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domingo, 29 de abril de 2012

Pon tu plato en forma: ¿Qué es una dieta balanceada?

 
Marzo es el mes de la nutrición. Por eso, en vidaysalud.com queremos darte algunas recomendaciones para que tu dieta sea balanceada, sabrosa y saludable, en la que abunden esos alimentos que tanto te gustan sin que falten todos los nutrientes que necesitas para sentirte bien y vivir más y mejor.

Comer es un placer y una necesidad. Tu cuerpo necesita nutrientes para poder desarrollarse y funcionar correctamente, pero hay alimentos que cuando los comes en exceso pueden causar malestar y enfermedades, sino en el momento, a largo plazo.

Por eso, lo ideal sería que esas comidas que tanto te agradan sean las mismas que tu cuerpo necesita, aunque frecuentemente, ocurre lo contrario. Sin embargo, no es tan difícil cambiar este hecho y, la buena noticia, es que sólo depende de ti: “pon en forma tu plato”, como dice el lema de la Academia Americana de Nutrición y Dietética (antes conocida como Asociación Americana de Dietética) para el mes de la nutrición de este año, que se celebra en marzo desde 1973 (aunque hasta 1980 era sólo una semana).

Imagínate que tu comida favorita es la pizza o las hamburguesas. Si comieras pizza o hamburguesas todos los días, tu cuerpo estaría recibiendo siempre los mismos nutrientes y le faltarían otros. Además, la pizza tiene muchos carbohidratos y las hamburguesas mucha grasa, dos componentes que fomentan la obesidad, la diabetes y todas las complicaciones asociadas a estas condiciones.

¿Debes dejar de comer pizza, hamburguesas o esas comidas que tanto te gustan? Pues no. Uno de los errores más frecuentes a la hora de pensar en una dieta saludable es creer que todo lo que te gusta está prohibido. Por el contrario, la idea es que la comida siga siendo placentera, pero que también te permita sentirte bien, ahora y en el futuro, de modo que sea realmente la disfrutes.

Entonces, la regla número uno para lograr una dieta balanceada es que tengas en claro que cambiar no es limitar sino, por el contrario, abrirse a nuevascombinaciones de colores y sabores que pueden resultar igualmente exquisitas.

Regla número dos: no pretendas que el cambio se produzca de un día para otro, como por arte de magia. Hay cosas que son cuestión de paladar, si alguna vez has hecho alguna dieta estricta lo sabes perfectamente. ¿Cuánto tiempo te tomó recuperar el peso que habías perdido?

De hecho, no te será muy difícil poder mantener una alimentación balanceada. Por el contrario, una vez que estés convencido de que sumas y no que limitas, lo siguiente es ir incorporando nuevos ingredientes poco a poco, para que el paladar se vaya acostumbrando lentamente. ¡Veras cuánto cambias!, ¡más rápido de lo que te imaginas!

¿Pero qué cosas son las que debes ir agregando o las que no deberían faltar en tu dieta? Guarda ese libro de postres y la guía sobre como cocinar las mejores pastas. Ahora debes conocer un poco más acerca de los alimentos en general, qué nutrientes nos proporcionan y cómo seleccionarlos para mantener la salud y el buen gusto.

Los nutrientes principales que los distintos alimentos le aportan al cuerpo son: vitaminas, proteínas, carbohidratos o azúcares, grasas, fibras, minerales y ¡agua!No se te olvide agregar el agua a tu dieta. Haz la prueba: la próxima vez que sientas hambre, prueba tomar un vaso de agua. Si se te pasa el hambre, era sólo sed, que muchas veces se confunde con ganas de comer.

En cuanto a los alimentos, las frutas y las verduras son las que deberían ocupar el primer lugar en tu plato, ya que son bajas en calorías y están llenas de nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra (procura comer un mínimo de 5 porciones diarias).

Como fuente de fibra, también puedes elegir los alimentos integrales, como el arroz y otros granos enteros, o los panes hechos con salvado de trigo o harina integral, que son más saludables que los productos elaborados en base a las harinas refinadas.

