caminar o al hacer ejercicio que desaparece en cuestión de unos cuantos minutos después de descansar. 
  • Hormigueo, entumecimiento o sensación de frío en los pies. 
  • Heridas o infecciones en los pies o en las piernas que tienen dificultad para sanar. 
2. Problemas en los riñones o insuficiencia renal: El funcionamiento de tu riñón puede verse afectado por la diabetes. Inicialmente, una vez por año, tu médico te hará un análisis de orina con la primera orina de la mañana para chequear que no haya proteína (microalbuminuria). Uno de los síntomas que puede indicar que algo no anda bien con tus riñones es tener los pies, los tobillos o las piernas hinchadas. En casos más avanzados, es necesario controlar el funcionamiento del riñón con análisis de sangre también.

3. Daño en los nervios o neuropatía diabética: Cuando la diabetes causa neuropatía puede haber diferentes síntomas: por un lado, la sensación de dolor puede tardar más en llegar al cerebro (y en los casos extremos nunca llegar), por eso muchas personas se lastiman y no se dan cuenta. Pero también podrías sentir hormigueo, ardor o dolor en algunas partes del cuerpo (por ejemplo, en los pies o piernas) debido a que no funciona bien el sistema nervioso. Por eso, debes controlar continuamente que tu piel no se irrite ni se lastime.

4. Problemas e infecciones de la piel: Además de que puedes lastimarte la piel sin darte cuenta, la elevación de la glucosa en la sangre hace que tu cuerpo se vuelva el lugar ideal para el desarrollo de hongos y bacterias, al mismo tiempo que debilita el sistema de defensas y aumenta las posibilidades de que aparezcan infecciones difíciles de combatir. Por eso, al igual que en el caso de la neuropatía, es importante que revises tu piel y tu cuerpo (en especial los pies) diariamente, que procures prevenir heridas (lesiones) y si las encuentras, que las identifiques y las trates lo antes posible para evitar que se infecten o para que incluso, si ya hay una infección también se trate de inmediato.

5. Complicaciones en los ojos: Tu salud visual es algo que también debes tener más presente si tienes diabetes y, al menos una vez al año, debes visitar a un oftalmólogo (a un médico especializado en los ojos). Muchas veces la retinopatía diabética no da síntomas pero, si se trata a tiempo, se puede prevenir pérdida de la visión. Si ya tenías problemas en la vista antes de que te detectaran la diabetes, los exámenes con el oftalmólogo deben ser al menos dos veces por año.

6. Problemas estomacales o gastroparesia. La gastroparesia se refiere a una complicación que no te permite digerir bien los alimentos debido a un vaciamiento lento del estómago porque los músculos no funcionan bien. Esto puede causar náuseas, vómitos, puede interferir con el control de tu azúcar y tu nutrición. Los cambios en la dieta pueden mejorar esta complicación de la diabetes que desgraciadamente no se puede curar.

7. Disfunción eréctil y otros problemas sexuales, incluso en las mujeres. Esto te podría suceder, y si bien hay algunos medicamentos que podrías utilizar bajo supervisión médica, en estos casos lo que más ayuda si no lo has hecho es: mejorar tu estilo de vida, alimentarte de manera saludable y ejercitar regularmente. Y recuerda: nunca tomes pastillas ni uses medicinas sin consultar con tu médico para evitar otras complicaciones de salud.

8. Problemas dentales: Al igual que en otras partes del cuerpo, cuando tienes diabetes tienes más posibilidades de sufrir infecciones en la boca así como de desarrollar otros problemas en los dientes y las encías. Controla regularmente tu salud bucal para evitar problemas.

Por último, recuerda que la diabetes es una enfermedad asociada directamente al estilo de vida (en especial la que se denomina de tipo 2) y está en tus manos poder cambiarlos. En todos los casos, no sólo es importante la dieta que lleves sino también la cantidad de alimentos que consumes, el momento del día en que lo haces, cuán bien descanses y cuánto te ejercites. ¡Anímate, pues los resultados bien valen el esfuerzo!

Tomado de Vida y Salud

martes, 9 de octubre de 2012

¿Cómo ejercitarse cuando se tienen hijos?

El trabajo, las obligaciones diarias y la falta de ganas ya son suficientes para desanimarte, y como si eso fuera poco, ¡los niños! Es comprensible que el tiempo que puedes dedicarle ahora a la actividad física ha quedado reducido, sin embargo, no es excusa para que te olvides de ti. Para echarte una mano, aquí te contamos algunas claves para hacer ejercicios cuando se tienen hijos.

El estilo de vida sedentario tan característico de la sociedad actual se ha vuelto un problema de salud pública, pues se ha asociado a enfermedades que ponen en riesgo la vida misma de las personas, como los problemas cardíacos y la diabetes.

Por eso, junto con una dieta saludable, la recomendación es hacer ejercicios de manera regular, algo que de por sí puede ser difícil de implementar entre tantas responsabilidades en el trabajo, con los amigos y la familia. Esto puede volverse más complicado aun cuando tienes hijos pequeños.

Pero no dejes que eso se vuelva una excusa. Por el contrario, hasta les estarás haciendo un bien a tus niños al enseñarles con el ejemplo lo importante que es mantener el cuerpo en movimiento (para combatir la obesidad infantil, entre otras cosas). Y mucho mejor aún si decides ir con ellos al parque: a jugar futbol o cualquier juego de pelota, a andar en bicicleta, a correr carreras o a saltar la soga juntos. Cualquiera de ellos son ejercicios divertidos y saludables para todos y al mismo tiempo les permitirán sentirse más unidos.

Si todavía son muy pequeños para esas actividades, pues puedes ir a caminar por el barrio o en algún lugar cerca de casa que te resulte agradable y seguro, donde puedas llevarlos en su cochecito mientras tú mueves las piernas y disfrutas el paisaje. ¿Quieres una sugerencia? Invita a tu pareja a estas caminatas, es una buena actividad para incorporar a toda la familia.

