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miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cuidando a tu diabetes del calor


Con la llegada del verano en el hemisferio norte, además de la subida de la temperatura, también deben aumentar las medidas de precaución si tienes diabetes. La humedad y el calor pueden afectar tu salud y es por eso que debes tomar medidas adicionales para mantenerte fuera del alcance de las altas temperaturas. Aquí te cuento por qué y te doy algunos consejos de qué puedes hacer.

Durante el verano, a pesar de las altas temperaturas características de la estación (a veces extremas), la gente quiere estar afuera. Playa, brisa, mar, piscinas, lagos, parrilladas al aire libre… son lugares atractivos para todos en la familia. Ya que los días son más largos, también la exposición al sol aumenta. Por eso, todos debemos tomar precauciones: mantenernos hidratados y proteger nuestra piel de los dañinos rayos ultravioleta. Sin embargo, son las personas con diabetes las que deben prestar más atención al calor excesivo que llega con esta época del año para no comprometer su salud.

Cuando la temperatura supera los 26°C o los 80°F y además está acompañada por más un de 40% de humedad, toma las siguientes medidas para no perjudicar tu salud: 
  • ¡Cuidado con la deshidratación! Cualquiera puede perder líquidos del cuerpo. Sin embargo para quienes tienen diabetes, la deshidratación puede ocurrir cuando la glucosa (el azúcar) en la sangre no está controlada. Es decir, cuando la glucosa está elevada, hace que tu cuerpo elimine más líquidos a través de la orina. Para prevenir esto, toma muchos líquidos que no contengan cafeína. Lo ideal es agua. Debes evitar las sodas y las bebidas azucaradas. No te olvides que cuando tienes sed, ya es una señal de deshidratación. Así que bebe agua antes de que esto suceda. 
  • Revisa las etiquetas de instrucciones de los medicamentos para ver qué temperaturas los pueden afectar. Protégelos del calor y guárdalos de acuerdo a las recomendaciones. 
  • Si viajas a algún lugar y tienes que llevar insulina no la dejes en el calor. Guárdala en una nevera pero no la pongas en contacto directo con el hielo o gel frío. 
  • Haz ejercicio en un lugar cerrado y con aire acondicionado para evitar calentarte demasiado al nivel que puedas marearte, desmayarte, tener calambres musculares, dolor de cabeza, palpitaciones y/o náuseas. Si quieres hacer ejercicio afuera, hazlo temprano en la mañana o ya al atardecer cuando las temperaturas han descendido. 
  • El calor puede dañar las bombas de insulina y otros equipos. Mantenlos alejados de la luz directa del sol. Y recuerda que el exceso de sudoración también puede afectar el funcionamiento de la bomba de insulina (porque su adhesivo se puede despegar de tu cuerpo). 
  • Revisa los niveles de tu glucosa en la sangre como te indique tu médico (probablemente entre 2 a 4 veces al día (o más si no te sientes bien). Recuerda que el calor puede hacer que tus niveles fluctúen. Prepárate con mucha agua y bocadillos saludables que te sirvan de entre-comidas o snacks. 
Teniendo estas medidas de precaución en mente y llevándolas a la práctica podrás disfrutar del verano sin preocuparte por tu diabetes más de lo necesario. ¡No te dejes ganar por el calor!

Tomado de Vida y Salud

viernes, 30 de marzo de 2012

El secreto de la belleza de tu piel está en el sueño

“La bella durmiente” no era bella gratuitamente. El largo sueño al que estuvo sometida, puede haber sido la clave de su belleza. ¡Es en serio! El secreto para conservar la belleza y tener una apariencia juvenil es descansar bien. Tu piel y tu salud en general, se benefician cuando duermes.

Dormir es vital para tener una buena salud, pues es mediante las horas de sueño que el cuerpo se renueva. No dormir o sufrir de insomnio pasa una cuenta de cobro grave a la salud: afecta tu sistema inmunológico (de defensa), aumenta la presión arterial e incluso, hace que subas de peso. Por si fuera poco, no dormir le roba años a tu piel.

Por eso, si eres de las personas que ha gastado mucho dinero en cremas y tratamientos sofisticados para mantener una piel joven, te cuento que la solución para recuperar la belleza de tu piel está, precisamente, en dormir lo necesario. Un estudio reciente publicado en la revista British Medical Journal, encontró que la falta de sueño se nota en la cara y hace que se vea menos atractiva, más cansada y menos saludable.

Además, unos dermatólogos de la Universidad Northwestern en Estados Unidos, también se refieren a la importancia del sueño para conservar una piel bella y juvenil. Según los especialistas, durante la noche la piel se renueva y se beneficia pues no está expuesta a los agentes ambientales como la luz del sol, la contaminación y las temperaturas extremas. Cuando duermes, le permites a tu piel recuperarse de todos los traumas que sufre durante el día.

Antes de irte a la cama, también conviene que tengas en cuenta estos consejos para levantarte con una piel renovada y para lucir bella al empezar tu día:
  • Lávate la cara: nunca te vayas a dormir sin quitarte el maquillaje. Si usas poco, de todas formas debes establecer una rutina de limpieza todas las noches. Es importante para que tu piel respire. Usa un limpiador suave.
  • Usa una crema hidratante: Si lo haces durante el día, también debes hacerlo por la noche, para que tu piel absorba esos nutrientes mientras duermes. Las cremas con retinol y vitamina A, son altamente recomendables.
  • Revisa el ambiente de tu habitación: la calefacción y el aire acondicionado hacen que tu piel se reseque. Piensa en la posibilidad de usar un humidificador o dormir con la ventana abierta si el clima y la situación lo permiten.
  • Cambia de posición al dormir: dormir de lado o boca abajo puede causar arrugas en la frente y las mejillas. Si duermes boca arriba, tendrás las de ganar. Pero si no te gusta, por lo menos varía de posición para evitar las arrugas en ciertas partes de la cara.
Toma mucha agua y aliméntate balanceadamente.

Si tienes problemas para dormir, puedes tomar medidas al respecto: crea una rutina tranquilizante; mantén el ambiente de tu habitación reservado para descansar (no veas la televisión ni trabajes en tu computadora en la cama); no consumas cafeína e incorpora la actividad física como parte de tu rutina diaria para descansar mejor. Si consideras que sufres de problemas de insomnio serios, no dudes en consultar con tu médico.

Si duermes entre 7 a 8 horas cada noche, recuperarás tu belleza y le harás un gran favor a tu salud.

Tomado de Vida y Salud