domingo, 28 de octubre de 2012
Cepillo de dientes manual o eléctrico ¿cuál es mejor?
viernes, 14 de septiembre de 2012
¿Qué relación hay entre la enfermedad periodontal y la artritis?
- Las personas que fuman o mastican los productos del tabaco.
- Los que tienen alguna enfermedad sistémica como la diabetes.
- Las personas que toman medicamentos (como antiepilépticos, esteroides y medicinas contra el cáncer).
- Los que tienen dientes rotos u ortodoncia (frenos) que no se ajustan correctamente a las encías.
- Las embarazadas y las mujeres que toman pastillas anticonceptivas.
- Todos los que tienen trabajo dental defectuoso.
- Cepíllate los dientes todos los días, con una pasta dental con fluoruro, al menos tres veces por día.
- Dedícale por lo menos tres minutos a cada lavado de tus dientes, cepillando todos los dientes y en todas sus caras (por delante, por arriba y por detrás).
- Cepíllate la lengua para mantener el aliento fresco, pero no las encías.
- Usa un cepillo de cerdas suaves y cámbialo cada tres meses.
- Usar hilo dental, al menos una vez al día.
- Mira dentro de tu boca con frecuencia para ver si tienes llagas que no curan, irritación en las encías u otros cambios.
- Visita a tu dentista al menos una vez por año, para hacerte chequeos y limpiezas.
viernes, 24 de agosto de 2012
Las bebidas energéticas ¿perjudican o no a tu salud dental?
viernes, 15 de junio de 2012
Vive en la boca y ataca al corazón: ¿sabes qué es? ¡Evita el peligro con unos pocos cuidados sencillos!
jueves, 5 de abril de 2012
Protege tus dientes antes de recibir tratamiento para el cáncer
- Haz una cita con tu dentista al menos dos semanas antes de empezar el tratamiento de quimioterapia o radiación.
- Pregúntale al oncólogo si debes de recibir tratamiento para el problema bucal que tienes antes de empezar la terapia.
- Infórmale a tu dentista sobre tu tratamiento contra el cáncer. Si necesitas tratamiento dental durante la terapia, asegúrate de que tu dentista y tu oncólogo se mantengan en comunicación. El tratamiento dental debe llevarse a cabo cuando la cuenta de tus glóbulos blancos está elevado, para prevenir infecciones.
- Pregúntale al oncólogo qué efectos secundarios puedes esperar del tratamiento contra el cáncer. Si es necesario, el oncólogo puede recetarte algún medicamento para estimular la producción de saliva, o un antiséptico que te ayude a manejar los efectos secundarios de la terapia.
lunes, 11 de julio de 2011
Tipos de frenillos (frenos) y por qué se necesita este tratamiento de ortodoncia
martes, 19 de abril de 2011
Consejos para proteger la sonrisa de tu bebé
- Quita a tu bebé del biberón entre los 12 y 14 meses de edad.
- Una vez que le aparezca el primer diente y empiece a comer alimentos sólidos, amamántalo con menos frecuencia.
- Evita usar los sippy cups porque extienden el tiempo en que los dientes están en contacto con el azúcar de la bebida.
- Dale agua en pequeños sorbos entre los 6 meses y 1 año, para que ésta sea su bebida de preferencia más adelante.
- Después de cada comida, límpiale las encías con una toalla húmeda, y cuando aparezcan los dientes, con un cepillo para bebés y pasta dentífrica infantil.
- A la hora de acostarlo, pon agua en vez de jugo, leche o fórmula en el biberón.
- Lleva a tu bebé a un dentista pediátrico antes de que cumpla un año. Luego, cada seis meses.
- Si su agua no contiene suficiente flúor, dale suplementos a los bebés mayores de 6 meses.
domingo, 10 de abril de 2011
Recomendaciones para combatir el bruxismo (apretar los dientes)
- Evita abusar del alcohol, ya que el bruxismo tiende a intensificarse cuando lo consumes.
- No muerdas lapiceros, lápices ni nada que no sea comida. Tampoco comas chicle o goma de mascar todo el tiempo, porque de esa forma estás acostumbrando a tus mandíbulas y a tus dientes a que tienen que estar mascando con frecuencia.