Del mismo modo, hay programas de natación para bebés que sirven como un buen ejercicio para los padres. Averigua si hay algún sitio en tu vecindario en el que puedas practicar este deporte compartido ¡Puede ser más divertido de lo que imaginas!

Otra clave para que pongas tu cuerpo en movimiento cuando tienes hijos, sobre todo cuando son bebés y te quitan horas de sueño o duermes mal y te sientes continuamente cansado(a), es aprovechar cada tarea para ponerte en acción y cada espacio que encuentres para hacerte un mimo y dedicarte a ti.

Por ejemplo, puedes ir a visitar a tus amigos o vecinos en vez de llamarlos por teléfono, subir y bajar por las escaleras en lugar de tomar ascensores e ir caminando a los lugares cercanos cada vez que puedas. ¡Hasta dedicarte a la jardinería puede ayudarte! Prueba mientras los niños están dormidos y verás como poco a poco el cansancio se va convirtiendo en energía.

Por otro lado, es importante que te mantengas activo(a) pero no que te sobre exijas. Recuerda ponerte metas alcanzables y ten en cuenta que cada pequeña acción es un granito más de arena que contribuye a tu bienestar y al de tu familia. De otro modo, puedes frustrarte rápidamente, lo que puede llevarte a abandonar tus esfuerzos de poner tu cuerpo en movimiento.

De hecho, algo que nunca debe faltar es la diversión y que disfrutes cada actividad que comiences. Recuerda que tú también eres importante y que es necesario que te tomes un tiempo para ti. ¿No sientes que desde que eres madre o padre tus prioridades son siempre las de tus niños y no las tuyas? Pues tu salud no es un juego y si la mantienes bien podrás seguir jugando con ellos por más tiempo… y ¿por qué no?, hasta podrás seguir disfrutando del mismo modo a tus nietos. Ponle ganas e inténtalo.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 7 de octubre de 2012

No sólo es cosa de adultos: los adolescentes en riesgo de sufrir del corazón

Si pensabas que las enfermedades del corazón son cosas de los adultos y mayores, te equivocas. Tristemente, los adolescentes – empezando en los Estados Unidos – entraron a engrosar las filas de las personas en riesgo de sufrir algún tipo de problema cardiovascular. La obesidad es sin duda alguna, la responsable de que el corazón de los adolescentes esté en riesgo.

Las enfermedades cardiovasculares están relacionadas — al menos en la imaginación colectiva — con las personas mayores. Una persona adolescente es sinónimo de juventud y de tener toda la vida por delante. Pero, lamentablemente, los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio que prevalecen hoy en día han hecho que cada vez más adolescentes estén pasados de peso y poniendo a su corazón en riesgo de desarrollar problemas de salud.

Una nueva encuesta realizada en Estados Unidos habla de que el exceso de peso en los adolescentes está causando el aumento de condiciones como la diabetes y la prediabetes, que afectan a largo plazo la salud del corazón. Los datos tomados del análisis de cerca de 4,000 adolescentes muestran que el 34% de ellos están obesos o tienen sobrepeso. Este número no es muy diferente a las cifras de hace 10 años. Sin embargo, hay un número que se duplicó y es el de los adolescentes con diabetes y prediabetes. La encuesta realizada describe un aumento del 23% en los adolescentes que padecen estas condiciones en comparación con las cifras de hace una década.

Pero más allá de estas alarmantes cifras, hay otra que también habla a gritos de los problemas en la salud de los adolescentes: casi la mitad de los jóvenes con sobrepeso analizados en dicha encuesta (el 49% para ser exactos) y el 61% de los obesos, tenían uno o más factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Incluso, los adolescentes con peso normal también tenían riesgos. Estos datos salieron publicados en la revista Pediatricsdel mes de junio.

Condiciones como el colesterol alto y la hipertensión están afectando a los adolescentes en Estados Unidos y esto hace que se dispare una alarma en relación a la prevención.

¿Cómo se puede prevenir la obesidad para evitar los daños al corazón? Es simple y a la vez complicado para muchos: cambiando los hábitos alimenticios y aumentando la actividad física.

La clave puede ser que toda la familia se involucre: elegir comer sanamente y que todos salgan a hacer ejercicio para mantenerse motivados. Además, un punto importante para evitar que los adolescentes suban de peso es evitar el consumo de bebidas azucaradas como las sodas, los jugos y la limonada en lata y el té helado que contienen muchas calorías, que se van sumando pero no proporcionan nutrición. Reemplazar estas bebidas por agua y jugos naturales (en moderación) puede tener un impacto importante en el peso de los adolescentes.

Si tienes un hijo(a) adolescente que está con sobrepeso, es el momento de que tomes medidas al respecto para ayudarle a perder peso. Consulta con tu médico para que te asesore acerca de una dieta y plan de ejercicios de acuerdo a su caso. Si es necesario, te puede referir con un(a) dietista registrado(a) calificado(a). También puedes visitar el sitio de nutrición en español del gobierno norteamericano (http://www.nutrition.gov/en-espanol) en donde puedes encontrar muchas respuestas acerca de una buena nutrición si te fijas en la barra del lado derecho y quizá quieras ver específicamente la siguiente sección: http://www.choosemyplate.gov/en-espanol.html. Recuerda que el peso repercute directamente en la salud de su corazón.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 21 de septiembre de 2012

Los cambios bacterianos en el intestino desencadenan enfermedades como la artritis reumatoide

Los millones de microbios presentes en el intestino cumplen una función recién descubierta que es la regulación del sistema inmune y de otras enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, señalan los científicos de Mayo Clinic y de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

Las poblaciones de ciertas bacterias intestinales en mayor cantidad de lo normal podrían desencadenar enfermedades, como la artritis reumatoide, y posiblemente alimentar el avance de esa enfermedad entre las personas con predisposición genética hacia esta agobiante y confusa afección, dicen los científicos que conforman la Alianza de Mayo e Illinois para atención médica basada en la tecnología.