Otro tema sumamente importante a la hora de pensar en la dieta son las grasas, que tienen mala fama pero son necesarias para la nutrición del cerebro, el corazón, el cabello, la piel y las uñas. Sólo que hay distintos tipos de grasas y algunas son más saludables que otras. Las recomendables son las que provienen de las plantas, como el aceite de canola, de oliva o del maní, y de las nueces, de las almendras y de las semillas. Los pescados también tienen ácidos grasos saludables, como el omega-3 y el omega-6.

Por el contrario, debes tener cuidado con las grasas saturadas que provienen principalmente (aunque no exclusivamente) de los alimentos de origen animal, como la carne roja y la leche entera, y también debes evitar las grasas trans que se encuentran en los productos procesados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados, como las margarinas, las galletitas, las donas y las comidas fritas.

Con respecto a las proteínas, son importantes porque, junto con los carbohidratos, le dan energía a tu cuerpo y le permiten desarrollar las células, los tejidos y órganos con normalidad. Si no tienes suficientes proteínas, por ejemplo, se puede demorar el crecimiento, se reduce la masa muscular y se puede debilitar tu sistema de defensas, por ejemplo.

Ahora bien, una de las principales fuentes de proteínas son los alimentos de origen animal, y acabamos de decir que estos tienen ese tipo de grasas que hay que evitar. ¿En qué quedamos? Pues en encontrar el equilibrio justo, servirse porciones pequeñas y no excederse.

Además, puedes obtener proteínas de otras fuentes, como de los frijoles (habichuelas) o de las leguminosas como los garbanzos, y las lentejas, o de las nueces y las almendras y de los productos de soja o soya. Pero es mejor que evites estos productos si tienen azúcar agregada o si están fritos.

En el grupo de las proteínas también se encuentran la leche, el queso y los lácteos en general, que son más conocidos por su aporte de calcio que mantiene los huesos fuertes y sanos. Además, como decíamos antes, también tienen el tipo de grasas que hay que consumir con moderación (pero puedes seleccionar los bajos en grasa o desgrasados). Otras fuentes de calcio que puedes incluir en tu dieta son los vegetales de hojas verdes, las coles, el hinojo, los espárragos, los champiñones y los frijoles (habichuelas).

Por otro lado, recuerda que la forma en que cocinas los alimentos también es importante. Procura evitar las recetas que requieren que frías los alimentos. Selecciona las comidas horneadas, frescas o cocidas al vapor. Y recuerda no excederte ni con la sal ni con el azúcar, ya que ambos ingredientes, en general, están presentes en la mayoría de los productos y no es necesario agregarles más.

Ten en cuenta que el exceso de sal puede contribuir a la presión arterial alta mientras que consumir demasiada azúcar (especialmente si es refinada no es saludable) además de que contribuye a la obesidad y al desarrollo de la diabetes. Para reemplazar la sal, puedes agregar una variedad de condimentos, existe una variedad increíble y con una pequeña pizca puedes cambiar tus comidas. Para endulzarlas, en cambio, existen distintos endulzantes naturales y artificiales que puedes usar en lugar del azúcar tradicional.

En conclusión: Simplifica la dieta, no te compliques con recetas que no entiendas, sólo agrégale colores al plato y muchos vegetales. Come porciones de tamaño moderado y disfruta tus comidas. Además, si puedes, procura comer acompañado y préstale atención al hecho de que estas comiendo, piensa en los sabores, los aromas y la textura de los alimentos (una buena idea es apagar el televisor y la computadora, suelen hacer que comas en exceso sin darte cuenta).

Por último, no te olvides del ejercicio, que también debe ser parte de una rutina saludable. Considera incorporar las actividades que te agradan como si fueran un ingrediente más de tu dieta.

¡Anímate!, puede ser divertido y seguro será muy conveniente y más saludable, si poco a poco vas logrando que tu plato se ponga en forma

Tomado de Vida y Salud

domingo, 22 de abril de 2012

La chía podría disminuir el azúcar en la sangre

 
Según un estudio, el consumo de semillas de chía podría reducir el azúcar en la sangre después de una comida (glucemia postprandial).

