DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta desfibrilador. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta desfibrilador. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de julio de 2012

Ataque cardíaco o paro cardíaco, ¿cuál es la diferencia?

Aunque se les confunde con frecuencia, un ataque al corazón o infarto es diferente a un paro cardíaco. En este artículo te contamos la diferencia para que puedas reconocer cada una de estas situaciones y actuar con velocidad ante una emergencia médica.

Un ataque al corazón o infarto de miocardio es diferente a un paro cardíaco, aunque ambos pueden dejar secuelas permanentes en las personas que los sufren y también tener consecuencias tan serias como la muerte.

No es difícil comprender la diferencia entre uno y otro. Para ello es de mucha ayuda conocer un poco más en detalle cómo funciona el corazón. ¿Sabías que éste órgano es un músculo?

Este músculo tan importante que es el corazón se ocupa de bombear la sangre hacia todo el cuerpo, y de ese modo, distribuye oxígeno y nutrientes a todas las células del organismo. Para ello cuenta con un sistema eléctrico interno que controla el ritmo de los latidos, que siempre debe ser constante.

Cuando por algún motivo el corazón deja de bombear se produce lo que se conoce como un paro cardíaco o paro cardiorespiratorio (en el último caso los pulmones dejan de funcionar también). Entre sus posibles causas se encuentran las siguientes:
  • Algunas arritmias (cuando los latidos del corazón tienen un ritmo irregular).
  • Una pérdida excesiva de sangre debido a una lesión o a un sangrado interno.
  • La falta de oxígeno, provocada por una asfixia (atragantamiento), un ahogo o un ataque de asma severo, por ejemplo.
  • Hipotermia (baja severa de la temperatura del cuerpo), baja severa de la presión arterial e incluso, la electrocución.
  • Tener ciertos trastornos genéticos (hereditarios) que afectan al corazón.
Es posible que se produzca un paro cardíaco y no se pueda identificar específicamente la causa. Lo cierto es que si una persona tiene un paro cardíaco y no recibe atención médica de inmediato, puede morir en pocos minutos. Es por eso que hay que llamar a los servicios de emergencia sin perder ni un segundo. Si hay a mano un desfibrilador automático externo (AED), se debe utilizar siguiendo las instrucciones del equipo. 

El desfibrilador automático externo aplica corrientes eléctricas que pueden estimular al corazón para que inicie su actividad. Si no se cuenta con un AED, entonces se debe comenzar la resucitación cardiopulmonar (RCP), para mantener el flujo de oxígeno y de sangre al corazón hasta que llegue la ayuda profesional, y así evitar daños irreparables al cerebro y a otros órganos vitales. Las compresiones en el pecho son útiles para mantener el bombeo, aún cuando no se aplique la respiración boca a boca hasta que lleguen los paramédicos o la ayuda de emergencia.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

jueves, 19 de abril de 2012

Estudio sobre células madre esclarece el mejor momento para la terapia que ayuda a sobrevivientes de ataque cardíaco

 
Una red de investigación dirigida por un médico de Mayo Clinic descubrió que la administración de células madres de la médula ósea, una o dos semanas después de un ataque al corazón, no mejoró la función cardíaca de los pacientes. Este es el primer estudio que examina sistemáticamente el momento oportuno y método de administración de las células madre y ofrece información fundamental en el campo de la terapia celular.

Los resultados se presentaron durante la reunión de las sesiones científicas 2011 de la Asociación Americana del Corazón en Orlando, Florida. Además, se publicarán en la revista de la Asociación Médica Americana (JAMA).