El estudio se publicó en la edición de abril de PloS ONE.

“Muchos sospechaban que la flora intestinal desempeñaba alguna función en la artritis reumatoide, pero nadie había logrado comprobarlo porque no se podía establecer el origen: las bacterias o los genes”, comenta la autora experta Dra. Veena Taneja, inmunóloga de Mayo Clinic. “A través de tecnologías de secuenciación genómica, logramos demostrar que el microbioma intestinal puede servir de biomarcador para la predisposición”.

Los aproximadamente diez billones de células que componen el cuerpo humano tienen vecinos, que en su mayoría son bacterias que generalmente ayudan a capacitar al sistema inmune, por ejemplo, y asisten con la digestión. Las bacterias intestinales y una cantidad relativamente pequeña de otros microorganismos (el microbioma intestinal), superan en número a las células humanas con una relación de 10 a 1.

Los científicos descubrieron que las hormonas y los cambios propios de la edad podrían modular aún más al sistema inmune y exacerbar afecciones inflamatorias en las personas genéticamente susceptibles.

Casi el 1 por ciento de la población mundial padece artritis reumatoide, enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca los tejidos, inflama las articulaciones, y a veces deriva en complicaciones mortales, como una enfermedad cardíaca. Otras enfermedades sobre las que también se sospecha que están vinculadas a las bacterias intestinales son la diabetes tipo I y la esclerosis múltiple.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cuidando a tu diabetes del calor


Con la llegada del verano en el hemisferio norte, además de la subida de la temperatura, también deben aumentar las medidas de precaución si tienes diabetes. La humedad y el calor pueden afectar tu salud y es por eso que debes tomar medidas adicionales para mantenerte fuera del alcance de las altas temperaturas. Aquí te cuento por qué y te doy algunos consejos de qué puedes hacer.

Durante el verano, a pesar de las altas temperaturas características de la estación (a veces extremas), la gente quiere estar afuera. Playa, brisa, mar, piscinas, lagos, parrilladas al aire libre… son lugares atractivos para todos en la familia. Ya que los días son más largos, también la exposición al sol aumenta. Por eso, todos debemos tomar precauciones: mantenernos hidratados y proteger nuestra piel de los dañinos rayos ultravioleta. Sin embargo, son las personas con diabetes las que deben prestar más atención al calor excesivo que llega con esta época del año para no comprometer su salud.

Cuando la temperatura supera los 26°C o los 80°F y además está acompañada por más un de 40% de humedad, toma las siguientes medidas para no perjudicar tu salud: 
  • ¡Cuidado con la deshidratación! Cualquiera puede perder líquidos del cuerpo. Sin embargo para quienes tienen diabetes, la deshidratación puede ocurrir cuando la glucosa (el azúcar) en la sangre no está controlada. Es decir, cuando la glucosa está elevada, hace que tu cuerpo elimine más líquidos a través de la orina. Para prevenir esto, toma muchos líquidos que no contengan cafeína. Lo ideal es agua. Debes evitar las sodas y las bebidas azucaradas. No te olvides que cuando tienes sed, ya es una señal de deshidratación. Así que bebe agua antes de que esto suceda. 
  • Revisa las etiquetas de instrucciones de los medicamentos para ver qué temperaturas los pueden afectar. Protégelos del calor y guárdalos de acuerdo a las recomendaciones. 
  • Si viajas a algún lugar y tienes que llevar insulina no la dejes en el calor. Guárdala en una nevera pero no la pongas en contacto directo con el hielo o gel frío. 
  • Haz ejercicio en un lugar cerrado y con aire acondicionado para evitar calentarte demasiado al nivel que puedas marearte, desmayarte, tener calambres musculares, dolor de cabeza, palpitaciones y/o náuseas. Si quieres hacer ejercicio afuera, hazlo temprano en la mañana o ya al atardecer cuando las temperaturas han descendido. 
  • El calor puede dañar las bombas de insulina y otros equipos. Mantenlos alejados de la luz directa del sol. Y recuerda que el exceso de sudoración también puede afectar el funcionamiento de la bomba de insulina (porque su adhesivo se puede despegar de tu cuerpo). 
  • Revisa los niveles de tu glucosa en la sangre como te indique tu médico (probablemente entre 2 a 4 veces al día (o más si no te sientes bien). Recuerda que el calor puede hacer que tus niveles fluctúen. Prepárate con mucha agua y bocadillos saludables que te sirvan de entre-comidas o snacks. 
Teniendo estas medidas de precaución en mente y llevándolas a la práctica podrás disfrutar del verano sin preocuparte por tu diabetes más de lo necesario. ¡No te dejes ganar por el calor!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 15 de septiembre de 2012

El ejercicio mejora la circulación de los prediabéticos

“Mas vale prevenir que curar”, dice el refrán. Por eso, ¿por qué esperar a que aparezca algún problema de salud si ahora mismo puedes comenzar a adoptar hábitos saludables? Por ejemplo, es sabido que el ejercicio físico brinda varios beneficios a tu cuerpo. Ahora, además, un grupo de investigadores ha demostrado que mejora la circulación de las personas con prediabetes. Aquí encontrarás más detalles sobre este hallazgo.

Un estudio reciente que fue presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Endocrinología Clínica (AACE, por sus siglas en inglés) aporta nuevos datos sobre cómo el ejercicio físico ayuda a mejorar el sistema circulatorio en las personas que tienen lo que se conoce como prediabetes.

Hagamos memoria: la diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por una elevación del nivel de azúcar en la sangre, que puede ser peligrosa a largo plazo ya que, especialmente cuando no se controla adecuadamente, afecta la vista, los riñones, los nervios, y/o el sistema cardiovascular.

La prediabetes, como su nombre lo indica, es una condición anterior a la diabetes que se caracteriza porque la persona tiene el nivel de glucosa en sangre elevado, pero no lo suficiente como para establecer un diagnóstico de diabetes. Generalmente los niveles de la glucosa en la sangre en ayunas se encuentran entre 101 y 125 mg./dl.