La Salvia hispanica es una planta anual herbácea de la familia Lamiaceae (menta). Se cree que su origen es la América Central, donde la semilla (históricamente llamada “Eustaquio” o “chía”) era un elemento básico de la dieta azteca. Las semillas de una planta relacionada, Salvia columbariae (también llamada “chía dorada”), fueron utilizadas principalmente por los indígenas en el suroeste de los Estados Unidos. Las raíces de otra planta relacionada, la Salvia miltiorrhiza (salvia), se usan con fines medicinales en la China y en otros países.

Las semillas de la de Salvia hispanica tienen una forma ovalada, son de aproximadamente 1 mm en diámetro y son de un color que varía desde un marrón (café) oscuro a un blanco grisáceo. Según los historiadores, terminó el cultivo de la chía con la caída de la civilización azteca. Sin embargo, la chía fue redescubierta a finales de los años 1900, y ahora se cultiva comercialmente. Se cree que las semillas de Salvia hispanica son ricas en los ácidos grasos esenciales omega-3, 6 y 9 y en fibra, por lo que se promueven para varios beneficios de salud.

Hay estudios que sugieren que la incorporación de la chía común en los alimentos para pollos puede mejorar el valor nutricional de los productos de pollo por el aumento del contenido de ácidos grasos omega-3 y la disminución del contenido de colesterol en la carne y los huevos. 

Varios estudios en ratones han demostrado que la Salvia hispanica podría disminuir el colesterol sanguineo, el colesterol LDL (las lipoproteínas de baja densidad) y los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL (las lipoproteínas de alta densidad). Además, se ha demostrado que la Salvia hispanica exhibe actividad anti-tumoral. La Salba ®, que es comercializada por Core Naturals, LLC., es la única variedad registrada de Salvia hispánica que supuestamente es cultivada selectivamente para maximizar el valor de sus nutrientes. 

Los fabricantes de la Salba ®, que es una semilla de color claro, dicen que tiene un contenido más estable de los ácidos grasos omega-3 que las semillas genéricas de chía de color oscuro. Un estudio reciente en humanos sugiere que la Salba ® podría disminuir los factores de riesgo cardiovascular en los diabéticos tipo 2. Hasta el momento, la Salba ® es la única variedad de la Salvia hispanica apoyada por evidencia clínica.

En un estudio, los investigadores se propusieron evaluar los beneficios de la semilla de chía sobre los niveles de glucosa en la sangre, que pueden afectar el riesgo de las enfermedades del corazón. Se reclutaron 11 pacientes con diabetes y se les asignó al azar a consumir pan blanco horneado con concentraciones de semillas de chía de cero gr, 7 gr, 15 gr o 24 gr. Se recolectaron muestras de sangre de los participantes después de comer.

Los resultados mostraron que los sujetos que habían comido el pan al horno con semillas de chía tenían menor glucemia posprandial (glucemia después de las comidas).

Los científicos concluyeron que las semillas de chía podrían disminuir los niveles de azúcar en la sangre después de las comidas, lo que puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón en estos pacientes. Sin embargo, se necesita más investigación para entender mejor el significado de estos resultados.

Para obtener más información acerca de la chía, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
  2. Vuksan V, Jenkins AL, Dias AG. Reduction in postprandial glucose excursion and prolongation of satiety: possible explanation of the long-term effects of whole grain Salba (Salvia Hispanica L.). Eur J Clin Nutr. 2010 Apr;64(4):436-8.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 30 de octubre de 2010

El Omega-3 en nuestra dieta, ¿Para que sirve?


Diferentes investigaciones han confirmado que el Omega 3, una sustancia que habitualmente falta en la dieta moderna, es un componente clave en el desarrollo y correcto funcionamiento del cerebro.

Los ácidos grasos omega-3 ( ácido linolénico) son un tipo de grasa poliinsaturada esencial.