- Evita el consumo de alimentos y bebidas que contienen cafeína, ya que pueden estimular a tus músculos porque producen adrenalina. Algunos ejemplos de estos alimentos incluyen: el chocolate, el café y las sodas.
- Procura tomar consciencia de cuándo estás apretando los dientes. Cuando te des cuenta de que lo estás haciendo, relaja la mandíbula y pon tu lengua entre tus dientes delanteros para relajar los músculos.
- Si tu bruxismo se presenta durante la noche, practica técnicas de relajación antes de irte a dormir. Puedes tomar un baño caliente, respirar y masajearte suavemente las mandíbulas (justo donde se unen, cerca del oído) con un paño mojado con agua tibia.
miércoles, 23 de febrero de 2011
¿Qué son y cómo se usan las amalgamas?

Necesitas una amalgama dental y te preguntas de qué se trata, cómo se coloca, si te dolerá o si puede causarte algún riesgo. No te desesperes, las amalgamas dentales han sido utilizadas por más de 150 años. En este artículo te contamos con más detalle sobre este material que te permitirá mantener tu boca más saludable.
Luego de ver a su dentista por un molesto dolor de muelas, Pedro volvió preocupado porque le dijo que debería quitarle una caries (picadura) y luego ponerle una amalgama. No tiene idea de lo que eso significa y el sonido mismo de la palabra le sonaba a algo malo. Sin embargo, en este caso, nada está más lejos de la realidad.
Si tu dentista te dice que necesitas una amalgama se está refiriendo a un material compuesto por mercurio y otros metales, generalmente plata, estaño y cobre, que sirve para cubrir daños en tu dentadura, como el hueco que queda al eliminar alguna caries. Es parte de un tratamiento y constituye un tipo de relleno o empaste dental.
Esta técnica se ha empleado por más de 150 años y no representa un riesgo para la salud. Al ser un compuesto de metal, puede ser de color dorado o plateado y por eso a mucha gente no le resulta atractivo, ya que no se parece en nada a los dientes.
Para resolver este inconveniente, a lo largo del tiempo se han desarrollado otro tipo de materiales. Por ejemplo, hoy existe un tipo de relleno dental que se realiza con plástico y vidrio, de un color parecido a los dientes, conocido como rellenos de resina compuesta.
Con respecto a las amalgamas de metal, estas fueron estudiadas a lo largo del tiempo, ya que como están hechas con mercurio se dudaba acerca de la posibilidad de que este material afectara a la salud de las personas. Por ejemplo, se temía que pudiesen provocar Alzheimer, autismo y esclerosis múltiple. Pero esto ha sido ampliamente evaluado y hoy son muchas las organizaciones que avalan el uso de este tipo de relleno para los dientes, y consideran que sigue siendo una de las alternativas más duraderas y económicas.
Sin embargo, existe una recomendación para las mujeres embarazadas y para las personas que padecen de enfermedades crónicas y necesitan realizarse un tratamiento dental, ya que en esos casos pueden desarrollar mayor sensibilidad al mercurio. Si es tu caso, te aconsejo que hables con tu odontólogo u odontóloga (dentista) al respecto para considerar cuáles podrían ser las mejores alternativas para un tratamiento sin riesgos.
Es posible que algunas personas puedan sufrir alguna reacción alérgica al metal de las amalgamas, pero esto no ocurre con frecuencia. Si tú sabes que eres alérgico a alguno de estos metales y está en tus antecedentes médicos, déjale saber a tu dentista para poder prevenir esta situación.
Si te ponen una amalgama, podrías notar una sensación diferente durante las primeras semanas, también podrías sentir molestia en los dientes que están junto al que fue reparado. Todo esto es normal y debería desaparecer luego de una o dos semanas. Si esto persiste o si tienes dolor, deberías notificarle a tu dentista y volver a consultar con él o ella para descartar que no haya complicaciones.
Como siempre, para mantener tu amalgama y el resto de tus dientes en buenas condiciones, se recomienda que sigas una buena práctica de higiene bucal, que incluye:
- Visitas periódicas al dentista para que te haga tu limpieza dental.
- Cepillarte los dientes con pasta con flúor, mínimo dos vece al día.
- Utilizar hilo dental, al menos una vez al día.