Ahora, un grupo de científicos norteamericanos ha encontrado que la disfunción microvascular (que es la que afecta a los vasos pequeños que irrigan ya sea a los nervios, o a los ojos, o a los riñones) que suelen tener los prediabéticos (parecida a la de los diabéticos) puede mejorarse con una rutina diaria de ejercicios aeróbicos, que al mismo tiempo ayuda a mejorar otros indicadores de riesgo cardíaco, como los niveles de lípidos (grasas, incluyendo el colesterol).

Si deseas leer todo el artículo, pincha aquí

sábado, 8 de septiembre de 2012

Aumenta el número de adolescentes con hígado graso no alcohólico

La acumulación de grasas en el hígado no es una enfermedad exclusiva de los adultos y de quienes consumen alcohol. Un estudio reciente advierte sobre el aumento del hígado graso no alcohólico entre la población adolescente en Estados Unidos: al menos 1 de cada 10 la padece. En total, se habla de que hay 6 millones de niños y adolescentes que padecen esta enfermedad, y en gran parte son hispanos. Aquí te describo esta condición y también qué puedes hacer para prevenirla.

¿Qué es el hígado graso? Es una enfermedad que se produce debido a la acumulación de grasas en las células hepáticas (del hígado) o hepatocitos. La causa más frecuente es el consumo de alcohol. Sin embargo, cuando la persona que la padece no bebe o no lo hace con frecuencia, se denomina “hígado graso no alcohólico”. Esta condición está aumentando entre la población infantil y adolescente según un estudio reciente presentado en mayo de este año en San Diego, California durante la semana dedicada a las enfermedades digestivas.

Si bien la causa no está claramente determinada, el hígado graso no alcohólico entre los adolescentes puede ser causado por el aumento de la obesidad entre la población infantil y entre los adolescentes; debido a la pérdida o aumento de peso de manera oscilante (dietas de sube y baja), por culpa de las dietas de moda. Esta enfermedad se está convirtiendo poco a poco en la más frecuente entre los adolescentes que sufren de sobrepeso.

Según los datos presentados en San Diego por unos médicos de la Universidad Emory de Atlanta, la enfermedad del hígado graso no alcohólico aumentó de un 3.6% a un 9.9% entre 1988 y el 2008 en adolescentes entres los 12 y los 18 años. Unos estudios al respecto demostraron que el aumento está directamente ligado al nivel de obesidad de los niños y los adolescentes.

Estos datos confirman que la enfermedad del hígado graso no alcohólico se está volviendo muy común entre la población joven y es motivo de una alarma, pues sin duda causa complicaciones en el futuro como diabetes, hipertensión (y otras enfermedades cardíacas), así como el cáncer.

Si el hígado graso no se trata puede incluso a causar daños permanentes a este órgano. ¿De qué manera? Debido al exceso de grasa el hígado puede inflamarse, endurecerse y las células que lo forman pueden ser reemplazadas por tejido fibroso, como si fuera una cicatriz. A esto se le conoce como cirrosis.

La enfermedad del hígado graso por lo general no da síntomas (especialmente al principio) y se puede detectar durante un examen rutinario de sangre. Sin embargo, en algunos casos, puede causar fatiga, pérdida de peso y falta de apetito, debilidad, náusea, confusión y problemas para concentrarse.

¿Qué se puede hacer para prevenir el desarrollo del hígado graso en los niños y en los adolescentes? Lo principal, es llevar una dieta sana y hacer ejercicio regularmente para evitar el sobrepeso. Pero si las libras o kilos de más ya están presentes, recomiendo el ayudar a estos jóvenes a bajar de peso gradualmente (no más de 1 o 2 libras por semana). Así como evitar el consumo de harinas refinadas y el exceso de grasas.

El evitar tomar los medicamentos y los suplementos que no son necesarios también es clave. Recuerda que hasta una simple aspirina se procesa en el hígado.

El hígado graso también puede presentarse en las personas que tienen diabetes. Por eso, es importante hacer los estudios necesarios si hay alteraciones en las pruebas del funcionamiento del hígado para identificar cuál es el origen del problema para poder tratarlo de acuerdo al diagnóstico. Si se determina que de hecho se trata de hígado graso no alcohólico y que el exceso de peso es un factor causante y/o contribuyente, ya sabes lo que te va a recomendar tu médico.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 7 de septiembre de 2012

Recomiendan la prueba de la hepatitis C a todos los nacidos antes de 1965

¿Has nacido entre 1946 y 1964 y todavía no te has hecho una prueba de la hepatitis C? Pues no esperes más y sigue las recomendaciones del CDC, para evitar complicaciones mayores que hasta pueden costarte la vida.

Los Centros de Detección y Control de enfermedades (CDC) de Estados Unidos han emitido una nueva recomendación para todos los denominados “baby boomers”, que son todas las personas nacidas durante el “boom” de natalidad después de la Segunda Guerra Mundial (entre los años 1946 y 1964).

De acuerdo con los CDC, es importante que todas estas personas se hagan la prueba de la hepatitis C para eliminar esta epidemia que usualmente no causa síntomas, pero puede dañar al hígado y provocar cáncer y hasta la muerte. ¿Sabías que la hepatitis C es la causa principal de trasplantes de hígado en Estados Unidos?

El virus de la hepatitis C fue identificado en los 90 y las pruebas de sangre que lo detectan, que comenzaron en 1992, han ayudado a eliminar la infección casi por completo. De todos modos, se estima que todavía hoy hay más de tres millones de personas en Estados Unidos que están infectadas con este virus.

Entre ellas, las tres cuartas partes (es decir más de 2 millones de personas) corresponden a los denominados baby boomers, muchos de los cuales adquirieron la enfermedad a través de transfusiones de sangre.

