DESPACHOS A TODO EL PAÍS
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lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Tú culpas o te haces víctima de tus problemas?

Cuando las cosas no andan bien existe una tendencia en general de tratar de encontrar culpables, victimarios, cómplices o jueces, todo con tal de no querer trabajar en uno mismo. Son muy pocas las veces que se toma el valor para aceptar la responsabilidad y confrontar sus propios problemas.

Además, gracias a la época moderna donde la recompensa es casi inmediata, las respuestas automáticas y la paciencia poca, se ha logrado percibir las relaciones personales como relaciones desechables o pasajeras.

Rosita hoy en día es una mujer alegre, hábil y exitosa en su trabajo. Su esposo Fabián tiene un buen trabajo. Rosita y Fabián se tienen cariño, y tienen grandes sueños juntos. Fácil contar el final de un principio feliz. ¿Pero como comenzó esta historia?

Rosita, a punto de perder todo, al querer divorciarse, deprimida, con poca autoestima, pidió apoyo a su padre, un hombre muy rico e inteligente. Su padre le negó la ayuda y le quito todo el apoyo económico que en algún momento tenia. Sin mayor explicación, le dijo a su querida hija: “Para divorciarte y deshacer tu familia necesitas ser autosuficiente y responsable” ¡aprende a trabajar a mantenerte y después haz lo que quieras!

Así fue ella busco trabajo, estaba convencida de que ya no podía seguir viviendo en esas condiciones ¡Qué sorpresa tan grande se llevó Rosita cuando comenzó a trabajar! Descubrió que ella era capaz, no era ninguna tonta ni tampoco una inútil como su marido le había hecho sentir. Por el contrario, era una mujer extremadamente hábil en las ventas, agradable y muy trabajadora que en poco tiempo logró acrecentar las ventas de la compañía y la promocionaron a socia de la empresa. Ella aprendió a valorarse y a respetarse. Cambió su forma de relacionarse con la gente y su arreglo personal. Se convirtió en una mujer asertiva, independiente y realizada.

Su marido, sus hijos y todos los que la conocían cambiaron la manera de verla. Se hacía respetar, sin reclamar ni culpar, sabía lo capaz que ella era.

El ejemplo de Rosita fue tan grande que sin querer, logro encontrar a la mujer que había perdido mucho tiempo atrás, pudo recuperar el respeto, sobretodo, afirmar sus valores como persona, mujer y madre. Rosita no se tuvo que divorciar, el problema no era la falta de trabajo o la incompetencia, sino la poca responsabilidad y falte de estima que sentía. Rosita con una nueva actitud pudo salvarse a si misma y al mismo tiempo conservar su matrimonio.

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miércoles, 8 de agosto de 2012

Recetas para la vida – ¿Por qué vivimos en búsqueda de la felicidad y no somos felices?

La gente está cada vez menos feliz y vive más estresada por encontrar la felicidad

Está de moda leer, estudiar y asistir a cursos para encontrar tu felicidad. Cada vez son mas los escritos y las disciplinas que tratan este tema; Tan solo hace unos años se destaco la importancia de la felicidad, doctores, psicólogos, maestros, etc. estudian y atraen grandes masas de personas que encuentran muy valiosos sus enseñanzas, lo son por supuesto. Después de todo aprender y estudiar siempre da un mejor resultado. Sin embargo me gustaría mencionar rápidamente unos puntos clave que pueden conducir a un mejor entendimiento sobre este tema.

Sabias que está comprobado que el dinero, a partir de un cierto nivel mínimo, (es decir cuando tienes que comer y donde dormir) no da la felicidad. Los países desarrollados tienen diez veces más casos de depresión hoy que en los años cincuenta cuando había rezagos fuertes de las guerras y grandes crisis económicas mundiales. A pesar de que vivimos en un mundo tecnológicamente avanzado, y es mas fácil conseguir lo que se busca que antes, han aumentado otras patologías como la ansiedad, la angustia y los suicidios.

Por otro lado, la familia cada vez se desintegra más, y se vuelve más pequeña, se desvanecen las uniones a la patria, a la comunidad, al grupo religioso. Éstas eran las instituciones tradicionales nos apoyaban en los momentos difíciles, que a lo largo de la historia han sido las medidas antidepresivas más eficaces, y están desapareciendo. Y por ultimo las ciencias sociales indican que somos víctimas de nuestro ambiente, que lo importante no es el individuo quien está en control de sus acciones sino que son los factores externos que lo limitan y lo manipulan. Como consecuencia, tenemos más personas que se convierten en victimas y prisioneras eternas en busca de la felicidad que es cada vez más difícil encontrar.