Al igual que los ácidos grasos omega-6, son insaturados porque, al carecer de dos átomos de hidrógeno, poseen en su lugar dos átomos de carbón adicionales, y son esenciales ( AGE) porque no puede producirlos el organismo, por lo que deben obtenerse a través de los alimentos.

¿Para qué sirven ?

El organismo necesita el ácido graso omega-3 para trabajar correctamente. Entre las principales funciones del ácido linolénico se encuentran las siguientes:

La formación de las membranas celulares.
La formación de las hormonas.
El correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
La correcta formación de la retina.
El funcionamiento de las neuronas y las transmisiones químicas.

Beneficios

Además de las funciones básicas comentadas en en punto anterior, se ha comprobado que la ingestión de ácidos grasos omega-3 representa una serie de beneficios para el organismo. Entre todas las ventajas que proporcionan mencionaremos las siguientes:

Propiedades beneficiosas para el aparato circulatorio: Estudios realizados en Japón, que tienen su fuente principal de alimentación en el pescado azul, muy rico en omega-3, demostró que los habitantes de esta nación tienen un índice de enfermedades circulatorias más baja. De igual manera, otros estudios llevados a cabo entre los esquimales de Groenlandia concluyeron que su dieta, basada en pescado azul o en carne de foca, que se alimenta principalmente de pescado azul, era la responsable de que este pueblo tuviese un índice muy bajo de ataques de corazón.

La ingestión de alimentos ricos en ácido linolénico o complementos que contengan este principio rebaja los trigliceridos, disminuye el colesterol , previene la formación de coágulos en las arterias al impedir la agregación plaquetaria y disminuye levemente la presión arterial.

En general fluidifica la sangre y protege contra los ataques cardíacos, apoplejías, derrames cerebrales, anginas de pecho, enfermedad de Raynaud, etc. Por otra parte, la función cardioprotectora viene además acentuada por la capacidad de estos aceites para incrementar las transmisiones eléctricas del músculo cardíaco por lo que regularizan el ritmo y previenen enfermedades como las arritmias.

Propiedades anticancerígenas: La inclusión de alimentos o complementos ricos en este componente protege contra la aparición de ciertos cánceres, especialmente el cáncer colon, el cáncer próstata y el cáncer de mama. Además pueden reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de las células cancerosas o evitar que estas. mediante metástasis, se reproduzcan en alguna otra parte del organismo. En el cáncer de mama estos ácidos inhiben la acción de los estrógenos que son los causantes del desarrollo de tumores en el pecho.

Propiedades antiinflamatorias: Se ha comprobado que el ácido linolénico tiene propiedades antiinflamatorias en enfermedades de las articulaciones . Por ello los alimentos , o, especialmente los suplementos, pueden ser muy adecuados para rebajar la inflamación y aliviar el dolor en enfermedades como la artritis reumatoide. La utilización de complementos que contienen ácido linolénico puede constituir una alternanativa natural al tratamiento convencional de la artritis reumatoide. Parece ser que este componente reduce los niveles de prostaglandinas que son las responsables de muchos procesos inflamatorios.

Enfermedad de Crohn: Las propiedades antiinflamatorias del omega-3 pueden aprovecharse para el tratamiento de la enfermedad de Crohn, una inflamación crónica del colon.

Dolores en la menstruación: De igual manera puede ayudar a disminuir los dolores producidos por la menstruación.

Salud mental: La ingestión de estos ácidos puede ayudar a mantener el equilibrio mental y evitar o mejorar los la depresión o servir de ayuda en el tratamiento de enfermedades como la esquizofrenia.

Embarazo: La ingestión de alimentos ricos en omega-3 resulta muy adecuada durante el embarazo para conseguir que el feto tenga un desarrollo cerebral adecuado. Las madres que han comido alimentos con estos componentes han tenido hijos con una capacidad de aprendizaje más elevado y con menos problemas de visión. De igual manera se ha comprobado que el omega-3 favorecía la coordinación motriz de los bebés prematuros.