Actualmente, la principal vía de contagio es compartir agujas infectadas para el uso de drogas, aunque el virus de la hepatitis C puede trasmitirse a través del contacto con sangre infectada en general, lo que incluye:
  • tener relaciones sexuales sin protección (aunque esto es poco común) 
  • con un tatuaje infectado o mediante el equipo usado para hacer perforaciones en el cuerpo (body piercing) 
  • a través de transfusiones de sangre realizadas antes de 1992 (como es el caso de los baby boomers) 
  • pincharse accidentalmente con una aguja infectada (por ejemplo, un trabajador de la salud) 
  • a través de las diálisis renales 
  • de la madre al bebé, durante el nacimiento 
El problema con la hepatitis C es que en general no da síntomas, por eso hay muchas personas infectadas que no saben que son portadoras de esta enfermedad. Y si bien entre el 15 al 25% de las personas infectadas puede eliminar el virus del organismo sin tratamiento, lo cierto es que entre un 75 y un 85% de las personas que contraen el virus, desarrollan una enfermedad crónica, es decir, de por vida.

Cuando la hepatitis C se vuelve crónica permanece en el cuerpo de la persona y, con el paso del tiempo, puede provocar problemas graves del hígado, como cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer del hígado.

Por eso es importante que sepas prevenir la hepatitis C y, si estás en el grupo de riesgo, que no dejes de hacerte el control de sangre que puede detectar el virus, aún cuando no tengas ningún síntoma.

¿Sabes quienes están en riesgo de estar infectado con el virus de la hepatitis C, además de las personas que han nacido entre 1946 y 1964? Entre ellas están:
  • Quienes usan drogas inyectadas o se han inyectado drogas en el pasado. 
  • Las personas infectadas con el VIH. 
  • Quienes tienen alguna enfermedad del hígado. 
  • Las personas que hayan recibido una donación de sangre o de un órgano antes de 1992. 
  • Quienes hayan estado expuestos a sangre contaminada con el virus de la hepatitis C en su trabajo, ya sea con un pinchazo o por algún corte con un objeto afilado. 
  • Las personas que están recibiendo diálisis, las que tienen el hígado graso, diabetes y/o tienen el colesterol elevado. 
¿Ya sabes si debes hacerte la prueba de la hepatitis C? Recuerda que para reducir el riesgo de transmisión (contagio), no debes compartir agujas ni equipos para la inyección de sustancias cosméticas, drogas o esteroides.

Tampoco utilices artículos personales que hayan estado en contacto con la sangre de una persona infectada, como navajas de afeitar, cortaúñas, cepillos de dientes o monitores de glucosa, y no te hagas tatuajes ni perforaciones corporales en establecimientos que no estén autorizados o por personas que no estén calificadas.

Además, parte de la prevención y la evaluación incluye hacerse una prueba de sangre de rutina, para analizar las enzimas hepáticas (es decir del hígado). ¡Anímate, que cuidarse es la mejor manera de quererse!

Tomado de Vida y Salud

lunes, 27 de agosto de 2012

La importancia de desayunar

¿Quieres hacer que tu dieta para bajar de peso sea más efectiva y a la vez mantenerte llena de energía durante horas? ¡No te saltes el desayuno! Seguramente has oído decir que el desayuno es la comida más importante del día. Y es cierto. Un buen desayuno es una de las bases de una alimentación y una salud adecuadas, al punto de que hasta reduce el riesgo de desarrollar diabetes.

Cuando Cristina quiso bajar de peso, decidió cortar calorías suprimiendo el desayuno. “Con un poco de jugo o de café tengo más que suficiente”, pensó. ¡Esto es un gran error! A media mañana, Cristina “se moría de hambre” y comía lo que tuviera a la mano. Y si aguantaba hasta la hora del almuerzo, devoraba sin poder contenerse cualquier cosa, como hamburguesas dobles con papas fritas y batidos de chocolate. Pero lo peor era que se pasaba el día decaída y sin energía, incapaz de funcionar bien en su trabajo… ¡y subía de peso! El problema terminó cuando, siguiendo los consejos de una nutricionista registrada, Cristina empezó a desayunar bien todos los días.

El error de Cristina es frecuente, porque muchas personas no comprenden que el desayuno es la primera comida del día, después de 8 a 10 horas de ayuno nocturno. Es importante romper ese ayuno con alimentos que te aporten energía, ya que tu cuerpo necesita reactivarse tras el descanso nocturno. Si te saltas el desayuno, te sientes irritable y agotada, porque tu cuerpo no tiene la glucosa, el combustible que requiere para realizar sus actividades. Y cuando al fin comes, el hambre te impulsa a darte un atracón. Pero tu cuerpo tiene “hambre”, y en lugar de quemar las calorías que recibe, las acumula de reserva en forma de tejido adiposo (grasa).

Los estudios demuestran que las personas que suprimen esa importante primera comida del día sufren alteraciones en su estado de ánimo, su memoria y sus niveles de energía, y es más probable que suban de peso. Una investigación realizada por National Weight Control Registry (Registro Nacional de Control de Peso) entre las personas que habían tenido éxito en su dieta, demostró que cerca del 80% desayunaba todos los días.

¿En qué consiste un buen desayuno?

El desayuno debe representar entre el 20% y el 25% de las calorías que ingieres durante el día, y es importante que esté bien balanceado para que recibas los nutrientes esenciales. Un buen desayuno debe incluir:
  • Pan o cereales, de preferencia integrales. Además de la fibra que contienen, le proporcionan al cuerpo carbohidratos, que aportan energía, vitaminas y minerales. 
  • Productos lácteos. Como leche o yogur (de preferencia bajos en grasa o desgrasados), que contienen proteínas, calcio y vitaminas. 
  • Frutas o jugo de frutas. Le aportan al cuerpo carbohidratos, agua, vitaminas y minerales. La fruta en sí y el jugo con pulpa también aportan fibra. 
  • Otros productos. Puedes incluir una bebida estimulante, como café o té; productos derivados de la carne, como el jamón en pequeñas cantidades, o huevos (puedes elegir comer las claras únicamente si deseas) que contienen las proteínas que construyen los tejidos y las células; también puedes incluir en pequeñas cantidades queso (bajo en grasa o desgrasado), mantequilla o margarina. 
¿Por qué es necesario un buen desayuno? Sobran las razones y entre ellas están:

¿Deseas seguir leyendo este artículo? pincha aquí

sábado, 25 de agosto de 2012

Comer arroz blanco aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

El arroz blanco es un alimento muy presente en nuestra comida. Es delicioso mezclarlo con fríjoles (habichuelas), carne, pollo y todo lo que se te ocurra. Sin embargo, está ligado a un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2. Aquí te cuento más acerca de un estudio reciente que habla al respecto.

