DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta aprender. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta aprender. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de julio de 2012

Recetas para la vida – No lances a tus hijos a la vida, vívela con ellos

¿Por qué nos sorprendemos cuando nuestros hijos no actúan como el hijo que tiene la familia Pérez o la familia Gonzales? Será porque no son hijos de alguna de esas familias o ¿será porque son nuestros hijos?

Cada familia nutre, impregna y enseña a sus hijos, a ver la vida según el ejemplo que les dan diariamente, comparten valores, principios, debilidades, defectos, así como virtudes y la manera como resolver problemas tal cual los han vivido y aprendido en su hogar; difícilmente los hijos pueden ser algo que no saben o que no conocen. ¿Por qué nos sorprendemos cuando actúan tal como nosotros somos?

La Rubia, una mujer guapa, simpática y seductora; llena de pretendientes. Cuando cumplió 18 años se enamoró de un joven que le prometió el sol, la luna y las estrellas. Inocentemente, le creyó se entregó esperando amor eterno. Al poco tiempo quedó embarazada y el novio la dejó.

Nueve meses después nació una linda bebita una güerita, de ojos verdes igualita a su madre. La Rubia recobró su bello cuerpo, su encantadora sonrisa rápidamente su vida se llenó de nuevos y mejores pretendientes, estaba segura pronto sus secretos para enamorar a los hombres, pronto encontraría al marido perfecto que se haría cargo de ella y de su hija.

Pronto, se encontró nuevamente en otra relación que creía ser prometedora, Eduardo, un prominente abogado, decía que estaba a punto de finalizar su divorcio. Ella se enamoró perdidamente a los pocos meses se embarazo. Esta ves, la rubia estaba segura que esta vez su amado no la defraudaría.

Como era de esperarse…El divorcio nunca se finalizó y La Rubia quedó sola esta vez con dos pequeños.

Los hijos de La Rubia crecieron conviviendo con los amigos y los múltiples novios de la mamá, ella nunca pudo lograr una relación seria y formal.

El tiempo y las historias se repiten. Cuando su hija, cumplió 18 años, se entrego perdidamente enamorada a su novio que juraba casarse con ella, cuando se quedo embarazada el la dejo. Él era el hijo primogénito de una familia con una gran herencia que no quería perder.

La Rubia lloró amargamente cuando vio a su hija sola y embarazada, no entendía como su hija no había aprendido la lección y como después de tantos sacrificios le vino a pagar con su misma moneda.

¿Acaso las palabras y las historias de La Rubia no fueron suficientes para que su hija no repitiera su ejemplo? O es posible que sin darse cuenta su hija ¿solo se limitó a seguir el ejemplo de su misma madre?

La Receta:

“Aprendiendo de los demás”

Acciones y palabras congruentes

Ingredientes:
  • 2 piezas grandes de ejemplo
  • 1 lata de dedicación
  • 2 manojos de valores
  • 1 cucharada concentrada de tiempo
  • 2 racimos de limites, consecuencias y enseñanzas
  • espolvorear tradiciones continuamente
Nota del chef: A pesar de tener los mismos ingredientes y contar con la misma receta, cada quien tiene su propio sazón. La vida es única para cada persona.

Modo de preparación:
  • Un ejemplo vale más que mil palabras. Es imposible predicar aquello que no se hace diariamente y no se siente con el corazón. De nada sirve predicar una cosa y hacer lo contrario. Los pretextos, justificaciones y explicaciones solo evitan la aceptación y el crecimiento.
  • Cada uno tiene que vivir su propia historia. A pesar de todas las enseñanzas que uno pueda tener, cada quien puede y debe hacerse responsable de sus acciones. Entre mejor información, más valores se enseñen así como, las palabras escuchadas sean congruentes con las acciones, las elecciones personales serán más acertadas.
  • De todo se puede aprender. De algunos se aprende lo que se debe de hacer y de otros lo que se debe evitar. Cuando uno puede ver, entender y evitar los errores propios y de los otros, estos se convierten en experiencias positivas. Por lo que las equivocaciones se tornan en méritos personales y acciones que no se vuelven a repetir.
“La Grandeza mas bella es el saber que cada uno cuenta con la capacidad de transformar la vida en su una plataforma de aprendizaje llena de ricas experiencias que ayudan a crecer”.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 6 de octubre de 2011

Recetas Para la Vida – “Desprendiéndose del miedo a perder”

El hombre más pobre del mundo

Muchas veces no es tan importante cuanto poseemos sino que hacemos y como nos comportamos con aquello que tenemos. El dinero y las cosas materiales son medios que permiten vivir cómodamente, pueden abrir muchas puertas y ofrecer una sensación de seguridad; sin embargo, no lo son todo. La vida es un poco más compleja que un buen sueldo, una casa grande y mucho dinero para gastar o ahorrar.