Pablo, vive todos los días como si el calendario nunca se moviera, siempre es el mismo día, los mismos problemas y las mismas angustias, él dice que vive el mismo día cada día. Claro que trabaja, tiene su familia, sale a reuniones, en fin, hace su vida normal. Nadie puede decir que esta enfermo o que tiene algún padecimiento severo; si nos asacamos a él, fácilmente nos podríamos dar cuenta que sus ojos no tienen brillo, y su mirada es vaga con un tono de dolor, sus problemas lo ciegan y no le permiten encontrar salida, sus sueños y sus ilusiones se han desvanecido al punto que ni si quera lo estimulan.

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domingo, 10 de junio de 2012

Recetas para la vida – Hay que bajar del pedestal lo que es realmente importante y tenerlo junto a nosotros

¿De que sirve dejar las cosas de verdadero valor en un altar donde sea difícil llegas a ellas? Si es realmente importante, es mejor poderlas disfrutar y cuidar de cerca.

Que típico es saber que muchas veces consideramos tan importante una persona o algún que hacer que le damos un lugar especial en nuestra vida diaria y hasta les asignamos un lugar bello y apartado de la rutina para que nadie lo toque o lo moleste. Que grave error. Si es importante, si es valioso, entonces hay que vivirlo, gozarlo y tenerlo cerca tanto física como emocionalmente. Hay que convivir con aquello que para nosotros es importante, así tendrá mayor valor, uso y aportación a nuestra rutina diaria.

A Rosa y a su familia les gusta mucho tocar el piano, de hecho vienen de una familia de amantes de la música, así que Joaquín su esposo asigno un cuarto precioso exclusivamente para tocar el piano.

Quien iba a pensar que esta familia tendrían tantos problemas para que sus hijos subieran al cuarto a practicar las lecciones que el profesor les asignaba. Esto se había convertido en una lucha, siempre la misma historia; suplicas, amenazas y grandes consecuencias, sin embargo a los niños les era muy pesado y aburrido subir al cuarto especial del piano para sentarse a practicar los 30 minutos diarios las prácticas rutinarias y tediosas.

Un buen día de improvisto y por necesidad, Rosa tuvo que sacar el piano de la habitación donde lo tenia, al no haber lugar en ninguna parte de la casa, lo coloco en la sala de la casa, donde simultáneamente era el paso forzado de toda la familia, todo el día.

Un cambio inesperado

Rosa nunca pensó que un simple cambio de ubicación seria suficiente para que la practique tediosa se convirtiera en un alegre y divertido entretenimiento familiar.

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lunes, 21 de mayo de 2012

Recetas Para la Vida – Mediadores y Metiches

Por Becky Krinsky e Iliana Berezovsky

Los pleitos de dos se convierten en guerras de muchos

Indudablemente hay ocasiones que es conveniente mediar o conciliar discusiones o malos entendidos; Sobre todo cuando se puede mediar y la persona que ayuda no esta involucrada directamente en el problema, esta puede calmar y proporcionar un punto de vista justo y conciliador.

Desafortunadamente muchas veces las personas que inicialmente tienen la buena intención de ayudar, terminan convirtiéndose en cómplice y toman parte en el asunto, imponiendo su justificación y apoyando a alguna de las partes involucradas, así que lejos de ayudar, crean más tensión y aumentan el problema. Lo que en un momento fue una simple discusión se termina convirtiéndose en una lucha de poder con complicidad.

Días antes de la celebración del matrimonio más esperado, toda la familia cercana ha intervenido para tratar de arreglar un problema que se había originado por una simple discusión completamente irrelevante entre las dos hermanas queridas. Tristemente todos han quedado lastimados y ofendidos. Así que a lo que empezó como un mal entendido de dos, se sumó las buenas intenciones de otros y se ha desencadenado una guerra familiar. ¡Que líos con todos los tíos!

El problema era realmente sencillo, Marta que se iba a casar estaba molesta con Teresa, su hermana menor la cual decidió alejarse para no interferir en los preparativos de la fiesta esperando que después de la fiesta, su hermana estuviera en mejores condiciones de hablar más calmadamente.

Justina, la otra hermana, con un carácter mas conciliador, trató de ser la mediadora entre ellas. Porque le angustiaba mucho que las hermanas no estuvieran en paz para la boda. Así que trato de que se perdonaran. Ella aseguraba que así podrían disfrutar mejor de la boda.

Sin embargo, las buenas intenciones no fueron suficientemente fuertes para que se vencieran los orgullos y se perdonaran los malos entendidos. Al sentirse frustrada, Justina tomó partido por la hermana menor, criticó a Marta e involucró a la prima y a su padre, dando por resultado mayores acusaciones.

La pobre Justina con las mejores intenciones, lo único que logró fue aumentar la tensión familiar. El problema comenzó a crecer en forma desproporcionada. Finalmente, Tere se sintió tan angustiada que decidió ni siquiera asistir al casamiento. Ofendida cortó la comunicación con su familia.