Con el tiempo, es posible que el relleno se gaste, se rompa o se afloje. En estos casos tu dentista tomará las medidas necesarias para repararla. Muchas veces no te darás cuenta de esto, pero si lo notaras, si tienes sensibilidad en las encías o si tienes cualquier molestia haz una cita para resolverlo y que vuelvas a masticar cómodamente.
Ahora que sabes lo que es una amalgama, ya puedes ir con tranquilidad a tu dentista y recibir el tratamiento que necesites, para recuperar tu salud oral y volver a lucir una agradable sonrisa.
Tomado de Vida y Salud
jueves, 25 de noviembre de 2010
Piercing (perforación cosmética) en la boca: ¿qué complicaciones puede causar?

Las perforaciones corporales (piercings) se ven con frecuencia, algunos las consideran “arte corporal”, y se refieren a una perforación o un pinchazo con una aguja en diferentes partes del cuerpo, en donde luego la persona se coloca una alhaja. Por eso, como ocurre con toda lesión, pueden provocar varias complicaciones. No solamente pueden causar dolor e inflamación, sino que también pueden infectarse, sobre todo si no se realizan en condiciones de higiene óptimas.
Por eso, si estás pensando en hacerte un piercing, primero investiga y asesórate bien. Es una buena idea saber cuáles son los riesgos y de qué manera te puedes proteger de infecciones u otras complicaciones que se puedan desarrollar. Las partes del cuerpo que se perforan con más frecuencia son las orejas, las fosas nasales y el ombligo. Otros eligen la lengua u otras partes de la boca.
Al igual que para las orejas, la joyería de metal utilizada en los piercings o las perforaciones bucales cosméticas viene en diferentes estilos, como aretes, barras y argollas (debes tener en cuenta el material del cual está hecha para evitar reacciones alérgicas, en general se utiliza acero quirúrgico, oro sólido de 14 o 18 kilates, niobio, titanio o platino). Sin embargo, perforarse la lengua, los labios o las mejillas implica un riesgo mayor para la salud que perforarse las orejas. Incluso, sin complicaciones, el tiempo que tardan en sanar estas áreas es más lento, es de cuatro a seis semanas.
Uno de los problemas más comunes con las perforaciones o piercings en la boca (y también en la nariz) son las infecciones, ya que en esas zonas viven millones de bacterias. Además, con el paso del tiempo, las perforaciones en la lengua pueden dañar los dientes y, al igual que las de las mejillas y los labios, y pueden traerte problemas con las encías. Otros inconvenientes que puedes tener son:
Hemorragia prolongada: si la aguja atraviesa un vaso sanguíneo durante la perforación, puede producir una hemorragia que sea difícil de controlar y causar una pérdida importante de sangre.
Dolor e inflamación: en casos extremos, la lengua gravemente inflamada puede bloquear la vía respiratoria y causar dificultad para respirar.
Dientes astillados: el contacto con la joyería bucal puede fracturar los dientes y romper restauraciones, como las coronas o las fundas.
Daño a las encías: la joyería de metal puede hacer que las encías se retraigan, esto hace que la raíz del diente sea más vulnerable a las caries y a la enfermedad periodontal.
Interferencia con la función bucal normal: el arete puede causar una secreción excesiva de saliva, puede dificultar la pronunciación correcta de las palabras y causar problemas para masticar y tragar.
Enfermedades transmitidas a través de la sangre: los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (National Institutes of Health) han identificado a este tipo de perforaciones (piercings) como un posible factor de transmisión de la hepatitis B, C, D y G. También se puede transmitir el VIH.
Endocarditis, una inflamación de las válvulas o de los tejidos cardíacos: la lesión creada durante la perforación le da a las bacterias bucales la oportunidad de ingresar al torrente sanguíneo (la sangre) viajando al corazón, y aumentando el riesgo de desarrollar una infección cardíaca.
Si decides hacerte un piercing, busca un lugar seguro que use idealmente use agujas nuevas y equipo esterilizado y que te brinde atención profesional. Si la perforación va a ser en tu boca, consulta con tu odontólogo antes. Así podrás conservar una linda sonrisa, más allá de las tendencias que estén de moda.
Tomado de Vida y Salud