Hay personas que con muy poco viven muy bien, y hay personas que teniendo mucho, sufren pensando que no es suficiente lo que han acumulado y que además corren el peligro de que se les pueda terminar, con lo cual, se vuelven muy avaros. Poder disfrutar de lo que se tiene es una gran virtud.

Alberto, de 60 años, vive con su esposa y sus dos hijos aun en edad escolar. Ha trabajado toda su vida y ha logrado tener una posición económica respetable. Tiene bastantes ahorros y un muy buen ingreso. A pesar de ello, Alberto es muy mezquino cuando se trata del dinero.

No le gusta gastar y vive muy limitado, su departamento es bastante pequeño para el tamaño de su familia, le da a su esposa lo mínimo indispensable para vivir y le exige que le de cuentas de absolutamente todo lo que gasta así sea un simple dulce o un jabón para lavar. Él decide que ropa compra para cada uno de sus hijos, que regalos se dan y cuando se adquieren cosas nuevas para la casa.

Su mujer acepta que su marido es un hombre difícil y ha aprendido a adaptarse y a cumplir con sus exigencias. Separa las notas, apunta sus gastos, escribe sus necesidades y trata de arreglarse con lo que él le da. Si bien tiene cubierta sus necesidades básicas, se siente limitada y temerosa de su esposo.

Alberto vive muy pendiente de su dinero, sabe que tienda tiene la pasta de dientes más barata y donde se debe de comprar el azúcar; jamás compra los artículos en el lugar equivocado. Incluso cuando su hija necesitaba una crema para su cara, decidió no comprarla porque en esa tienda costaba un dólar más caro que en la otra. Si bien la pudo haber pagado decidió esperar una semana más hasta tener el tiempo de pasar por el otro negocio.

Muchas veces, unos cuantos centavos no hacen ni más rico ni más pobre a nadie. Si bien no hay duda que es bueno cuidar el dinero, no es sano sólo vivir para eso. Hay que aprender a ganar y a ahorrar pero no hay que llegar al extremo de dejar que el temor irracional a gastar o a perder nos impida disfrutar de la vida y nos quite el gusto por comprar lo que necesitamos.

La Receta

Desprendiéndose del miedo a perder

Ingredientes:

1 taza de agradecimiento
1 racimo de complacencia
2 cucharadas de nobleza
1 pieza de generosidad
3 gotas de alegría

Condimentos:

Confianza
Goce
Deleite

Precaución:

La falta de generosidad siempre afecta a las relaciones. Sufren tanto la persona que no sabe dar como todos los que la rodean.

Modo de preparación:

El propósito principal de tener bienes materiales es para poder disfrutarlos y compartirlos. El sentido único de las cosas es el de servir como medio para mejorar la calidad de vida, proteger a las personas que uno quiere y ofrecer tranquilidad. Todo lo que no sirva para este fin contamina y lastima tanto a uno como a los demás.

Hay que aprender a disfrutar lo que se tiene. Para ser realmente feliz hay que dejar de ver lo que no se tiene o lo que se posee pero no se disfruta por miedo a perderlo. Agradecer, valorar, y compartir los bienes materiales con las personas queridas es la mejor manera de disfrutar y encontrar un buen sentido a la vida.

Los bienes materiales pueden construir o destruir una vida.Acumular riqueza puede fácilmente esclavizar a cualquier persona, convirtiéndola en un ser egoísta, envidioso y codicioso. Darle al dinero el valor adecuado, libera y otorga una sensación de seguridad maravillosa.

“El miedo a perder aquello que se tiene es peor que la perdida en si”.

Tomado de Vida y Salud