DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta lubricación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta lubricación. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de agosto de 2011

Qué preguntarle a tu ginecólogo


Seguro que no faltarías ni a una cita de negocios, ni a un almuerzo con una amiga de la infancia y mucho menos a una salida con tu pareja.  Igual de importante debe ser para ti el compromiso anual de visitar a tu ginecólogo. Aprovecha al máximo ese tiempo con el especialista para preguntarle todo lo que te preocupe sobre tu salud.
Probablemente la consulta de tu ginecólogo no sea el lugar al que deseas ir con más frecuencia, pero aun así, ésta es una cita a la que no debes faltar nunca: en ella el doctor te hará un examen pélvico y de los senos, tomará una muestra para la prueba del Papanicolau y discutirá contigo el método anticonceptivo que más te convenga.
Además de estos procedimientos de rutina, aprovecha la cita para hacerle cualquier pregunta que te preocupe sobre tu estado de salud.  Ten presente que no existen preguntas tontas, sólo son tontas las que no se hacen.  Por ejemplo:
  1. ¿Por qué mi período menstrual es tan irregular? Puede deberse a varias razones y habrá que ir descartándolas hasta encontrar la causa precisa.  De vez en cuando, el ciclo menstrual puede fluctuar debido a:
    • aumento o pérdida significativa de peso exceso de ejercicio
    • aumento del estrés
    • lactancia
    • dar a luz o tener un aborto espontáneo
    • abuso de la cafeína
    • Aunque estos factores son comunes y se pueden tratar, consulta siempre con tu médico en caso de saltarte uno o varios ciclos para estar seguros de la causa en tu caso particular.
  2. ¿Por qué tengo dolor al tener relaciones sexuales? Tienes que ser específica al explicar cómo y cuándo te duele. ¿Sientes presión o dolor en el momento de la penetración, a la entrada de la vagina? Entonces puede deberse a falta de lubricación vaginal, a una inflamación o infección en la vulva, a espasmos vaginales involuntarios (se conocen como vaginismo), una reacción a algún tipo de medicamentos o como resultado de lesiones por accidentes o por cirugía de la pelvis.  Si el dolor es más profundo, las causas varían desde una endometriosis, hasta fibromas, un prolapso uterino o quistes en el ovario.  Si no se encuentra una causa física, también pueden entrar en juego ciertos factores psicológicos como: ansiedad, depresión, estrés o traumas que hayan podido dejar relaciones de abuso sexual o emocional. Que no te de vergüenza. El o la ginecóloga te ayudará a encontrar y a resolver la causa de ese dolor para que puedas volver a disfrutar de tu relación sexual de una forma placentera.
  3. ¿Por qué tengo calores y sofocos? Muchas mujeres los experimentan en algún momento y no siempre tienen que deberse a la perimenopausia o a la menopausia.  Pueden deberse a otras condiciones como un problema con la tiroides.
  4. ¿Cuándo debo hacerme mi primera mamografía? Esta es una de las principales preguntas que toda mujer debe hacer.  Por lo general, se recomienda que las mujeres de 40 años en adelante se hagan una mamografía cada uno o dos años. Pero si en tu familia ha habido antecedentes de cáncer del seno, es recomendable que empieces antes a chequearte o con más frecuencia.  Cada caso es diferente. Sigue las recomendaciones de tu ginecólogo(a).
  5. ¿Es normal tener flujo vaginal? Por supuesto que sí.  El flujo vaginal arrastra afuera las células que van muriendo en las paredes de la vagina y es la forma natural del cuerpo de mantenerla limpia y saludable.  Cuando es normal es de color claro o blancuzco y no tiene olor.  Si aumenta de intensidad, cambia de color, tiene mal olor o sale sanguinolento, consulta con tu doctor.  Es posible que se trate de una infección, ya sea por hongos, o por bacterias. También puede deberse a una enfermedad transmitida sexualmente. En estos casos, hay tratamientos efectivos, pero debes atenderla lo antes posible.
  6. ¿Qué es el virus del papiloma humano? Este es el virus que se ha asociado al cáncer del cuello de la matriz o cáncer cervical (se conoce como HPV por sus siglas en inglés). También puede ocasionar verrugas en los genitales.  Se transmite de una persona a otra cuando se tienen relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.  Muchas personas tienen el virus y no tienen cáncer cervical, pero muchas otras sí. Se considera que cada año 11,000 mujeres en los Estados Unidos reciben un diagnóstico de cáncer en el cuello del útero (o cérvix)  y que 4,000 mueren cada año de esa enfermedad sólo en este país. De acuerdo al Centro Nacional de Epidemiología (INE) en el 2002 el cuello de la matriz era la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo en las mujeres con 450,000 nuevos diagnósticos cada año en el mundo. Y 93% de las mujeres que lo padecen estaban infectadas por el virus del papiloma humano (abreviado VPH en español. Si tienes una hija entre los 13 y los 26 años de edad, es una buena candidata para que se vacune contra el virus como recomienda el CDC (Centro de Control de Enfermedades).  Pídele al doctor que te de más información sobre la vacuna contra el VPH y sus ventajas.
  7. Llevo un año y medio tratando de concebir sin éxito¿Qué puedo hacer? Hay muchas razones por las que la pareja no puede concebir, y no siempre es a causa de la mujer. Será necesario empezar una serie de pruebas de fertilidad, tanto tuyas como de tu esposo. Quizás sea solamente cuestión de tiempo, o quizá sea algún otro problema físico. Pero lo más acertado es consultar cuanto antes a un especialista en fertilidad.
Seguro que tendrás otras preguntas, de acuerdo a tu salud y tus circunstancias. Es una buena idea anotar lo que te preocupa para que no se te olvide o se te pase debido a los nervios. Además de esas notas conviene que lleves otros datos: la fecha del comienzo de tu última menstruación, así como la información sobre tus antecedentes médicos y los de tu familia.
Recuerda: a tu médico no le molestará que preguntes, al contrario, lo ayudarás a realizar mejor su trabajo.  Así que no te preocupes ¡y a preguntar se ha dicho!