¿Te gusta el arroz blanco? ¿Y a quién no? El arroz blanco es un ingrediente indispensable para muchos platillos de la comida latina, en especial la caribeña. Se combina con granos, carnes y vegetales. Es fácil de preparar y siempre es un buen acompañante.

Pero aunque sea delicioso y esté presente en la mesa como parte de la tradición culinaria que hemos heredado, el arroz blanco puede no ser tan buen amigo de tu salud. Junto con el pan blanco está en la lista de alimentos de harina refinada que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Unos investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, analizaron los datos obtenidos por 4 estudios anteriores acerca del vínculo del arroz blanco con la diabetes tipo 2. Dos de estas investigaciones fueron hechas en países occidentales y las otras dos en países orientales, donde el consumo de arroz blanco es mayor: se calcula que los asiáticos consumen en promedio cuatro porciones de arroz al día, mientras que en los países occidentales en los que se realizó el estudio (Estados Unidos y Australia) se consumen alrededor de 5 porciones a la semana.

Según los resultados de los estudios, el consumo diario de una porción de arroz blanco (158 gramos) aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 10% y su incidencia es más alta en las mujeres. Esta información se obtuvo luego de hacerles seguimiento a los participantes durante 4 años, y a algunos, durante 22.

Al final de la investigación se encontraron 13,284 casos de diabetes tipo 2 relacionadas con el consumo de arroz y su frecuencia. No se pudo identificar con claridad cuál es la causa de que así sea, pero los especialistas afirman que el arroz blanco es menos nutritivo que el arroz integral, y que contiene menos fibra, vitaminas y minerales como el magnesio.

No es coincidencia que, precisamente, en el pasado, otros estudios hayan afirmado que el consumo de fibra, vitaminas y magnesio, está relacionado con menor riesgo de contraer diabetes tipo 2. Así, el arroz blanco, al carecer de ellos, podría ser un factor desencadenante de este tipo de diabetes.

Por supuesto, el hecho de desarrollar diabetes tipo 2 no se le puede atribuir a un solo factor, sino a una serie de factores. De todas maneras, en general, comer demasiados carbohidratos refinados como el pan blanco, la pasta y el arroz blanco hace que el cuerpo los convierta rápidamente en glucosa, lo cual tiene efectos sobre el índice glicémico, o la forma como los alimentos afectan los niveles de glucosa en la sangre.

Por eso, ante estos resultados y los sugeridos por estudios anteriores, te recomiendo que reemplaces el consumo de carbohidratos refinados (pan blanco, pasta, arroz blanco, dulces) por harinas integrales. Así que la próxima vez que quieras acompañar tu plato favorito con arroz blanco o hacer una deliciosa receta con arroz, hazla con su versión integral, que es mucho mejor para tu salud y con toda seguridad te va a quedar igual de sabrosa….para chuparse los dedos.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 23 de agosto de 2012

Un páncreas artificial para la diabetes tipo 1 es puesto a prueba por primera vez

Las personas que tienen diabetes saben que la clave para una buena salud a largo plazo es lograr y mantener un nivel normal de glucosa en la sangre. Esto requiere de mucho esfuerzo por parte de los pacientes con diabetes tipo 1: chequeo constante de los niveles de glucosa en la sangre, inyectarse insulina o usar una bomba de insulina, a veces, tomar otros medicamentos. ¿Qué tal si existiera un páncreas artificial que automáticamente indicara cómo balancear la glucosa que necesitan los pacientes con diabetes tipo 1? Sigue leyendo sobre esta interesante noticia que puede cambiarte la vida.

¿Qué es exactamente lo que hace el páncreas artificial? Como su nombre lo indica, reemplaza al páncreas (ese órgano que se encuentra en el abdomen debajo del estómago) que no funciona bien y que te ha hecho desarrollar diabetes. Como recordarás, el páncreas, es el órgano que contiene a las células beta que producen la insulina que controla la glucosa (el azúcar) en la sangre. En la diabetes tipo 1, el páncreas no produce suficiente insulina. El páncreas artificial detecta automáticamente cuánta glucosa necesitas y de inmediato indica la dosis apropiada de insulina para mantenerla regulada.

Hace algunos años que en Estados Unidos se habla del páncreas artificial, pero ésta es la primera vez que se va a poner a prueba en pacientes con diabetes tipo 1. Se trata de un páncreas artificial diseñado por unos científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia quienes reconfiguraron un teléfono inteligente o Smartphone de tal manera que puede monitorear la bomba de insulina de un paciente con diabetes, así como monitorear continuamente la glucosa (CGM por sus siglas en inglés). La idea es que este aparato realice automáticamente la mayoría del trabajo de monitoreo y de mantenimiento de los niveles de glucosa (azúcar) saludables en las personas con diabetes. Justin Wood, de 40 años, es el hombre que se convirtió en el primer paciente que participó en esta prueba en abril de este año.

Pero ¿cómo funciona el páncreas artificial? El testimonio de Wood ha sido clave para poder entender este mecanismo. Para él, como para los millones de pacientes que viven con diabetes tipo 1 en el mundo, controlar sus niveles de glucosa en la sangre es algo que se ha vuelto parte de su rutina. Sin embargo, no es una rutina fácil: aunque usa una bomba de insulina, Wood tiene que pincharse el dedo para chequear su azúcar en la sangre entre 3 y 5 veces al día. Además, tiene que supervisar bien de cerca la cantidad de carbohidratos (azúcares) que consume. Básicamente, está pensando en su diabetes todo el día.