“Algunos datos plantean que la terapia con células madre es útil cuando se administra dentro de la primera semana posterior al ataque cardíaco”, explica el Dr. Robert Simari, cardiólogo de Mayo Clinic y presidente de la Cardiovascular Cell Therapy Research Network (Red de Investigación Cardiovascular sobre la Terapia Celular, CCTRN). La red abarca a cinco clínicas y otros lugares financiados por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud. “Nuestro estudio ayuda a identificar el límite de tiempo en el que la terapia con células madre es provechosa. Ahora sabemos que esta terapia no debe administrarse más de dos o tres semanas después del ataque cardíaco. A pesar de no ser peligrosa, no se descubrió ninguna ventaja de la terapia sobre el funcionamiento cardíaco después de transcurridos seis meses”.

Desde julio de 2008 a febrero de 2011, 87 personas con ataque cardíaco y disfunción ventricular izquierda entre moderada y grave recibieron un placebo o sus propias células madre mononucleares obtenidas de la médula ósea. El estudio, denominado LateTIME, desarrolló un método estandarizado para procesar las células madre mononucleares de la médula ósea y fue el primer ensayo de este tipo en ofrecer una dosis uniforme a cada participante.

Los científicos evaluaron el funcionamiento del corazón a través de una resonancia magnética cardíaca para medir la fracción de eyección o el porcentaje de sangre expelida por el ventrículo izquierdo en cada contracción. No se encontraron diferencias significativas en la función cardíaca entre los resultados de los valores basales y los de seis meses después, ni en el grupo de las células madre mononucleares de la médula ósea (de 48,7 por ciento a 49,2 por ciento), ni en el grupo del placebo (de 45,3 por ciento a 48,8 por ciento).

Si deseas leer todo el artículo, favor pinchar aquí

sábado, 9 de abril de 2011

Actualización: dispositivos para ayudar al corazón a mantener su paso


El uso de marcapasos y otros dispositivos de ayuda para el corazón aumenta debido a que mayor cantidad de gente con enfermedades cardíacas vive más largo.  La edición de febrero deMayo Clinic Women’s HealthSource” expone cómo se emplean estos dispositivos para tratar enfermedades del corazón.  A continuación se describen dos de esos dispositivos.
Marcapasos: la razón más común para implantar un marcapasos es tener una frecuencia cardiaca menor de lo normal, afección que se conoce como bradicardia.  Los marcapasos también se utilizan para tratar la frecuencia cardiaca que alterna entre muy rápida y muy lenta, así como latidos cardiacos rápidos e irregulares.
El marcapasos se implanta quirúrgicamente, por lo general, cerca de la clavícula.  El dispositivo se conecta al corazón mediante dos alambres, llamados electrodos del marcapasos.  Cuando la frecuencia cardiaca disminuye, se acelera o se torna irregular, el marcapasos dispara impulsos eléctricos al corazón.  Esa estimulación le ayuda al corazón a latir a la velocidad o paso adecuado.
Desfibrilador cardioversor implantable (DCI): la desfibrilación o aplicación de una descarga al corazón es la única manera de detener problemas mortales del ritmo cardíaco y recuperar un ritmo normal.  La desfibrilación puede realizare externamente, sea mediante la colocación de palas en el pecho o con un dispositivo computarizado, o también internamente con un desfibrilador cardioversor implantable.
Igual que el marcapasos, el DCI se implanta quirúrgicamente debajo de la piel y, por lo general, está conectado al ventrículo derecho del corazón mediante alambres.  Cuando el dispositivo detecta algún ritmo peligroso, descarga ese choque salvador que se podría sentir como una patada en el pecho.
El desfibrilador cardioversor implantable se podría recomendar a las personas con paro cardíaco previo, antecedentes de haber sufrido daños graves al corazón a consecuencia de un ataque cardíaco o de insuficiencia cardiaca, o que padezcan una enfermedad heredada que aumenta el riesgo de presentar anomalías en el ritmo cardiaco.
La gente que tiene un dispositivo para el ritmo cardíaco puede vivir activamente, incluso hacer ejercicio y practicar la mayoría de deportes.  Si bien los dispositivos no curan la enfermedad cardíaca, permiten a la gente llevar una vida plena y más larga.
Tomado de Vida y Salud