Tomado de Vida y Salud

lunes, 8 de noviembre de 2010

Remedios naturales para aumentar tu deseo sexual



¿Te gustaría mejorar tus relaciones sexuales con tu pareja? ¿Quieres incrementar tu deseo sexual? ¿Quieres conocer algunos remedios naturales que funcionan y no ponen en peligro tu salud y cuáles pueden poner en peligro tu salud? Aquí te contamos para que disfrutes a pleno de tus relaciones sexuales.

Frecuentemente se reciben cartas de lectores con preguntas relacionadas a temas de salud sexual. Muchos quieren darle vitalidad a sus relaciones de pareja. Otros quieren saber si los productos que se venden “como el Viagra” sin receta que son de hierbas funcionan igual que el que se vende con receta. Las mujeres quieren saber si hay un equivalente de Viagra para ellas. Esta columna es en respuesta a varias de estas preguntas.

Para empezar, en las relaciones de pareja la parte emocional es tan importante como la parte física para que se encienda ese fuego. Muchas veces es necesario mejorar esa comunicación fuera de la cama para que mejore en la cama. Recuerda que el cerebro también participa en el sexo. Lo que piensas y te imaginas en tu mente tiene mucho que ver. Tienes que poner de tu parte, se creativo(a), planea cosas diferentes, divertidas, asegúrate de que sean cosas que compartes con tu pareja y que él o ella disfruta también.

Crea el ambiente adecuado y asegúrate de tomar el tiempo necesario. Recuerda que las mujeres necesitan más tiempo que los hombres para estar listas antes de la penetración. Hay momentos en que es mejor esperar: si uno de los dos está demasiado cansado o demasiado estresado, por ejemplo.

Sabemos que no hay una base científica real para los alimentos afrodisíacos, pero puede ser divertido. Y, si te funcionan como placebo, estos no te van a hacer daño. Una de las definiciones de placebo que hallamos es “un tratamiento falso, algo que mejora la condición de la persona simplemente porque la persona tiene la expectativa de que le va a ayudar. Y entre más piensa que le va a ayudar, más le ayuda.” Sin embargo ten precaución con las bebidas alcohólicas. Estas pueden quitarte las inhibiciones al principio pero si te sobrepasas pueden limitar o impedir tu funcionamiento sexual.