Pincha aquí para leer todo el artículo

lunes, 6 de agosto de 2012

¿Cintura ancha y vientre abultado? ¡Peligro al corazón!

Un nuevo estudio relaciona a las personas con exceso de peso y cuerpo con forma de manzana (que es aquél en el que el abdomen es más ancho que las caderas), con el riesgo de tener problemas del corazón. En este caso, se ha encontrado que las posibilidades de sufrir muerte cardiaca repentina son mayores. No dejes que eso te ocurra a ti.

El solo hecho de ser obeso aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón y del sistema circulatorio. Ahora, además, un grupo de investigadores de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, ha encontrado que las personas obesas que tienen grasa acumulada en el vientre y un cuerpo con forma de manzana tienen más posibilidades de sufrir lo que se conoce como muerte cardiaca repentina, que es la que se produce en menos de una hora luego de que aparecen los síntomas.

Para llegar a estos resultados, que fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad del Ritmo Cardiaco (Heart Rhythm Society), en Boston, los científicos analizaron los expedientes de más de 15 mil personas de 45 a 64 años, que habían participado en un estudio sobre el riesgo de ateroesclerosis en las comunidades, entre 1987 y 1989. Tomaron en cuenta la edad, el sexo, la raza, la educación, el si fumaban o no y los antecedentes familiares de enfermedad cardiaca.

Así detectaron que el índice de masa corporal (IMC) — que es la relación entre el peso y la altura –, la circunferencia de la cintura y la proporción entre la cintura y la cadera se vinculaban con el riesgo de muerte cardiaca repentina. Para conocer dicha proporción, por ejemplo, se estima que es de 1 cuando las caderas y la cintura tienen la misma medida. Ten en cuenta que una proporción de más de 0.8 en las mujeres y de 0.95 en los hombres se consideran negativas, o sea, no son saludables.

Por el momento, estos datos deben ser tomados como preliminares y ser evaluados por otros científicos; pero de ser así, demostrarían que la obesidad abdominal es un factor de riesgo independiente de la muerte cardiaca repentina, incluso considerando otros factores como la diabetes, la hipertensión y la enfermedad de las arterias coronarias (o sea, las arterias del corazón).

Esta no es la primera vez que una investigación relaciona la obesidad abdominal con los problemas del corazón. El año pasado, un análisis de la Mayo Clinic que se publicó en la edición correspondiente al 10 de mayo de la revista del Colegio Americano de Cardiología, había encontrado que la gente con enfermedad arterial coronaria que tiene aunque sea un poco de grasa abdominal corría más riesgo de fallecer que quienes acumulan grasa en otra parte del cuerpo. El mismo efecto se observó incluso entre los pacientes con un índice de masa corporal normal.

Mientras tanto, sea donde sea que se acumule la grasa en tu cuerpo, está comprobado que la obesidad es un factor de riesgo para muchas enfermedades, no sólo del corazón sino también otras como la diabetes y hasta complicaciones en las articulaciones.

La buena noticia es que tú puedes hacer muchas cosas para modificar esta situación, ya que la obesidad y las condiciones asociadas están relacionadas, en parte, con el estilo de vida. Si practicas ejercicio con regularidad y llevas una dieta balanceada, podrás perder el exceso de peso, mejorar tu calidad de vida y vivir mejor, por más tiempo.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 4 de agosto de 2012

Los beneficios del ejercicio en la tercera edad


Mantener activos el cuerpo y la mente ofrece muchos beneficios a la hora de conservar la salud, aún en el caso de las personas mayores. Al respecto, un estudio reciente ha encontrado que hacer ejercicios y usar la computadora podrían ayudar a disminuir el riesgo de perder la memoria al pasar los años. Descubre aquí más detalles sobre este hallazgo.

Con el paso del tiempo comienzan a aparecer limitaciones en el cuerpo y la mente, por eso muchas personas van dejando de lado las actividades como el ejercicio físico o las que estimulan la mente, aunque lo que se recomienda y lo que se debería hacer es lo opuesto. Por el contrario, el mantenerse activos durante la llamada tercera edad – teniendo en cuenta las posibilidades reales de cada persona, por supuesto — puede ayudar a prolongar la salud y una mejor calidad de vida.

Lo mejor de todo es que, en este caso, el solo hecho de caminar, salir a hacer las compras y ocuparse de la jardinería y otras tareas del hogar es suficiente en muchos casos para lograr este objetivo.

Asimismo, también son aconsejables los juegos que ejercitan la mente y la memoria, como los crucigramas que ayudan a mantener activas las capacidades cognitivas, que son las que te permiten pensar, razonar y conocer. Hasta el uso de la computadora puede ser benéfico.

­Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Clínica Mayo ha encontrado que una combinación de ejercicio moderado con estimulación mental a través del uso de la computadora podría ayudar a reducir el riesgo de la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición de mayo de la revista Mayo Clinic Proceedings, los científicos analizaron a datos que les proporcionaron alrededor de mil personas del Condado de Olmsted, en Minnesota, en Estados Unidos. Los participantes tenían entre 70 y 93 años de edad y respondieron a cuestionarios sobre su uso de computadoras y su actividad física durante el año anterior.

Del análisis se desprende que entre los participantes que no hacían ejercicio ni usaban una computadora, casi un 38 por ciento tuvo señales de un deterioro cognitivo leve, frente a poco más de 18 por ciento de aquellos que hacían ejercicio moderado y también usaban una computadora.

­Además, el 36 por ciento de los participantes que usaban una computadora y también hacían ejercicio moderado — como caminar, jugar golf sin carrito, nadar, jugar a dobles de tenis, hacer yoga o artes marciales y usar máquinas de ejercicio — tenían un funcionamiento normal de su memoria, frente a alrededor del 20 por ciento de los que no hacían ejercicio ni usaban una computadora.