Las intenciones habían sido buenas y quizá Justina hubiera tenido éxito, si en vez de dispersar el chisme o tratar de imponer su punto de vista, hubiera ayudado a que sus hermanas encontraran soluciones y recordaran lo que realmente era importante.

Cuando una persona se convierte en juez y parte al mismo tiempo, se pierde la parcialidad y la objetividad del problema. Las críticas solo consiguen que la persona se sienta peor y se ponga a la defensiva. Este caso fue una oportunidad perdida y una fiesta descompuesta.

La Receta:

Mediaciones exitosas

Ingredientes:

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jueves, 6 de octubre de 2011

Recetas Para la Vida – “Desprendiéndose del miedo a perder”

El hombre más pobre del mundo

Muchas veces no es tan importante cuanto poseemos sino que hacemos y como nos comportamos con aquello que tenemos. El dinero y las cosas materiales son medios que permiten vivir cómodamente, pueden abrir muchas puertas y ofrecer una sensación de seguridad; sin embargo, no lo son todo. La vida es un poco más compleja que un buen sueldo, una casa grande y mucho dinero para gastar o ahorrar.

Hay personas que con muy poco viven muy bien, y hay personas que teniendo mucho, sufren pensando que no es suficiente lo que han acumulado y que además corren el peligro de que se les pueda terminar, con lo cual, se vuelven muy avaros. Poder disfrutar de lo que se tiene es una gran virtud.

Alberto, de 60 años, vive con su esposa y sus dos hijos aun en edad escolar. Ha trabajado toda su vida y ha logrado tener una posición económica respetable. Tiene bastantes ahorros y un muy buen ingreso. A pesar de ello, Alberto es muy mezquino cuando se trata del dinero.

No le gusta gastar y vive muy limitado, su departamento es bastante pequeño para el tamaño de su familia, le da a su esposa lo mínimo indispensable para vivir y le exige que le de cuentas de absolutamente todo lo que gasta así sea un simple dulce o un jabón para lavar. Él decide que ropa compra para cada uno de sus hijos, que regalos se dan y cuando se adquieren cosas nuevas para la casa.

Su mujer acepta que su marido es un hombre difícil y ha aprendido a adaptarse y a cumplir con sus exigencias. Separa las notas, apunta sus gastos, escribe sus necesidades y trata de arreglarse con lo que él le da. Si bien tiene cubierta sus necesidades básicas, se siente limitada y temerosa de su esposo.

Alberto vive muy pendiente de su dinero, sabe que tienda tiene la pasta de dientes más barata y donde se debe de comprar el azúcar; jamás compra los artículos en el lugar equivocado. Incluso cuando su hija necesitaba una crema para su cara, decidió no comprarla porque en esa tienda costaba un dólar más caro que en la otra. Si bien la pudo haber pagado decidió esperar una semana más hasta tener el tiempo de pasar por el otro negocio.

Muchas veces, unos cuantos centavos no hacen ni más rico ni más pobre a nadie. Si bien no hay duda que es bueno cuidar el dinero, no es sano sólo vivir para eso. Hay que aprender a ganar y a ahorrar pero no hay que llegar al extremo de dejar que el temor irracional a gastar o a perder nos impida disfrutar de la vida y nos quite el gusto por comprar lo que necesitamos.

La Receta

Desprendiéndose del miedo a perder

Ingredientes:

1 taza de agradecimiento
1 racimo de complacencia
2 cucharadas de nobleza
1 pieza de generosidad
3 gotas de alegría

Condimentos:

Confianza
Goce
Deleite

Precaución:

La falta de generosidad siempre afecta a las relaciones. Sufren tanto la persona que no sabe dar como todos los que la rodean.

Modo de preparación:

El propósito principal de tener bienes materiales es para poder disfrutarlos y compartirlos. El sentido único de las cosas es el de servir como medio para mejorar la calidad de vida, proteger a las personas que uno quiere y ofrecer tranquilidad. Todo lo que no sirva para este fin contamina y lastima tanto a uno como a los demás.

Hay que aprender a disfrutar lo que se tiene. Para ser realmente feliz hay que dejar de ver lo que no se tiene o lo que se posee pero no se disfruta por miedo a perderlo. Agradecer, valorar, y compartir los bienes materiales con las personas queridas es la mejor manera de disfrutar y encontrar un buen sentido a la vida.

Los bienes materiales pueden construir o destruir una vida.Acumular riqueza puede fácilmente esclavizar a cualquier persona, convirtiéndola en un ser egoísta, envidioso y codicioso. Darle al dinero el valor adecuado, libera y otorga una sensación de seguridad maravillosa.

“El miedo a perder aquello que se tiene es peor que la perdida en si”.

Tomado de Vida y Salud