Desde luego estamos hablando de mejorar una relación en donde no hay impedimentos desde el punto de vista físico. Si alguien realmente tiene dificultades para tener una erección, es indispensable que visite a su doctor o doctora porque podría ser signo de que tenga un problema médico como disminución en el flujo de sangre a su órgano masculino y quizá se trate de un problema cardiovascular, de hipertensión o de diabetes que se está manifestando en disfunción eréctil como primer síntoma. Independientemente de que necesite o elija tomar Viagra, Cialis o Levitra o no, es importante que lo revisen. Es diferente querer aumentar la pasión a tener un problema físico.

En el caso de una mujer, si el problema es que tiene dolor durante la penetración y es algo reciente, es importante que la revisen también para descartar que no vaya a tener una infección o que no se trate de algo hormonal en donde la falta de lubricación esté contribuyendo a su falta de interés sexual.

Y desde luego que también existe la posibilidad que ciertas medicinas o suplementos puedan tener efectos secundarios que disminuyan el deseo sexual y esto se debe hablar con el médico también.

Pero hay ciertas cosas que me gustaría compartir en relación a tratamientos alternativos de los que se han hecho estudios científicos y que tenemos información:

Ginkgo. Este suplemento también ha demostrado incrementar el flujo de sangre hacia el pene. Si estás tomando antidepresivos, y tienes efectos sexuales secundarios, podría mejorarlos. Consulta con tu médico antes de tomarla. Sin embargo, Ginkgo también puede aumentar el sangrado y está contraindicada en personas que toman anticoagulantes.

Ejercicios para los músculos pélvicos. Existe un tipo de ejercicio que se recomienda para las mujeres: los ejercicios de Kegel. Estos consisten en apretar los músculos de la vagina, por cinco segundos, como si estuvieras tratando de aguantar los deseos de orinar. Repite este ejercicio varias veces al día y observarás los resultados en la posibilidad de sentir más placer a la hora de tener relaciones sexuales.

Lo que no debes hacer. También han aparecido productos naturales que ayudan a mejorar el desempeño sexual pero de los cuales no hay suficiente evidencia científica. Un caso específico es el Yohimbe, una planta africana a la que se le atribuyen buenos resultados, pero de la cual también se conoce que incrementa el ritmo cardiaco y la presión arterial.

Por cierto, no todos los suplementos que consigues en el mercado que se venden sin receta son netamente naturales. Se han encontrado productos que se hacen llamar “naturales” pero que en realidad contienen un alto nivel de pesticidas. Desgraciadamente en este momento no hay una agencia que los regule como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus iniciales en inglés) regula a los medicamentos que requieren receta y lo que dice la etiqueta no es 100% confiable.

La FDA ha publicado una lista de productos que recomienda NO consumir y que actualmente están disponibles a la venta como “Viagras naturales”. Toma nota:

Actra-Rx
Actra-Sx
Libidus
Nasutra
Neophase
Vigor-25
Yilishen
Zimaxx
4Everon
Liviro3
Lycium Barbarum L
Adam Free
Powermania
HS Joy of Love
NaturalUp
Blue Steel
Erextra
Super Shangai
StronTestis
Shangai Ultra
Lady Shangai
Shangai Regular
Hero
Naturale Super Plus
Xiadafl VIP tablets
True Man
LibieXtreme
Libimax X liquid
Herbal Disian

Si ha disminuido tu libido o tienes falta de deseo sexual y no entiendes la razón, consulta a tu médico. En ocasiones puede ser una causa física que se puede corregir, si se descarta algo físico, él o ella te pueden orientar. A veces la asesoría de psicólogo o psicoterapeuta puede ser muy útil.
Y recuerda que, aunque algunas hierbas y suplementos pueden ayudar, otros pueden ser perjudiciales para tu salud. Asesórate, infórmate y disfruta de tu sexualidad con tu pareja.

Tomado de Salud y vida