El deterioro cognitivo leve es la etapa intermedia entre la pérdida de memoria normal relacionada con la edad y la enfermedad de Alzheimer inicial, una enfermedad del cerebro irreversible y progresiva que va destruyendo poco a poco la memoria, la capacidad de pensar y hasta de realizar tareas simples y cotidianas.

Y ésta no es la única enfermedad que puede mantenerse alejada gracias a los buenos hábitos de vida, que no sólo incluyen los ejercicios sino también una alimentación nutritiva y balanceada. Pero si piensas en la actividad física, recuerda que también es muy buena para evitar o reducir el riesgo de desarrollar otro tipo de condiciones crónicas de salud como la diabetes, la hipertensión o presión alta, las enfermedades del corazón, la obesidad y el colesterol alto.

Además, el ejercicio también puede ayudarte a mejorar la sensación de bienestar general así como la salud física y psicológica global, al mismo tiempo que te permite mantener un estilo de vida independiente, durante más tiempo.

Con el paso de los años el cuerpo experimenta cambios que afectan de manera distinta a cada persona. El cuerpo se transforma y va adquiriendo una nueva imagen mientras que algunas capacidades pueden ir disminuyendo, como la memoria, la vista o la audición. Pero esto no significa que te estés enfermando, al contrario, hay que vivir esta etapa de manera positiva, como algo natural, conviviendo con este proceso de manera saludable y optimista.

Por eso, no te des por vencido(a) ni te dejes llevar por los “achaques de la edad”: busca cualquier excusa para mantener tu cuerpo y tu mente activos, esto te permitirá vivir mejor por más tiempo.
 
Tomado de Vida y Salud

jueves, 26 de julio de 2012

10 datos que debes conocer sobre el glaucoma


El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo y la mayoría de las personas que lo padecen lo desconocen debido a su falta de síntomas. La Organización Mundial de la Salud estima que 4,5 millones de personas están ciegas a causa del glaucoma y para el año 2020 habrá 80 millones de personas con esta condición en la vista. Para que no te tome desprevenido(a), he aquí 10 datos que no debes ignorar sobre el glaucoma.

Al glaucoma se le conoce como el enemigo silencioso de la visión, ya que inicialmente no da síntomas. Estos sólo aparecen cuando ya existen daños que, lamentablemente, suelen ser irreparables.

En realidad, se denomina glaucoma a un grupo de enfermedades que afectan al nervio óptico, que es la vía de información que va desde el ojo hacia el cerebro. Por eso, cuando ese canal se daña, en general no es posible repararlo, aunque sí se puede tratar con cirugía o medicamentos.

Al principio, el glaucoma suele afectar la visión lateral y puede avanzar hasta afectar la visión central. Lo bueno es que si el glaucoma se detecta en una etapa temprana y se trata con rapidez, por lo general puede controlarse sin perder o perdiendo sólo un poco de visión.

Por eso es importantísimo hacerse un examen completo de los ojos por lo menos una vez al año, para detectar la enfermedad lo antes posible y, si es así, seguir el tratamiento adecuado.

Para que no te encuentre desprevenido(a), he aquí algunos datos que debes conocer sobre el glaucoma:
  1. Si bien esta condición suele desarrollarse después de los 40 años y el riesgo de padecerla aumenta con la edad, en algunas ocasiones se desarrolla en los jóvenes y en los adolescentes, quienes deberán tener cuidados de por vida para evitar que la enfermedad avance.
  2. Uno de los factores de riesgo es tener presión elevada dentro del globo ocular, así como tener otras condiciones en los ojos, como trauma ocular, córneas delgadas, desprendimiento de la retina e inflamación de los ojos.
  3. La presión elevada dentro del ojo significa que hay riesgo de desarrollar glaucoma, pero no necesariamente que se tenga la enfermedad. Una persona solamente tiene glaucoma si tiene daño en el nervio óptico.
  4. También están en riesgo quienes tienen diabetes, enfermedades cardíacas u otras condiciones crónicas, así como los que tienen o han tenido familiares que sufrieron de glaucoma.
  5. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.
  6. El reducir la presión del ojo en las primeras etapas del glaucoma, detiene el progreso de la enfermedad y ayuda a proteger la vista.
  7. Existen distintos tipos de glaucoma, el más común es el denominado “de ángulo abierto”. Otros tipos son: glaucoma congénito o de nacimiento; glaucoma de baja tensión o de tensión normal; y glaucoma de ángulo cerrado.
  8. El glaucoma de ángulo abierto no da síntomas en sus comienzos, no causa dolor y la visión se mantiene normal. Pero si no se atiende, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes, y sin tratamiento, pierden lentamente su visión lateral (que con el tiempo se puede expandir a la visión central, provocando ceguera).
  9. El glaucoma de ángulo cerrado, en cambio, causa un aumento repentino en la presión del ojo. Sus síntomas incluyen dolor severo, náusea, enrojecimiento del ojo y visión borrosa (en estos casos se debe buscar tratamiento de inmediato).
  10. El glaucoma se detecta a través de un examen completo de los ojos que incluye: prueba de agudeza visual, prueba del campo visual para medir visión lateral (periférica), examen con dilatación de las pupilas.
Recuerda que la mejor manera de controlar el avance del glaucoma es detectarlo cuando todavía está en su etapa inicial y recibir un tratamiento antes de que cause pérdida de la visión.

Por eso, si estás dentro del grupo de riesgo, no dejes de consultar al oftalmólogo (el médico especializado en la vista) y de hacerte un examen de los ojos con dilatación de las pupilas cada dos años. Y si te diagnostican el glaucoma, es muy importante que continúes con el tratamiento tal como te lo ha indicado el médico, aun cuando te sientas mejor o no tengas síntomas. De ese modo estarás cuidando la salud de tus ojos y podrás seguir disfrutando cada momento de la vida, a todo color.

Tomado de Vida y Salud